Escribe: Julián Saud
Fotografia: La lente militante


Amado Boudou fue vicepresidente de la Nación y Ministro de Economía. Hasta hace poco también uno de los presos políticos del gobierno de Cambiemos: “Usan la prisión preventiva como elemento aleccionador para callarnos la boca. Nosotros no nos vamos a callar”, nos dice. ¿Por qué lo quieren callar a Boudou? En esta nota Boudou deja definiciones sobre economía, presos políticos, el caso Ciccone y el ataque a los jubilados.

Blanco de una de las persecuciones mediáticas, políticas y judiciales más feroces que ha visto este país, Amado Boudou sostiene: “Ni nos quebramos, ni nos rompemos, ni nos doblamos”.

¿Con qué volvió Macri de Davos?

Macri volvió con algunas millas más en el lomo, nada más. Las circunstancias del país hacen que no pueda haber inversiones de ningún tipo, salvo inversiones financieras de muy corto plazo. El inversor mira un país que sea sustentable y esta macroeconomía no lo es. Mira un país que crezca y esta economía no crece. Mira un país con un mercado interno, y hoy el mercado interno está destruido.

¿Cuál es la estrategia económica de este gobierno entonces? ¿Hay un plan económico?

Es un plan que ya en la Argentina se implementó. Primero con Martínez de Hoz, después con Cavallo. Un recorrido que sabemos perfectamente a dónde lleva. En este caso no va a ser diferente. Lamentablemente lo termina pagando todo el país. Es un experimento que va a salir mal.

¿Le ves fecha de vencimiento? Vos leés el déficit fiscal, el déficit comercial, en términos de deuda, ¿hay números que puedan decir que en algún momento se les corta?

La herencia recibida fue tan buena que hay mucho aire en Argentina. Porque la verdad, cuando uno mira los 200 años de historia, un cambio de gobierno con el Banco Central con reservas, sin desempleo, con crecimiento económico, y con un proceso incipiente de industrialización… Es cierto que no se completó, pero había un proceso de industrialización en la Argentina. Bueno, todo esto abruptamente se cortó. Terminaron con lo que estaba bien. Lo que ellos decían que estaba mal pero iba a ser fácil de arreglar, como la inflación, realmente empeoró mucho. El primer año superó el 45%, el segundo año el 25%. Este año que ya sólo tiene que ver con las acciones de ellos, no le pueden echar la culpa a nadie, el piso de inflación va a ser el 22%.

Los últimos 12 años se valieron del ahorro interno, ahora estamos viendo la antítesis: el endeudamiento externo. ¿Se le puede dar un cauce a esto?

Lamentablemente de esto se va a salir con mucho dolor del pueblo. No hay una salida fácil. Ya pasó en la Argentina cuando el déficit cuasi fiscal, por ejemplo del Banco Central, era mucho menor al que hay hoy. Poner en marcha la industria, que se generen puestos de trabajos, que el Estado se ponga de pie no es algo fácil. La recaudación en términos reales se va deteriorando y la situación fiscal de las provincias comienza a ser muy grave.No hay que mirar sólo la macroeconomía del gobierno nacional, sino el conjunto del funcionamiento argentino. La experiencia argentina es mala en cuanto a salir de procesos con tanta olla a presión. Nosotros no estamos para poner tremendismo sino análisis. El tremendismo no es bueno. Acá hay que ir analizando la situación y generando alternativas.

Cuando te tocó ser Ministro de Economía, ¿había presión del establishment o no se atrevían?

El tema de las tarifas siempre estaba dando vueltas, había presiones para aumentarlas. Eso siempre estaba. Después, ¿te acordás que había épocas en que faltaba nafta o faltaba azúcar? Bueno, eso era una forma indirecta de presionar para que el gobierno liberara algunos precios que nosotros pensábamos que tenían que estar coordinados con los ingresos de la población. Lo mismo con el endeudamiento. Yo me acuerdo ni bien asumí como ministro fui a una reunión del Fondo Monetario en Estambul y nos recibieron con gran alegría, diciendo que nos prestaban plata al 12%. Entonces dijimos: “Bueno, muchas gracias, pero por ahora no”. Pasaron todos los años hasta el 2015 y se mantuvo el “por ahora no”. Ahora estamos endeudándonos a tasa alta.

