EL DOS PELEANDO ES ARMONÍA, EL UNO SOLO CRECE MONSTRUO.

35.Terrenal_Preestreno. Kartun. Viviana Porras


Sin telón ni bambalinas. Desde la profunda oscuridad se retorna con dos personajes que crean a su paso el paisaje del desolado baldío que comparten. Construyen con su acción cada rincón que habitan, su flora, fauna, cercos y ladrillos.

Tres actores. Sus voces y sus cuerpos comprometidos en la tarea de ir tomando sutilmente la escena, hasta abarcarlo todo y hacernos ver el día, los colores, y hasta el calor y la humedad de un tiempo sin tiempo.

Mauricio Kartún reversiona  el mito de Caín y Abel utilizando metáforas teatrales, pero sobre todo asumiendo una perspectiva política. El mito del origen. Sí. ¿Pero origen de qué? ¿Qué tipo de saber le arrebata el amo al esclavo? ¿Qué facilita esta extracción de este saber y qué se gesta con ella?

Dios, el hombre, las pasiones, la ciencia y el capital son -entre otros tantos- los temas en que se nos invita a pensar. Pero lo más interesante es el modo, la manera de mostrar, de contar, de decir.

Un Dios mito, Tatita, a quien suponemos el origen, a quien le suponemos un saber acerca del origen, pero ¿de qué origen nos habla ahora?, porque el hombre parece ya estar habitando allí desde antes. El relato folclórico atravesado por lo clown, condensa una existencia que parece preceder aquello que se nos ofrece a ver como nacimiento. Testigos de ese nacimiento en la muerte.

El varieté folclórico dialoga con los mitos bíblicos y con Marx en lenguaje de clown, y de este collage resurgen multiplicidad de sentidos. Por eso se trata de una obra que no vamos a ver tranquilamente desde una butaca, es una obra que nos va a incomodar entre risas, llanto, impotencia, esperanza y por sobre todo, mucho trabajo de interpretación.

Gracias a la posición de eiségeta del autor (con la que se define en una entrevista que le realiza Jorge Dubatti, como quien inserta en un texto dado las interpretaciones personales), es que se habilita el espacio de un texto nuevo, un texto que agujerea todos los sentidos preestablecidos y nos causa a involucrarnos como lectores que inevitablemente prestan sentido al relato.

La idea de un Dios libertario, como lo define Kartun “un dios Zurdo, Spinoziano”, atraviesa toda la obra, nos atraviesa como lectores/autores y eiségetas/espectadores de un texto nuevo que se construye y culmina en nosotros mismos.

 

“Tatita dice: La música, yo solo escribo las músicas pelele. Notas para hacer bailar. ¡Pulsos! ¡Latidos! ¿Para que mierda sirve la letra? Para distraer del Baile. Para ensuciar las notas con acentos mal puestos. Yo música pura. Yo concierto. Las letras las encajan los monos. Se trata solo de entender, pero los monos ¡Explicar! ¡El libro! ¡La palabra! Cosas de ustedes… Andá a reclamarle a los monos. Turistas pintando sus nombres con brea en las rocas del panorama. Arruinadores del paisaje… La música es el contenido. ¿que es la letra? Un morrón que si lo rellenas de algo es vacío envasado. Pura cáscara de la nada.”

(Fragmento extracto del libro “Terrenal. Pequeño misterio ácrata”
de Mauricio Kartun, editorial Atuel, Buenos Aires, 2014)

ELENCO:

Abel: Claudio Da Passano

Caín: Cludio Martines Bel

Tatita: Claudio Rissi

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA:

Escenografía y Vestuario: Gabriela A. Fernández

Iluminación: Leandra Rodriguez

Diseño Sonoro: Eliana Liuni

Fotografía: Malena Figó

Asistencia de Escenografía y Vestuario: María Laura Voskian

Realización escenográfica: Gonzalo Palavecino y Lucía Garramuño

Tapicería: Hugo Cheres

Realización de Vestuario: Mirta Miravalle

Asistencia de Dirección: Alan Darling

Dirección: MAURICIO KARTUN