Escribe: Redacción Hamartia

Entrevista con Romina Osle, directora de “Cabeza de globo o esa lucidez de morondanga”

Algo efímero, un látex que contiene aire. Una contención mentirosa, frágil, inestable. Ocho personas existen contenidos en un lugar, lo habitan ¿Bajo qué condiciones? ¿Cuál es el precio? ¿Lo saben? Una norma define lo normal y por lo tanto a los “normales”, ¿pero quién establece la norma? Alguien lo decide, pero casi nunca sos vos. 

En diálogo con Romina Osle nos adentramos en la creación colectiva “Cabeza de globo”, que se concreta como un devenir de imágenes, de recuerdos y sombras, de mito y rutina; donde lo real, lo imaginario y lo simbólico se expresan en ocho cuerpos ubicados en un lugar incierto: quizás la cotidianidad de una calle, una plaza, un hospicio…. Punto de partida: “Los montes de la loca” de Marisa Wagner (Poeta, escritora y loca).

“CABEZA DE GLOBO o esa lucidez de morondanga”. Dirección: Romina Osle

¿Cómo nace la propuesta? Fue tuya la idea, de los actores? Un trabajo colectivo?
La propuesta nace de una necesidad grupal de generar un material propio. Partimos de algunas líneas temáticas que nos quedaron de un trabajo previo (La locura, el encierro y los recuerdos) y además tomamos un nuevo disparador: los textos de Marisa Wagner “Los montes de la loca”. Desde ese momento comenzamos una exploración en acción que fue consolidando los territorios temáticos y generando nuevos. Después de varios meses, el material fue tomando forma y llegamos al momento de poder pasarlo a papel, de transformar lo escénico en texto escrito; y así volver a la acción a identificar qué faltaba y qué sobraba en lo textual, para volver a lo escénico y descubrir qué nueva necesidad aparecía en acción y así sucesivamente hasta llegar a “CABEZA DE GLOBO o esa lucidez de morondanga”. Todo ese trabajo, fue colectivo.

Los personajes parecen habitar un hospicio. O una sociedad a la que deciden aceptar pasivamente lo que ésta, o los que mandan tienen decidido para ellos. ¿Es así?
Son posibles lecturas. En principio el objetivo es justamente que no haya solo una. Jugamos constantemente con el ida y vuelta entre un posible hospicio y un cotidiano cualquiera, en la búsqueda de generar empatía y reflexión. Si no se caería en “ah, les pasa eso porque están locxs y como yo no lo estoy, estoy exentx” y la intención es que cada quien se encuentre en alguna de las situaciones y pueda cuestionar/se.

Lo que sí no creo, es que toda una sociedad “decida” aceptar pasivamente lo impuesto, si así lo hiciera me parecería hasta respetable, no lo compartiría por supuesto, pero la discusión se volvería otra. Lo terrible es que primero nos adormecen para luego hacernos creer que estamos eligiendo y que no hay otras opciones. La crítica la direccionamos hacia el “no cuestionar” y de esa manera engordar al “sentido común” que atraviesa todos los cuerpos. Hasta quienes intentamos generar fuerzas instituyentes, caemos en la opacidad del mes a mes, una y otra vez (como “grita” una de las escenas). Hay que recordarlo a diario, porque en lo masivo, siguen ganando.

¿Te interesa el tema de la “locura”?
Como temática en sí misma, no me interesa más que cualquier otra. Lo que me sedujo, fue el concepto construído y atravesado por lo político. ¿Quién dice qué es la locura? ¿Quién determina quiénes son los/as locos/as y quiénes los/as cuerdos/as? Si hacemos un repaso rápido a lo largo de la historia, su definición fue fluctuando, y como todo, ha sido utilizado por los poderes de turno en función de sus intereses. Cuántas “locos/as” han sido callados/as al encerrarlos/as o neutralizados/as a través del desprestigio que se logra al endosarles ese epíteto. La reivindicación de la “locura” como ese territorio al que se entra cuando se quiere escapar de lo se supone que hay que hacer, me interesa.  Aclaro que lejos estoy de hacer una loa a las patologías suscriptas como enfermedades psíquicas. Hablo de la “locura” endilgada por pensar distinto, por desear otras cosas, por salirse de las normas. Hablo de “lxs locxs” que son un grano en el traste de este sistema que necesita “igualar” para poder controlar y para poder identificar al “rarito” más fácil. 

¿Fueron el macrismo y el regreso del neoliberalismo los motores que los llevaron a hacer Cabeza de globo?
No fueron los motores, pero sí los “culpables”. Cuando doce cuerpos (entre actrices, actores, asistentes y directora) se arrojan a la tarea de construir teatralidad desde el encuentro en acción, es inevitable que aparezca lo que esos cuerpos “arrastran” de su cotidiano. 

El elenco está conformado por trabajadorxs de la cultura, por docentes, por empleadxs públicos, por estudiantes, por trabajadorxs de la salud… ¿necesito decir más? Los dos últimos años han sido tan vertiginosamente aplastantes que casi sin querer, el material terminó siendo lo que es. No nos lo propusimos, fue a pesar de nosotrxs.

