Por Redacción Hamartia

Hablamos con el Dr. Enrique Arias Gibert, Juez de la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sobre el fallo a favor de los despedidos de Télam: “Los jueces no tienen un acceso privilegiado a la verdad”, sostuvo el magistrado, y analizó la situación general de un Poder Judicial muchas veces ejecutor acrítico de los deseos de una facción política. Nota imperdible para #NoNosQuedaOtra, por AM740 Radio Rebelde.

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Juez Enrique Arias Gibert

La situación de los trabajadores de Télam

“Con este fallo se confirma lo que fue motivo de agravio. En segundo lugar, un pequeño tema que andaba dando vueltas que tiene mucha relación con el Estado de Derecho, que estaba en una indecisión, no se sabía si estaba hablando si de una medida autosatisfactiva. Esto es que una vez cumplida no hay nada más que hacer, es para casos donde se da una verdadera certeza, escuchando una sola parte se da esta situación y lo que es una cautelar que va a requerir un juicio posterior, pero que se dicta para evitar más daños”.

La Ley y la Verdad

“Es peligroso que los jueces piensen que tienen un acceso privilegiado a la verdad. Cuando un juez hace eso, estamos perdiendo la República. No es algo que nosotros podamos perder, se tiene que defender con uñas y dientes. Esto incluye el derecho de escuchar a todos y que el juez sea imparcial. No es válido que un juez crea que porque haya accedido a la verdad llena toda la tabla. En realidad todos los seres humanos lo que tenemos es la imposibilidad de la certeza, tratamos de encontrar la verdad. Los jueces hacen otra cosa, tratan de encontrar la verdad a través de medidas legales. No tienen una idea de verdad a partir de la cual se van a acomodar los medios para obtenerla”.

“Los del Santo Oficio lo que necesitaban era una confesión y la obtenían hasta bajo tortura. Hoy sería confundir una función humana, como juzgar, con otras formas de características más teológicas. El problema es cuando se vuelve una justicia religiosa”.

“Cuando la ley es manejada a partir de la imaginación de los poderosos, los perjudicados son los más humildes”

“Todo poder en una república, es un poder limitado. Cualquier medida que puede tomar un juez debe evitar daños adicionales. La fuerza de un tribunal está limitada por lo que la ley permite. Si un juez actúa sin ley, ya dejó de ser juez. Y lo que lo limita no es el Senado, es la Constitución, los tratados de Derechos Humanos, la Ley. Quien actúa fuera de esto no puede ser reconocido dentro del sistema del Derecho”.

Enrique Arias Gibert

La “confesión” como prueba

“Para nosotros la confesión no hace la prueba, primero, y luego es un acto voluntario. Un acto voluntario es un acto sin coacción. Un acto que ese realiza con violencia es un acto nulo. De hecho, las policías ‘bravas’ pretendían reemplazar una investigación seria por la ‘verdad’ obtenida de ese modo”.

“Bajo ningún punto de vista se puede aceptar un juez que no sea esclavo de la Ley. La forma más perversa de poder es el gobierno de los jueces”

“La única manera en que tiene sentido el poder de los jueces es que no tengan ni la bolsa ni la espada. Es el poder de la razón. Cuando se apropian de la bolsa y de la espada tenemos una de las formas más totalitarias, por gente que nadie votó. De lo contrario, perdemos no sólo la república, si no también la democracia”.