Por Redacción Hamartia

El equipo de #NoNosQuedaOtra entrevistó a Javier Andrade, legislador porteño (Unidad Ciudadana) y vicepresidente de la Comisión de Planeamiento Urbano, sobre el proyecto de reforma del código de planeamiento urbano. Escuchá la nota completa acá:

La reforma del código

El gobierno de la Ciudad, encabezado por Horacio Rodríguez Larreta, busca avanzar sobre una reforma del código de planeamiento urbano. La normativa establece, entre otras cuestiones, qué se puede contruir; en qué lugar de la ciudad; cuántos pisos puede tener un edificio; dónde comienza un barrio residencial y dónde un área fabril; qué cantidad de metros cuadrados “verdes” debe haber por habitante; cuántos hospitales; etc.

¿Renovación o especulación inmobiliaria?

Según el legislador Javier Andrade, el móvil detrás de la iniciativa oficial es evidente: “Uno de los principales problemas que se ven, es que se está planteando aumentar, por lo menos, en un 50% la capacidad constructiva de la Ciudad de Buenos Aires”.

Javier Andrade, legislador proteño.

“El proyecto ingresó en abril y tuvo una primer lectura hace un mes y medio. En principio, solamente lo votó el oficialismo (Vamos Juntos: PRO, Coalición Cívica y Confianza Pública). No consiguieron el apoyo de ninguna de las otras fuerzas políticas que integran la legislatura de la Ciudad. Con sus 34 votos, definieron la ciudad que vamos a tener durante los próximos veinte o treinta años”.

La audiencia pública

Alrededor de 500 personas se anotaron en la lista de oradores para participar de la audiencia pública. En su mayoría, ciudadanos y ciudadanas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según Andrade, “hasta ahora no hubo una sola opinión favorable al proyecto del nuevo código urbanístico”.

El rechazo generalizado se explica por el carácter especulativo de la medida. El legislador porteño aseguró que la reforma no fue pensada desde un criterio de planificación que contemple las necesidades de las y los habitantes de la ciudad (mayor eficiencia del transporte, nuevas líneas de subterráneos, mejor y mayor capacidad hospitalaria, instituciones educativas, espacios verdes, etc.). El objetivo no es otro que favorecer la especulación para beneficiar a los operadores inmobiliarios.