Por Redacción Hamartia

Tras el anuncio de una nueva etapa del programa de Precios Cuidados y del traspaso de la devaluación a los precios, el economista y ex Secretario de Comercio, Augusto Costa, hace un análisis completo para #NoNosQuedaOtra.

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La angustia de mirar las góndolas

“Hoy la economía argentina está en una situación de precios desquiciada, porque con todo el conjunto de medidas de desregulación, tanto en el sector financiero como en el sector externo, más los tarifazos, más lo que fue la desregulación del mercado de combustibles, y la expandida del cepo, que fue una bruta devaluación inicial, estos meses volvió a tener una disparada del dolar terrible, más la eliminación de las retenciones. Todo este conjunto de medidas llevó a que los precios tuviesen una evolución realmente dramática para el poder adquisitivo de los salarios, de las jubilaciones, de los consumidores en general, que obviamente vieron cómo los precios se disparan y sus ingresos quedan muy, muy atrás. En este contexto de precios disparados, de una inflación de no menos del 45 %, aparece una pseudo respuesta por parte del gobierno que es desempolvar un programa que era muy valorado por los consumidores pero que nunca le prestaron atención que es Precios Cuidados y tratar de transformarlos en su carta o su as en la manga para darle señales a los consumidores de que están haciendo algo para defender su bolsillo. Otro anuncio más de gobierno que no significa nada y que a los fines de lo que importa no va a tener ningún impacto”

¿Es posible negociar con los supermercados?

“No se puede pensar Precios Cuidados como una política aislada. Esa política sólo funciona en el contexto de un estado que no sólo tiene instrumentos de regulación macroeconómica, sino también tiene una política pensada al servicio del salario real, por arriba de la inflación, porque esa es la clave para que el consumo interno funcione como un motor de la economía y traccione producción, empleo y crecimiento de ingresos. En ese contexto tuvimos que negociar con los sectores que formaron parte del primer acuerdo de Precios Cuidados. La estrategia no era tener un congelamiento de precios y apostamos a armar un listado de productos muy representativo para el consumo de los argentinos y establecer un acuerdo voluntario con los proveedores y supermercadistas para que haya una previsibilidad de precios”.

“La comercialización de los bienes de consumo en la argentina es un sistema completamente ineficiente, porque el 40% de las ventas minoristas están concentradas en 5 cadenas de supermercados, donde conviven alimentos, bebidas, indumentaria, artículos de limpieza, electrodomésticos, bazar, que son medio un cambalache. Entonces, acostumbrados a que no haya control del Estado y que pueden poner los precios que se les canta, los consumidores pasan a ser rehenes pagando mayores precios. Partimos de una matriz de comercialización muy ineficiente, con mucho poder, muy concentrada por parte de estos actores. Dando señales de cuáles son los precios razonables, el mercado tiene que ajustar porque no le queda otra”

¿Se aproxima una catástrofe?

“El propio Macri nos dice que estamos en una situación de emergencia. El gobierno cuando asumió entendía que había una fiesta y que Argentina estaba viviendo por arriba de sus posibilidades y tenía que hacer un sinceramiento, y qué es esto, bajar el salario en dólares y bajar el poder adquisitivo en pesos. Eso solo se logra devaluando, que los precios suban pero menos que el tipo de cambio y que los salarios suban menos que los precios. Intentaron hacer eso con lo que llamaron gradualismo, que fue un fuerte ajuste inicial, pero tuvieron que hacer esta brusca devaluación para reacomodar sus objetivos, y no lo pudieron hacer de otra manera que no sea yendo al FMI. Esto es el fracaso de su intento de hacer el ajuste sin el Fondo dentro de la economía argentina. Este es un gobierno que no gobierna, sino que es un delegado del FMI y que tiene que permanentemente pedir permiso para lo que va a hacer. Ante el deterioro de la situación social y un gobierno que cada vez tiene menos margen de maniobra, puede pasar cualquier cosa, y lamentablemente los que terminan pagando los costos de este descalabro de estos planes neoliberales siempre son los sectores populares y más vulnerables. Esa es la gran tragedia neoliberal en la Argentina”.