Por Redacción Hamartia

Entrevistamos a Lucas Villani, licenciado en economía (UBA), ex analista del INDEC e integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), para analizar el impacto de la inestabilidad cambiaria sobre los créditos UVA.

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“La cuota inicial que tenía que afrontar una persona que accedía a un crédito UVA para comprar un inmueble (préstamo de U$D 80.000) rondaba los $ 5.353 pesos”. Un monto similar o, incluso, menor al de un alquiler. Precisamente ese fue el atractivo que llevó a mucha gente a acceder a este tipo de crédito.

Hacia abril de 2016, la deuda inicial de ese crédito estaba alrededor de los $ 1.192.000 pesos. Pero, ya en agosto de 2018, mucha gente se pregunta ¿Cómo evolucionó esa misma deuda en el actual contexto devaluatorio? Según el informe de CEPA, en abril de 2018 la cuota mensual se ubicaba en los $ 8.600 pesos, un aumento del 24% anual. Ahora bien, ese porcentaje siguió creciendo entre abril y agosto, alcanzando los $ 9.500 pesos de cuota mensual, pasando del 24% al 33% anual.

¿Cómo funciona el crédito?

Las tasas de los créditos UVA son fijas. Lo que se actualiza, vía inflación, es el monto de la UVA (unidad de valor adquisitivo). Según Villani, para comparar un crédito UVA con un crédito tradicional, alcanza con sumarle al 3,5% de la tasa fija, la inflación vigente. “Si tenemos en cuenta que la inflación anualizada alcanza el 24%, entonces estamos diciendo que la tasa de un crédito UVA ronda el 27,5% nominal anual. Dicho porcentaje se acerca más al de un crédito personal que al de una hipoteca”.

Expectativas futuras

En función de las expectativas de inflación que recopila el Banco Central de la República Argentina (40,3% anual), ¿cuál sería el monto de las cuotas? De acuerdo con el informe de CEPA, el monto mensual alcanzaría en diciembre de este año los $ 11.000 pesos.

Será cuestión de analizar el desarrollo económico de los próximos meses para saber si el actual es un escenario de crisis o tan solo una nube pasajera.