Por otro lado, lamentablemente el gobierno de turno no es el único protagonista de nuestra obra (ni me gustaría darle ese lugar). “CABEZA DE GLOBO o esa lucidez de morondanga” por momentos se torna existencialista, toca lo absurdo de la existencia humana, para luego devenir en lo absurdo del sistema que sostenemos. Y si bien la actualidad no nos está dando tregua, la enajenación data en nuestrxs cuerpos laburantes desde que existe el capitalismo.

Como deja entrever en sus textos Marisa Wagner, si estar cuerdxs es sostener toda esta mentira construida, entonces mejor estar “locxs”.

La obra tiene muchos momentos fuertes que de tan densos se vuelven graciosos. La escena de las tarifas y el queremos pagar. El no se puede o la de los derechos laborales… ¿Qué te pasa a vos como mujer, madre y trabajadora de la cultura con todo eso?
Se vuelven graciosos porque se evidencia todo tan absurdo que no podés creer que sea parte de nuestra vida cotidiana. De tan burdo parece mentira. Y unx que crece pensando que no le va a pasar, que no va a ser unx más del montón sosteniendo esta farsa, y va y te pasa. Por eso me aferro al arte, como una forma de no marchitarme, de no claudicar, de no dejarlos ganar. Y te crees que lo lográs un poco, hasta que te das cuenta que podes hacerlo porque tuviste la suerte de nacer en un lugar, en un tiempo y en una familia, que mal que mal, te permitió poder hacer algo más que deslomarte para cubrir, con suerte, las necesidades básicas. Y cuando te das cuenta de eso, caes de nuevo. Por eso la resistencia tiene que ser colectiva, porque cuando cae unx, hay otrxs que están en la misma para sostenerte y viceversa.

Todo eso me pasa. Y desde que soy madre más. El “para qué” se me aparece más insistentemente que antes. Por eso trato de generar tiempos Otros, vínculos Otros y haceres Otros, que no es más que la definición de teatralidad. Para reivindicar que somos mucho más que seres que se pasan la vida tratando de llegar a fin de mes.

Como trabajadora de la cultura trabajo para construir y sostener trincheras. Como mujer me junto con otras mujeres para acompañarnos y fortalecernos .Y como madre intento dejar una “mejor hija”, para Otro mundo.

¿Qué respuesta están recibiendo de los primeros espectadores?
Gratamente sorprendidxs. Nuestra propuesta es bastante singular y a la vez muy concreta. Creo que es de esos materiales que puede gustar mucho o todo lo contrario. Por suerte (para nuestra parte teatrera que necesita mimos) “CABEZA DE GLOBO o esa lucidez de morondanga” por el momento ha sido amablemente recepcionada.

¿Qué es un globo para vos hoy?
Por suerte sigue siendo un objeto que me gusta mucho, y más si tiene helio. No me van a sacar además, la diversión! Pero de un tiempo a esta parte, cuando las connotaciones de este objeto empezaron a multiplicarse, se me volvió muy teatral. Me resultó super interesante trabajar con sus dobles “caras”.

Que pueda ser algo divertido o siniestro según su entorno es hermoso. Que pueda ser bello como imagen y a la vez que pueda estremecer al sonar (tanto al reventarse o al deslizarle la mano), puso a nuestra disposición  un posible mundo estético/poético.

Pero bueno, no deja de ser un objeto que alcanza su utilidad solo cuando está lleno de aire, de resistencia débil, fácil de pinchar y que si explota “deja de existir”. ¡Pues a explotar globos entonces!

*Romina Osle: Actriz, Directora y Profesora de Artes en Teatro, graduada en la Universidad Nacional de Arte (UNA).  Ganadora del Premio Trinidad Guevara como Revelación Femenina (2013). Actualmente dirige su Estudio Teatral “LugarOtro” (2010-2017), donde dicta Cursos de Formación Actoral para jóvenes y adultos y está a cargo de la materia “Actuación V” de la carrera  “Licenciatura en artes escénicas” de la UADE.

 


 

FICHA TÉCNICA ARTÍSTICA
Actúan: Andrea Alderete; Vanina Berto; Agustina Downes; Mariano García; Ana Iglesias; Diego Morales; Aldo Pérez y Mónica Yarza.
Diseño de Luces: Fernando Raices / Diseño de Vestuario y Escenografía: Victoria Chacón /
Diseño Gráfico: Juan Pablo Rodríguez / Asesoramiento Sonoro: Pedro Donnerstag /
Colaboración Musical: Sembrar Ensamble / Producción: Lugar Otro Estudio Teatral
Prensa: Simkin y Franco / Asistencia de dirección: Aluminé Sanchis Zabalegui
Asistencia Artística: Pedro Donnerstag
Dirección: Romina Oslé

MÁS INFORMACIÓN
Estreno para público y prensa: domingo 10 de junio a las 20 hs
Funciones: domingos a las 20 hs
Teatro: Espacio Gadí
Dirección: Av. San Juan 3852
Entradas: $250 y $200 para est y jubilados.
Informes: 154-158-2397
Facebook: https://www.facebook.com/EspacioGadi%20/