Por Artemio López*

Se equivocó Claudio Escribano cuando advertía en su amenazante editorial del diario La Nación en el año 2003. Podríamos pasar por alto una tercera conclusión, porque las fuentes consultadas en los Estados Unidos por quien esto escribe difieren de si se trata de la opinión personal de uno de los asistentes o de un juicio suficientemente compartido por el resto. Sin embargo, la situación es tal que vale la pena registrarla: la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año. Se equivocaba Rosendo Fraga cuando a horas de la muerte de Néstor Kirchner escribió en el mismo diario: “La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad en el tramo final del mandato de Cristina, si ella no aprovecha lo que posiblemente sea su oportunidad histórica: dejar de ser la presidenta de una facción, para pasar a serlo de todos los argentinos”.

Y como es habitual erraba Mauricio Macri cuando afirmó: “Este tren que hemos dejado pasar tantas veces y que hoy nuevamente está en la estación de la Argentina para que nos subamos… Nos vamos a subir, aunque tengamos que tirar por la ventana a Kirchner porque no lo aguantamos más”. El kirchnerismo logró no uno como soñaba Escribano,  sino doce años de gestión exitosa y siempre acompañado de gran legitimidad social y electoral.

Cristina no claudicó en su primer mandato como soñaba Fraga, sino que culminó dos períodos presidenciales consecutivos, sin torcer jamás el mandato de sus votantes y ambos con indiscutible acompañamiento ciudadano.

Por otra parte, nadie se animó a “tirar por la ventana” a Néstor Kirchner mientras vivió y finalmente el tren de Mauricio arruinó al país en solo tres años de recorrido y falta lo peor, que aún no pasó. Más pobreza, más desempleo, más inflación, más deuda, ese es nuestro futuro inmediato,  lo sabemos. En estos días siniestros para la democracia y ya sin Estado de derecho solo nos sostenemos en la actitud personal y nada ni nadie nos va a amedrentar y privarnos de darle el mejor homenaje que merece Néstor Carlos Kirchner: Defender el liderazgo de Cristina sin condicionamientos con la certeza absoluta de que es la única capaz de darle continuidad al proyecto iniciado en mayo del año 2003.

Estamos seguros de que la figura de Néstor Kirchner cobrará significación a medida que transcurra la historia. El mejor presidente desde la recuperación democrática, junto con Cristina, constituyó el único ejemplo de gobierno desde el año 1983,  que tras cada mandato devolvían el país con indicadores socioeconómicos mejores que los que encontraban.

Bajó la pobreza a la mitad, y la indigencia a un tercio, desendeudó el país, restauró la autoridad presidencial en particular y  la autoridad política en general en un país devastado por el neoliberalismo, cuya tercera etapa de disolución del poder político vivimos hoy, cuando el FMI ya diseña la política nacional a punto de tener su propio despacho en el Banco Central “independiente”. Queremos recordar que adicionalmente a su enorme estatura como político, Néstor Kirchner fue un gran ser humano, poseedor de la virtud de los santos: la valentía personal. Sabia de su destino, era consciente de los riesgos de su enfermedad y aun así se entregó a la tarea siguiendo sus más firmes convicciones y murió por ellas.

Las mismas convicciones que nos transmitió y serán las que nos impulsen a defender el nuevo futuro gobierno de su compañera de toda la vida, Cristina, a pesar de las amenazas de los enemigos de la democracia que la someten a persecución jurídica y mediática desde el año 2007, sin opacar en lo más mínimo su liderazgo y mucho menos afectar su espíritu.   Querido Néstor, a ocho años de tu fallecimiento no te vamos a olvidar, vamos a seguir tu ejemplo, vamos a cumplir. Cristina Kirchner volverá a ser presidenta de todos los Argentinos, piensen como piensen, en especial para quienes en algún momento, por circunstancias diversas, se enojaron con ella.

*Director de Consultora Equis.

Fuente www.perfil.com