Escribe: Magy Meyerhoff

“Ey reguetonero macho escucha lo que digo

De mujeres no sabes, ahora aprenderás conmigo

Ponte mocasines, corbata y guardapolvo

Ven a mi escuela a aprender lo que es echarse un polvo”

Es domingo y esto suena en Almagro. Difícil creer que una tucumana que se crió cantando chacareras esté detrás de tanto bardeo corte-neutro-Disney, dispuesta a dar tanto placer, ahora en la DILDA, el ciclo feminista de músicas y bandas de mujeres, lesbianas, trans y travas que la agitan desde arriba.

Romina Bernardo canta y compone reguetón lésbico. O Lesbian Reggaeton, como le dice ella. Y está al frente de Chocolate Remix, una banda que se entiende dentro de la necesidad de criticar el contenido patriarcal de este estilo y resignificarlo utilizando su misma lógica musical, creando este nuevo concepto desde el 2013.

Romina Bernardo

Canciones como estas salen de gira por la ciudad, para descomprimir la pesadez machista que hoy clausura. Y llegó de noche hasta Ladran Sancho, donde birra de por medio podés cuestionarte tu vida con sólo cuatro estrofas.

“Creo que es algo de lo que hemos estado aprendiendo mucho las feministas en estos últimos años deconstruyendo, gracias a la vida, esa misoginia asquerosa que nos inculcan en esta sociedad donde a las mujeres se les enseña a competir en vez de quererse y respetarse” grita Romina, todavía eufórica, consciente del alboroto que causó con sus letras.

Y sigue: “No es que yo digo soy feminista y voilá, por arte de magia todxs lxs demás son machistas menos yo… simplemente estoy diciendo que me hago estos cuestionamientos y busco la manera de cambiar las cosas y cambiar yo.”

Las canciones de Chocolate Remix no bajan de esa premisa: goce de mujer a mujer. Y mientras Romina mira desde arriba dando letra, basta con mirarla en el escenario, fruncir el ceño y preguntar por qué que ella esté toda tapada y las bailarinas simplemente no, puede resultar parte de un manifiesto feminista.

Chocolate Remix

¿No repite la cosificación del cuerpo acaso? ¿Sucede el moralismo… son sus fantasmas que agobian y logran encauzar el sentido de que la mujer por mostrar así su cuerpo no entendió nada de nada?

Y entonces despega: “¿Por qué no puedo aparecer yo vestida y las bailarinas con poca ropa? ¿Por qué leerme como un Daddy Yankee?” opina Romina canchera, entendiendo que forma parte de un movimiento que apela al reconocimiento de la lucha usando las mismas herramientas que sus opositores. Y eso bien vale una explicación. “Soy mujer y sigo siendo mujer aunque me ponga “ropa de varón”, el ser más chonga no me posiciona en un lugar de privilegios, tampoco el cantar o tener un micrófono en la mano.

Y mientras tanto se sienta, piensa y vuelve a la carga: “¿Y dónde ubicamos la decisión de la bailarina? ¿O también creemos que son una especie de culo flotante sin cabeza, ni cerebro, ni poder de decisión? Creo que a las bailarinas del video se las ve muy bien decididas, sin embargo usualmente esta pregunta me la hacen a mí y no a ellas, ¿quién es quien tiene una visión jerárquica del asunto?”.

Más claro, echale más Chocolate Remix. Eso o cualquier otra canción de las que tocan y cantan las chicas, travas y trans en las DILDAS, las domingas feministas y disidentes que suceden en Almagro, donde Romina, ya tarareando desde arriba, da hoy cátedra de todo.

Y esta noche, atrás de la barra de Ladran la que también canta es Eme, que no para de destapar birras y que cada tanto preparar algún que otro Gin Tonic.Eme Romero, siempre fue lesbiana, lesbiana como estandarte, como identidad, como acto político. Y se puso estas fiestas al hombro, abriéndose por los domingos que transpiran fútbol en cualquier otro lugar, para surgir como un espacio para ver más chicas en los escenarios, dando espacio a que las mujeres y otrxs identidades disidentes lxs protagonistxs.

Y mientras Romina descansa un rato y toma un poco de agua, Eme también deja de cantar y arranca: “Es super importante que estos espacios existan, no solo para poder seguir creando y uniéndonos, sino también para poder reflexionar sobre nuestras propias prácticas y acciones. Hace poco tuvimos un episodio en donde una chica le dijo a otra que debería ir al baño de “varones” ya que leyó únicamente su cuerpo de modo binario, no teniendo en cuenta que la identidad de género no es algo que corresponde unívocamente al sexo biológico. Y que hay muchas formas de ser mujer y que no todas las mujeres tienen vagina. Creo que todxs debemos desconstruir(nos) constantemente, es imposible estar totalmente por fuera del patriarcado, es un trabajo diario y continuo, poder identificar en nosotrxs machismos, prejuicios… porque no se si te diste cuenta, pero a veces lo torta no te quita lo facho. Justamente esta frase describe la cuestión, por eso insisto en la necesidad de seguir generando espacios feministas… y la participación y reflexión.”

Entre tanto chocolate y torta, la frutilla del postre es quizás encontrar a alguien que cuestione los honores entre los honores, los algodones de haber crecido hombre y “derecho”.

Dilda Dominga Feminista

“Es claro que no todxs ocupamos la misma jerarquía en esta sociedad: el varón tiene más privilegios, y la norma heterosexual también”, explica Sebastián Levalle y relata lo que hoy ya es obvio. Sociólogo, Profesor de la UBA e investigador del CONICET, plantea interpelaciones cuando afirma que “el machismo es un problema estructural, tanto de lo que pueda ser una economía política del capitalismo, como una lógica cultural muy fuerte que está articulada a un montón de otras situaciones y de dispositivos que hace que sea muy complejo de problematizar. Me parece que todxs estamos expuestxs a caer en situaciones micromachistas porque es una condición inherente a la sociedad en la que vivimos.” y agrega, entendiendo que ciertos cuestionamientos son lógicos, pero no definitorios: “Hay que tener en cuenta lo que están haciendo: el reggaeton tiene ciertas inflexiones que son difíciles de romper y todo el discurso interpelativo en primera segunda persona seria diferente si fuese un tango o una chacarera.”

Y la noche va cayendo y a lo lejos se escuchan goles como buen domingo, pero acá la lucha, las corridas y hasta el juego pasan por otro lado.

“Mientras nos posicionamos de un lado o del otro es el patriarcado el que nos sigue definiendo por afinidad u oposición”, interpela Romina, ya pasada la medianoche. “Si mi vestimenta, mi baile, mi ser es meramente una reacción de oposición creo que estamos siempre barajando las dos caras de la misma moneda, a la que el valor no se lo pusimos nosotrxs. De eso creo que se trata lo que llamamos reivindicación, el reapropiarnos y ponerle a nuestras potencias nuestro propio valor. Cada forma de transitar la vida y las problemáticas que nos atraviesan son muy particulares… como dicen lxs cristianxs que tanto saben de diversidad y tolerancia, “de todo hay en la viña del Señor.”

De nuevo, más claro no se puede. Será solo cuestión de bañar todo con chocolate.

 

Fuente imágenes:

http://www.chocolateremix.com/

https://www.facebook.com/DILDAfeminista