Se llama Ley Brisa porque lleva el nombre de una niña de 3 años. Brisa, es la hija de Daiana Barrionuevo asesinada por su ex pareja. El femicida, Iván Adalberto Rodriguez, está condenado. El proyecto de ley fue presentado por la Defensoría del Pueblo de CABA y la Organización No Gubernamental “La Casa del Encuentro”, contó con el voto unánime de todas las fuerzas políticas el 30 de agosto de 2017 cuando se aprobó en la legislatura porteña. Desde esta semana, está en vigencia en la ciudad. Además, la ley tiene media sanción del senado nacional, de eso depende que se extienda su alcance.

La medida recorta como población destinataria a niñxs y adolescentes hijxs de las víctimas de femicidio. El cobro de la reparación económica  está destinado a lxs menores a 21 años, si viven en la ciudad de Buenos Aires y su padre ha sido procesado o condenado como participe, autor o cómplice del femicidio de su madre. Además del pago, la ley contempla el acompañamiento psicológico como parte de la reparación.

La norma en sí misma tiene limitaciones, la niña que da nombre a la ley no podrá acceder por que reside en la provincia de Buenos Aires, según mencionó la periodista Sonia Tesa en el diario Página/12.

Para acceder al pago debe iniciarse el trámite ante la Dirección General de La Mujer porteña con la siguiente documentación respaldatoria:

  • Partida de nacimiento de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que acredite vínculo con la madre y el padre.
  • Constancia de la autoridad judicial interviniente que acredite que el padre está procesado o condenado por hacer participado de alguna forma en el femicidio de su pareja.
  • Certificado que acredite domicilio real de los hijos e hijas de la víctima, al momento del femicidio, en CABA. El femicidio pudo haber sucedido en otra localidad.
Para más información dirigirse a la Dirección General de la Mujer, ubicada en Barlarce 262, 4to. Piso o deben comunicarse telefónicamente a 43422042, interno 110-111 o por correo electrónico a infobrisa@buenosaires.gob.ar.

Lxs niñxs no pueden esperar más, son sobrevivientes del contexto violento y del femicidio de sus madres. El uso del concepto de femicidio es político, es la denuncia a la naturalización de la sociedad que permite visibilizar las muertes violentas de mujeres, por el sólo hecho de ser mujeres. El término en la legislación nacional, fue producto de la modificación de la Ley 26.791 sancionada en 2012, la cual introdujo cambios en artículos del Código Penal de los incisos 1° y 4° del artículo 80 e incluyó los incisos 11° y 12° que imponen la pena de prisión perpetua a quien matara “a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género” (inciso 11°) y a quien lo hiciera “con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación en los términos del inciso 1°” (inciso 12°), con lo que se incorporó las figuras de femicidio y femicidio vinculado.

Según el registro de datos del Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano, creado por La Casa del Encuentro que cuenta sólo casos que aparecen en los medios: desde 2008 a 2017, son 59 niñxs y adolescentes las víctimas colaterales de femicidios en la ciudad de Buenos Aires, se trata de 3320 en todo el país.

Si tenemos en cuenta la información del organismo a cargo del Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia, durante 2017, la cifra de femicidios creció 8 % en relación al año anterior, lo cual indica que cada 30 horas: una mujer es víctima de la forma más exponencial y cruel de violencia contra las mujeres: el femicidio. El informe menciona que la provincia de Buenos Aires registró la mayor cantidad de delitos y en consecuencia, 244 niñxs quedaron sin sus madres.

En este contexto, los registros cuantitativos permiten analizar la emergencia en cuanto a la situación de violencia contra las mujeres y la desprotección en la que quedan sus hijxs, ya que el informe unifica los registros administrativos del estado y permite armar un mapa de la problemática. Sirve al feminismo para reclamarle al estado su responsabilidad: que se haga cargo el Gobierno Nacional de generar respuestas serias al reclamo social y que cumpla con las obligaciones internacionales suscritas.

Los datos no pueden representar sólo nombres en una lista georeferenciada. Deben reflejar la necesidad de que la política pública trabaje sobre la prevención para que los varones dejen de ser violentos. Es la única forma de comprender que “el machismo mata”. La Ley Brisa, es una base para seguir reclamando y visibilizando la necesidad del diseño de políticas públicas con perspectiva de género seria, porque en los tiempos que corren el patriarcado nos está matando.

En 2017 varias personalidades participaron de una campaña en las redes en apoyo a la Ley Brisa. https://www.youtube.com/watch?v=WIOZk-ZcSco]]>