Sí, está pidiendo por dos ventanillas.

La gran ventanilla es la del Banco Central en realidad. Se pagan tasas altísimas, con un mecanismo que atrasa el tipo de cambio en forma permanente. Hoy el tipo de cambio debe estar similar al de la época de la convertibilidad. Entonces esto también le quita competitividad a las empresas nacionales.

¿Cómo se resuelve el tema del dólar?

Yo creo que el gobierno aunque no lo diga tiene en el fondo la dolarización en la cabeza. Esta medida que propusieron de que se puedan vender dólares en supermercados, kioscos, y demás, va a terminar haciendo –si se pone en marcha– que los bienes y servicios se vendan en dólares. Una pseudo dolarización de hecho, que nos va a hacer perder toda la política monetaria. Han dolarizado las tarifas de electricidad, la nafta. No hacen grandes anuncios, lo hacen de hecho. Sí. Son pequeñas medidas… Pero no tienen un gran anuncio porque lo tapan. El DNU que acaba de sacar Macri [Nota: en cuanto al mega decreto de reforma del Estado] es más pesado que lo que fue la Ley Dromi, en términos de lo que pueden hacer con el Estado. Sin embargo en el gobierno de Menem por lo menos la ley se discutió en el Congreso y demás. Este gobierno lo que hizo fue sacarlo por DNU, a escondidas y sin discusión pública. Hasta le va a crear problemas internos. Hay sectores de la coalición gobernante que así lo han expresado así. Me parece que hay leyes que no se pueden mejorar. Por ejemplo el tema de la reforma previsional: está mal y punto. El debate para mejorar esa ley en definitiva a lo que llevó es a que se perjudique más a las jubiladas y jubilados de nuestro país.

Fue muy gráfico tenerte a vos preso y que discutieran la fórmula previsional. No podían explicar que estaban bajándole el sueldo a los jubilados. Fue como un hecho hasta novelesco.

Te juro que la prisión no era novelesca. No, lo íbamos siguiendo como se podía por los canales de aire, a veces algún pariente o amigo traía un diario. Y sí, realmente esto fue bajar las jubilaciones. En términos reales va a ser una caída importante. En términos nominales el crecimiento va a ser menor que lo que era. Se parece mucho a cuando Cavallo aplicó el 13% de reducción del gasto público durante el gobierno de la Alianza. Para la jubilación mínima yo hacía un cálculo ahí, con papel y lápiz, que en términos nominales la caída con respecto a lo que iba a ser con nuestra fórmula, va a ser entre un 13 y un 14% menos que va a recibir cada jubilado.

Acá decían que el único que podía explicar la fórmula anterior eras vos…

Bueh, tampoco es la fórmula de la Coca Cola…

Con respecto a lo que fue el Fondo de Garantía de Sustentabilidad y la experiencia exitosísima del Pro.Cre.Ar, ¿qué pensás ahora de los créditos UVA?

Nosotros decimos desde el principio que es una pésima medida. Tiene algo muy bueno que es el tope a la cuota mensual, que digamos que tiene que ver con los ingresos, eso me parece muy bien. No es criticar por criticar. Pero el fondo de la cuestión es que el capital se va ajustando, eso va a hacer que nadie pueda terminar de pagar sus créditos, o que la deuda valga más que el bien que tiene. No es que raramente pase en el régimen financiero internacional, está vigente. La crisis de las subprime 2008-2009 en EE.UU. es ni más ni menos que eso, que los inmuebles valían menos que el valor del mercado de crédito. Juegan con las expectativas de la gente.

¿Cómo se caracteriza el momento económico?, ¿hay una palabra? Me acuerdo que Cavallo hablaba de “estanflación”.

