Texto: Una Mujer

A mí desde muy chica me habían enseñado que durante la menstruación las mujeres no podemos quedar embarazadas. Me lo enseñaron en la escuela, lo repetían mis amigas y la mujer que me crió. Entonces, a los 18 años yo salía con un chico y nos cuidábamos, pero una vez estaba menstruando y lo hicimos sin preservativo, total no pasaba nada. Varios años después, supe que hay mujeres que quedan embarazadas mientras están menstruando. A los 21 salía con un chico que me decía que si acababa afuera no podía quedar embarazada. Yo sabía que sí, pero no me animaba a contradecirlo. Me animé después de unas cuantas veces de tener sexo sin preservativo, cuando lo escuché charlando con mi papá, diciendo que las responsables de cuidarse de un embarazo no deseado son las mujeres. (Y mi papá asentía. Justo él, que a los 50 años embarazó a una chica de 27 y la dejó sola). Con este pibe no quedé embarazada, sin duda porque tuve mucha suerte. A los 29 conocí a alguien. Tuvimos un encuentro muy lindo; comimos rico, tomamos vino. Tuvimos sexo con preservativo. Sólo que en un momento él paró y se lo sacó. Le dije que se pusiera otro inmediatamente, pero él decía que no tenía más, y quiso seguir sin preservativo. Decía que el preservativo le molestaba. Hubo gritos y forcejeos. Al final no me penetró, aunque podría haberlo hecho fácilmente: yo estaba desnuda, borracha, en un lugar que no conocía. Además estaba debajo de él, con lo cual no podía moverme. Esta vez no quedé embarazada gracias a la gentileza de un macho que decidió no violarme. Son cosas que empecé a contar a personas cercanas sólo muchos años más tarde. Escribo esto para terminar de entender que si nunca quedé embarazada, fue sólo por casualidad. Que algunas casualidades (y mucha, mucha suerte) fueron las que hicieron que hoy no tenga un par de hijxs no deseados, o un par de abortos. Y muchas complicaciones en ellos, y quizás también la muerte, ya que nunca tuve presupuesto para un aborto de calidad, ni personas que me ayudaran a pagarlo. Mucho menos los machos que conocía, que eran de esos que se van a la mierda y te dejan en banda. Escribo esto porque no son más que pequeñas casualidades las que separan a las mujeres entre “quienes sí” y “quienes no”, haciéndonos creer que existe un abismo entre quienes no abortarían jamás, y quienes ya tuvieron que hacerlo: eso es mentira. Escribo porque no puedo sentirme orgullosa de no haber abortado nunca, si el hecho de no quedar embarazada no siempre estuvo en mis manos. Queremos que los hombres nos empiecen a respetar, pero mientras eso no pase necesitamos que el aborto sea legal, seguro y gratuito, para no criar hijxs solas ni morir en abortos mal hechos por no poder pagar uno de calidad. Escribo porque lo que le pasa a una, nos pasa a todas.