Escribe: Talita De Lázzari

Aborto más información, menos riesgo

Desde las 12 horas la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito convocó a un Tuitazo usando #AbortoLegal y un pañuelazo frente al Congreso a las 18 Hs, donde miles de mujeres reclaman el tratamiento urgente del proyecto de despenalización que espera desde 2007.

La campaña toma iniciativa en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) realizado en Rosario en el año 2003 y en el XIX ENM desarrollado en Mendoza en el 2004 y desde el 28 de mayo de 2005, que se conmemora como el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. Desde entonces se lanzó a rodar su consigna “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” y elaboró, colectivamente, el Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que fue presentado en la Cámara de Diputados de la Nación en 2007 y en 2009. Luego, en marzo de 2010 a riesgo de perder estado parlamentario, presentaron nuevamente la iniciativa y contaron con la firma de 50 diputados y diputadas de todos los bloques con representación parlamentaria en el Congreso.

Desde ese momento la campaña ha tomado fuerza y adhesiones masivas de grupos feministas y del movimiento de mujeres de diferentes orígenes sociales y lugares del país. La Campaña nuclea a mujeres pertenecientes a organizaciones sociales y culturales, partidos políticos, grupos y diferentes personalidades vinculadas a organismos de derechos humanos, académicas/os y científicas/os, trabajadoras/es de salud, sindicatos, redes de mujeres campesinas y de educación, organizaciones de desocupadas/os, de fábricas recuperadas, grupos estudiantiles, comunicadoras y comunicadores sociales e inclusive, grupos de mujeres católicas por el derecho a decidir.

Considerando que no puede haber más mujeres muertas ni presas por aborto clandestino y que el Aborto Legal es una deuda de la democracia, una deuda que se lleva la vida de las mujeres, se realiza este llamamiento público de acción colectiva, una nueva intervención donde las mujeres recorren las calles y ponen el cuerpo visibilizando la demanda presente en el colectivo.

En Argentina, según datos de Economía Feminista, un aborto quirúrgico y clandestino puede llegar a salir entre $10.000 y $17.000, mientras que las pastillas de Misoprostol fabricada por laboratorios Beta que lleva la marca comercial Oxaprost, sale más de $2500. Vale aclarar que anteriormente, formaba parte de la canasta básica de la lista de precios acordados por la Secretaría de Comercio Interior con la Cámara de Farmacias, en el marco de “Precios Cuidados” acordados por el gobierno anterior, y que la presentación que contenía 16 pastillas tenía un valor aproximado de $452 pesos. Hoy ,no sólo la pastilla falta, sino que su acceso es un camino sinuoso, dado que no todos los médicos/as quieren recetarlo ya que no está contemplado su uso obstétrico, y porque además, aún teniendo la receta en la mano, no se consigue en todas las farmacias.

En los años de inicio de discusión sobre el tema, las primeras en realizar acciones concretas garantizando información, no dando consejos sino acompañando a mujeres que quieran abortar, fue el grupo de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto. Ellas fueron las pioneras en lanzar el Manual de Aborto con Pastillas editado por Madres de Plaza de Mayo, disponible online, una línea telefónica que atendió mujeres de todo el país que querían abortar, dos informes sobre sus intervenciones y una campaña de volantes, brindando información, un micro radial “Aborto más información, menos drama” que se trasmitía desde la Red Nosotras En El Mundo y una campaña de denuncia llamada “Cuidá tu misoprostol” ya que hace algunos años, venía siendo boicoteado su uso.

En el 2012, se consiguió en Argentina el aborto no punible para los casos en que esté en riesgo la vida o la salud de las mujeres. Ésto se considera en un sentido amplio cuando la salud física o emocional de las mujeres esté en riesgo- este fallo permite la interrupción legal del embarazo (ILE) en todos los casos de violencia sexual y cuando el embarazo es inviable. Sin embargo, hay que conocer los derechos para hacerlos valer. No todas hoy conocen que pueden alegar motivos que afecten su salud emocional para interrumpir un embarazo, y según información publicada por la periodista feminista Luciana Peker en el suplemento “Las 12“, en el 2015 se practicaron 500 abortos legales, en todo el país, según cifras oficiales (salvo siete provincias que no quisieron dar información) notificadas al Ministerio de Salud de la Nación. En el 2014 la cantidad de ILE realizadas por los servicio de salud fue de 400, según información consultada por “Las 12” y que, como no consta en estadísticas oficiales, si no constara en archivo se perdería también la constancia de ese avance. El aborto no es legal en Argentina, pero sí se realizan abortos legales. Y todas pueden hacerlo.

Actualmente, quien quiere abortar con pastillas cuenta con el manual que se descarga en PDF en internet, existen redes de socorristas que acompañan pre y post aborto, y consejerías de género, las cuales nacen desde el pié de las organizaciones barriales de feministas como Socorro Rosa, Socorristas en Red, etc. Sin embargo, el Estado sigue negando la discusión, esgrime motivos morales y religiosos, vacía el Programa de Salud Sexual Reproductiva, no garantiza la aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), no entrega anticonceptivos, entre algunas de las medidas que, lejos de garantizar los derechos reproductivos de las mujeres, las vulnera y violenta. Tengamos presente además la detención de Belén en Tucumán, presa después de llegar con un aborto espontáneo a un hospital.

La legalidad del aborto es una demanda activa del colectivo de mujeres que está presente en los reclamos de cara al 8M, y que todos los años se hace presente en las calles. A diferencia de otros países, como por ejemplo, en España, Francia, Alemania, gran parte de Estados Unidos, Cuba, México DF y Uruguay, país en el cual el aborto es legal desde 1949. ¿Que implica su legalización? ¿Qué todas salgan corriendo a abortar? No, claro que no. Solamente, implica que tengan la posibilidad de hacerlo. Es una necesidad la legalización, descriminalización y despenalización, que sea tratado como una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos humanos de las mujeres.

Es un problema de salud público porque aunque no se cuenta con datos oficiales actuales, se estima que se realizan entre 350 mil y 520 mil abortos clandestinos por año. La Campaña Nacional por el Aborto Seguro, Libre y Gratuito es quién hoy impulsa la visibilización pública del tema, enarbola los pañuelos verdes y lleva al Congreso la legalización de esta práctica en el marco de garantizar la vida de las mujeres. El Congreso no puede dejar afuera el debate que está organizado en la calle.