Para mí es “vulnerabilidad” la palabra. Porque hay una fortísima vulnerabilidad financiera. El Banco Central está quebrado, paga unas tasas de interés que sólo paga el que está quebrado. Porque no es que el Banco Central fija la tasa de interés, sino que la pone para que no haya una corrida contra las Lebacs. Es al revés de como se explica, si no nunca pagaría esas tapas. Justamente lo que le plantean del Ejecutivo al Central es que esta tasa de interés traba toda la economía, cosa que es cierta. Lo que pasa es que llevaron el stock de Lebacs a un número insostenible. Es más grande que la base monetaria, en manos de muchas menos personas. Van buscando nuevos caminos, ahora inventaron las Leliq, que son como Lebacs pero a siete días. Sólo las pueden comprar los bancos. Al tener plazos más cortos, aumenta la vulnerabilidad, el costo de la capitalización es más alta, porque en vez de capitalizar cada treinta, sesenta días los intereses, capitalizan semanalmente. Además siempre tenés que estar pendiente de lo que te pide el mercado para que no tengas una corrida contra ese instrumento que termine, como todo en Argentina, impactando en el dólar y vía dólar en los precios del consumo de la población.

El caso Ciccone

¿Es verdad que el informe que hicimos sobre la causa Ciccone se lo diste al juez?

Lo presentamos como prueba, sí. Me pareció un informe muy completo, muy profesional. Y es más, yo pedí que a algunos de ustedes los citaran como testigos.

¿Se empieza a clarificar el tema Ciccone? Vos muchas veces dijiste “sigan la ruta del dinero”.

Es obvio el tema de Moneta desde el primer día. Está en los papeles, y el juez los tiene hace cinco años en su despacho. Lo que hizo fue diseccionar la causa en dos. Lo que nosotros esperamos ahora es que se unifique. El juicio oral no puede llevarse adelante sin los empresarios. Me parece que Moneta tiene que estar ahí. El nuevo testigo arrepentido lo dijo con todas las letras. Más allá de que es un testigo a medias, porque también es imputado, y la credibilidad del testigo habría que verla también. Pero el juicio oral no puede seguir en estas circunstancias, porque esta persona, Vandenbroele, es a la vez imputado en el juicio oral y es testigo donde también se está viendo quién es el dueño.

Esto se llama “litispendencia”, donde hay el mismo hecho juzgado en dos instancias distintas. Puede haber resultados contradictorios, porque en definitiva lo que el juez instructor no quiso es saber la verdad. El juez instructor quiso formar parte del escarnio personal hacia mí, como demostró la detención, y proteger a amigos de él. Inclusive sale en los diarios, con quién come, a quién invita a su casamiento. El juicio oral no puede continuar en estas circunstancias.

Lo te que pasó le está ocurriendo a muchos referentes a lo largo y ancho del país, y también es el modus operandi en Brasil. ¿Cómo ves esta persecución política, casi como un segundo Plan Cóndor?

Mirá, en los 70 estaban los ejércitos para llevar adelante las políticas. Porque en definitiva los militares en Argentina hicieron un genocidio y además fueron instrumentos del poder económico. Martínez de Hoz era más importante que el presidente. Lo que pasa ahora es más o menos similar, la imposición de un plan económico, pero a través de parte del Poder Judicial y parte del sistema mediático. Lo que vemos es una persecución permanente. La democracia argentina no merece que haya un preso político. Y si me dejás, un paso más: ni un preso sin condena. En la prisión convivíamos con más del 70% de presos que no tienen condena. Están por ahí hace un año y medio, dos años. Ni siquiera saben la fecha de su juicio oral. Esto la democracia argentina no se lo merece. Me parece que es algo en lo que hay que trabajar. Pero además en esta nueva instancia la utilización de la prisión preventiva como instrumento aleccionador, para que nadie abra la boca. Muchos de nosotros no nos vamos a callar, porque ni nos quebramos, ni nos rompemos, ni nos doblamos.