Escribe Sofía Picca

Fragilidad, tu nombre es mujer.  

Cada vez que nos enfrentamos a un clásico de la literatura y el teatro que fue analizado hasta el cansancio surge la inevitable pregunta ¿Qué puedo yo decir acerca de esto? Por suerte para quienes oficiamos de espectadores de una nueva puesta en escena se nos facilita otro interrogante ¿Qué digo yo sobre la mirada que ofrece el director sobre este clásico?

El Hamlet de William Shakespeare es un texto escrito en 1602 en la Inglaterra absolutista de la Reina Isabel I. Más de 400 años nos separan de las condiciones de producción social, material, histórica (podría seguir) que facilitaron que este texto salga a la luz. Distancia irreparable pero que a la vez nos permite una mirada más analítica.

Brevemente me gustaría traer a colación al francés Jacques Derrida (1930-2004) quien en tiempos donde el marxismo parecía muerto -o al menos eso deseaban quienes promulgaban de manera enérgica el “fin de la historia” y el dogmatismo capitalista- escribe “Espectros de Marx” (1993). Allí el texto Hamlet es utilizado como ejemplo para anclar en la espacialidad constitutiva del teatro la fuerza disruptiva del espectro. Aquel espectro (Rey Hamlet) recuerda, acecha, y reclama justicia al joven príncipe, al igual que el marxismo lo hace en tiempos donde se lo ha declarado muerto y necesita de una fuerte toma de posición política.

Hamlet, de Patricio Orozco
Fotografía: https://www.prosperoproducciones.com

¿Qué nos reclama el espectro de Hamlet hoy?

Cito de manera esquemática este texto porque creo liberadora y justa (en el sentido de la justicia) la figura que no puede ser atrapada en un sólo sentido. El fantasma, el espectro, el devenir puro, no declara una sola forma de ser.

Al ver la puesta del director Patricio Orozco (quien propone “una mirada humana y compasiva con los personajes femeninos que a lo largo de los años han sido presentados al público desde el particular punto de vista del joven príncipe”), se nos recuerda como la gran mayoría de los textos clásicos de nuestra cultura occidental denominados “universales” -o lo que Harold Bloom denomina “el Canon”- solo representan la visión masculina. Y es allí donde encontramos como a nivel del lenguaje, portador de violencia por excelencia, y de las narrativas, la voz de la mujer sólo es configurada desde la visión masculina.

HAMLET a OFELIA. -Si te casas quiero darte esta maldición en dote. Aunque seas un hielo en la castidad, aunque seas tan pura como la nieve; no podrás librarte de la calumnia. Vete a un convento. Adiós. Pero… escucha: si tienes necesidad de casarte, cásate con un tonto, porque los hombres avisados saben muy bien que vosotras los convertís en fieras… Al convento y pronto. Adiós.

Orozco -quién estudió en la Royal Shakespeare Company- propone entender a Gertrudis como una mujer que siempre estuvo enamorada del odiado Claudio (Grimau), deslizando incluso la idea de que el príncipe sea fruto de su relación.

Gertrudis (Leonor Benedetto) y Ofelia (Paloma Contreras), más allá de las violencias que pueden verse materialmente en escena, son víctimas de estar sujetas a nivel sustancial a los parlamentos y miradas de los hombres que las rodean (Ajaka- quien interpreta un Hamlet excepcional-, Grimau, Contreras, Pajoni). Son ellos quienes las configuran, quienes dictan lo que son y lo que no son. Y es allí en el teatro como metáfora donde podemos visualizar el entramado de una lógica falocéntrica que lejos de ser abstracta crea experiencia tangible, sensible, y espacial. Claro ejemplo es el final de las dos mujeres.

Hamlet es una obra que hay que ver y leer, en un ejercicio hermenéutico en el cual el texto debe ser interrogado.  En esas relecturas, como en la puesta que se puede ver en el Centro Cultural de la Cooperación, se devela el acto político de interpretar el mundo y los andamios que lo sostienen. Quizás el piso espejado en la obra busque mostrar ese artificio. Quizás esa mirada masculina que narra y ordena, poco a poco se vuelva cada vez menos natural. ¿Qué nos reclama el espectro de Hamlet hoy? Un mundo más justo para las mujeres.

Sigamos acechando.

Hamlet, de Patricio Orozco
Fotografía: https://www.prosperoproducciones

Ficha técnico artística

 

Autoría: William Shakespeare

Adaptación: Patricio Orozco

Traducción: Patricio Orozco

Actúan: Alberto AjakaLeonor BenedettoPaloma ContrerasPatricio ContrerasSebastian DartayeteAntonio GrimauHernán JimenezPablo MariuzziDavid MasajnikSebastián Pajoni

Vestuario: Mini Zuccheri

Escenografía: Emilio Basaldúa

Iluminación: Gonzalo Córdova

Asistencia de dirección: Exequiel Caracciolo

Producción ejecutiva: Exequiel Caracciolo

Dirección: Patricio Orozco

 

Web: http://www.hamlet.com.ar

Duración: 160 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

Más información

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 5077-8000 int 8313
Web: http://www.centrocultural.coop
Entrada: $ 400,00 – Viernes y Sábado – 22:00 hs – Hasta el 28/07/2018