Por Redacción Hamartia

Tras 41 años, se modificó el código urbanístico de la Ciudad de Buenos Aires, pero para peor. Sin ningún voto de la oposición a favor, el intendente Rodríguez Larreta promovió su propio código que definirá la ciudad en los próximos 20, 30 años. Javier Andrade, legislador porteño por Unidad Ciudadana y vicepresidente de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, explica las consecuencias que tendrá a futuro, pero también lo que ya son políticas de exclusión planificada contra la inmensa mayoría de los ciudadanos. Entrevista en #NNQO, revista Hamartia en AM740 Radio Rebelde.

Escuchá la nota:

Javier Andrade, legislador porteño.

Para quién construyo yo entonces

“Estas leyes definen la ciudad en la que vamos a vivir por mucho tiempo. Dónde va a enfocarse la capacidad constructiva y qué usos se van a poder realizar en cada barrio y zona. Se apunta a aumentar en un 50 % la capacidad constructiva. Pero ¿para quién se va a construir? Acá el diagnóstico para realizar el nuevo código fue inexistente. Es muy difícil adquirir una vivienda para la mayoría de los que habitamos la ciudad. Menos va a alcanzar si las viviendas que se construyen son lujosas. El 70% de lo que se construye es para vivienda multifamiliar. De estas viviendas, el 65% es para vivienda suntuosa o lujosa. Inaccesible”.

“Tenemos cerca de 200 mil viviendas ociosas. Se estima que con 100 mil viviendas, un plan de 5 o 10 años, podríamos resolver el problema habitacional. No existe ni siquiera una intención, más allá de algún enunciado en este código, nada que vaya en esa dirección”

¿Qué es la “gentrificación”?

“Desde 1947 a la fecha, la ciudad está en los 3 millones de habitantes, casi no cambió. Y los cálculos dan que no se va a aumentar. En términos generales se está dando un proceso de gentrificación. Básicamente es que se construye vivienda no orientada a los habitantes de esos lugares, y sí a gente de mayor poder adquisitivo que los expulse. No sólo por vivienda, sino a los usos habilitados en cada lugar. Esto pasa en La Boca, Barracas, en el Barrio Naón -en Mataderos-, que se ha construído un gran polo gastronómico. También en Caballito, donde pululan cervecerías. El ejemplo más claro es Palermo: lo que hoy llaman Palermo Hollywood, que antes era barrio de casas bajas, hoy ha sido copado por los negocios, que expulsaron a las viviendas”.

La fatídica votación.

¿Quiénes votaron esto?

“34 votos del bloque PRO, más lo que conforma el espacio de Elisa Carrió y el de Graciela Ocaña. Las abstenciones son del espacio de Losteau. Recordemos que fue el embajador en EE.UU. de este gobierno de Cambiemos, el ‘opo oficialismo’ en la manera más explícita. Solamente lo votaron ellos y no les importó, no hubo una búsqueda real para generar consensos para algo que va a definir la ciudad en la que vamos a vivir los próximos 20, 30 años. Soy optimista como militante. En gran parte nuestra ciudadanía está estafada y se le oculta la información por los grandes medios de comunicación. Lo presentaban como que se cayó el código de infraestructura de la dictadura. Tiene un perversión importante eso. Claramente no creo que Macri sea la dictadura, pero el PRO no puede negar que gran parte de los que apoyaron la dictadura son parte de su espacio político y de manera estructural. Hasta alguien de buena fe, con mirada progresista, es confundido con eso”.

Datos que prueban la gentrificación programada en la Ciudad de Buenos Aires.