La actitud de María Eugenia Vidal bajando y resolviendo es de mujer líder y fuerte. Muchos varoncitos hubieran llamado a la gendarmería para que reprima en su nombre. Queremos otro país y otra provincia, pero respeto que ejerza el liderazgo con convicción femenina.

— Gabriela Cerruti (@gabicerru) 29 de diciembre de 2017   Y sobre estos dos temas solo algunas notas para reflexionar. PRIMERO:  Se puede reconocer variada vertiente ideológica del Feminismo, como teoría y como movimiento de emancipación de las mujeres y de la diversidad sexual, del sistema de valores del patriarcado machista y violento. Pero lo que no se discute es que el primer trabajo sistemático al respecto de la opresión de las mujeres es “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” de Federico Engels que compiló notas de su camarada Carlos Marx, ya fallecido, agregando sus propias opiniones y los enfoques más avanzados de la época. Después, por supuesto, se fue conformando todo el acervo inmenso de categorías ideológicas feministas como parte de la lucha por la emancipación del genero. La pluralidad es muy importante en el feminismo, esto es así, y estamos comenzando el tercer siglo de su desarrollo modesto pero constantemente crudo y vital. Ante esta realidad, un Feminismo que se pretenda de tal, dejando de lado la lucha de clases, no es más que el intento del sistema por adaptar y controlar al movimiento de mujeres a las nuevas necesidades del capital y su acumulación. El Feminismo liberal no existe. O es feminismo o es liberal. Se pueden conseguir conquistas importantes y cierto nivel de igualdad normativa en el seno de la sociedad de clases, pero siempre será a costa de la sobreexigencia insalubre de las mujeres que aun ocupando nuevos roles sociales conquistados por la lucha, no lograran dejar automáticamente el rol asignado superviviente como un esqueleto duro de roer. Ni podrán escapar a una vida de violencia en un sistema que no deja de someter, castigar y de exigir doblemente a las mujeres, destacando su cuerpo y su vientre como la propiedad más privada de todas. En este marco la afirmación de Cerruti describiendo a Vidal como “mujer líder y fuerte” no hace más que convalidar y festejar los esfuerzos de este nuevo bloque de poder (Ceos pro imperialistas) por entender y controlar, este nuevo tiempo de empoderamiento de las mujeres en sus derechos, para seguir sometiéndolas a sus políticas de empobrecimiento y violencia, a través de cuadros jóvenes mujeres portadoras de la cultura capitalista, individualista, consumista y patriarcal. Por eso Vidal cada tanto aparece haciendo compras de su hogar (una base militar) cuidando a sus hijos o tirando alguna lagrima, sacando sonrisas tiernas, cuidando su peso, mostrándose divina o con ropa de entre casa dependiendo del momento y el mensaje. Y ahora necesitaban una Vidal enérgica, sin miedo a levantar la voz frente a los desubicados (trabajadores despedidos por su gestión). Y lo hace. El prototipo, hay que decirlo, de la mujer deseable por los hombres y aceptable por las mujeres dentro del sistema de valores del patriarcado que precisa el capital. Si no se entiende esto no sé a qué estamos jugando. Pero política a favor del pueblo seguro que no es. SEGUNDO: Es hora de hablar para qué queremos “volver” y también si alguna vez “estuvimos”. No podemos seguir reciclando cada 20 años procesos de distribución que encuentran su propio limite en su negativa a romper el techo y el piso que le pone la clase dominante en detrimento de la continuidad de esa distribución. Es como construir una casa con pretensiones de hogar de Patria con paredes de dinamita y en cierto momento comenzar a prenderle fuego. Y después del saqueo del predio total, del desastre, comenzar otra vez a querer tener hogar, a querer ser Patria. ¿Cuántas generaciones quedaran por el camino de esta aventura irresponsable de permirir al capital la continuidad de su acumulación desmedida? ¿Cuantos cuadros, como Cerruti, se perderán por el camino inevitable del oprimido de admirar a su opresor? Porque eso ocurre cuando se sufre una derrota histórica. Cuando se pierde la perspectiva de cambio social que debe portar todo proyecto político que se precie de popular, pasan estas cosas, la militancia se pierde, se desagrega, se preocupa por su permanencia individual porque ya no se siente calor poderoso en el proyecto popular. No todos son traidores conversos. Comienza el frío del “afuera del Estado” y el instinto de supervivencia repliega a las organizaciones y permite al capital y a sus herramientas culturales avanzar en la cooptación masiva del militante y, lo mas importante, de su corazón. ¿Vamos a vivir eternamente esta secuencia? No tiene sentido. Solo observemos la brutalidad con que estos CEOS defienden los intereses rapaces de su clase ¿Y nosotros qué? Hubo una excelente Ley de medios (solo por dar un ejemplo) producto de la lucha y no se aplicó porque no quiso el poder judicial con 10 cautelares. ¿Así nomas te quedaste acatando sentencias ilegales por miedo a que te digan dictadura ilegal? Igual te acusaban de dictadura y acá estamos, hoy, llenando cárceles y hospitales por las ordenes de esos mismos Jueces. Llegaste al punto de despegarte de Venezuela, negándole apoyo y solidaridad, en momentos difíciles de ellos (como cuando Chávez ayudo a nuestro país) porque pensaste que te quitaba votos esa amistad. Y resultó que te faltaron igual los votos y los amigos venezolanos traicionados, acosados por una guerra económica mediática y criminal de los EEUU, terminan un año ganando tres elecciones históricas en forma heróica. Tenemos que hablar estas cosas. De otro modo, sin debate, sin rumbo, sin sentido de responsabilidad histórica, no cuenten más con nosotros. Sonia López. Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Argentina. Presidenta del Partido Comunista de Corrientes. Ex Diputada Provincial del FPV, Corrientes. Abogada.]]>