Por Redacción Hamartia

El equipo de No Nos Queda Otra entrevistó a Juan Carlos Junio, director del Centro Cultual de la Cooperación (CCC) y Secretario General del Partido Solidario (PSOL), sobre el transporte en la ciudad de Buenos Aires. Escuchá el audio completo acá:

 

Cualquiera que frecuente la capital nacional sabrá lo difícil que es transitarla. Pero en los últimos años, la dificultad radica no sólo en llegar a tiempo a destino sino, y sobre todo, en poder solventar los pasajes y llegar… a fin de mes.

Entrevistado al respecto, Juan Carlos Junio opinó que los aumentos representan “una mancha más para el tigre”, dado que el accionar del gobierno no responde más que a una “concepción política ligada a determinados intereses económicos”. Según Junio, “es un eufemismo sostener que el gobierno busca moverse con las reglas del mercado. Lo que persigue es que las grandes corporaciones empresarias del transporte puedan potenciar su tasa de ganancia a costas de los usuarios”.

Juan Carlos Junio
Juan Carlos Junio

Subte

Desde el punto de vista del servicio, en Buenos Aires tenemos una red absolutamente paralizada. No hay inversiones hace años y el gobierno macrista, que prometió los famosos 10 km de subtes al año, ni siquiera se acercó a esa meta. Y esto, según Junio, no hace más que agudizar el problema de fondo. “A mi juicio, el subterráneo es el medio de transporte más idóneo para la ciudad y es el que más pasajeros transporta: 1.200.000 por día. Estos números permiten prever que, de contar con una red ampliada, el transporte en superficie se vería realmente descongestionado.”

Tarifas salvajes

En muy poco tiempo, pasamos de pagar $7,50 a $12,50 y, sin solución de continuidad, de $12,50 a $16,50. “Se duplicó la tarifa, literalmente, en tan sólo seis meses.”, afirmó Junio. “Pero en este punto también hay que tener en cuenta que, además, se está discutiendo quién será el nuevo agente administrador del sistema privado de nuestra ciudad. Hoy es el Grupo Roggio, pero existen tres oferentes internacionales muy pesados. Y lo paradójico es que, dos de ellos, son estatales: en las grandes ciudades del mundo, las empresas operadoras son estatales o mixtas. Y esto sucede porque entienden que el transporte es un servicio público; de ahí la necesidad de los subsidios estatales”.

Lluvia de parquímetros

“Pasaremos de 4.000 a 80.000 parquímetros ¡Es una invasión! Habrá ‘monstruitos’ condicionando la capacidad estacionable de la ciudad. Y esto no mejora el transporte ni la movilidad, tan sólo es una medida netamente recaudatoria”.

Es evidente que estas políticas no persiguen otro objetivo que expulsar de la ciudad a las clases medias y bajas. Y, de acuerdo con Junio, esto puede corroborarse con datos: “nuestra ciudad tiene 2.950.000 habitantes, la misma cantidad que en 1947.” Si tenemos en cuenta que la población nacional ha crecido en forma sostenida, el estancamiento poblacional de la capital pone de manifiesto “una migración constante hacia la provincia de Buenos Aires”.

¡Sí se puede!

Cuestionado sobre la posibilidad de detener el avance neoliberal del macrismo, Juan Carlos Junio respondió que sí: “Se puede, pero es muy difícil. Porque la ciudadanía de Buenos Aires todavía tiene un sustrato económico y social muy importante producido por la mejora en la distribución de la riqueza de los 12 años kirchneristas. Si bien hubo un gran deterioro, el piso es alto. Si a esto le sumamos el aparato propagandístico, la disputa política se torna más completa aun. Aun así, estoy esperanzado. Creo que debido al deterioro real de la capacidad económica de los porteños, hay un desgaste importante que puede ser capitalizado por una articulación amplia de fuerzas de la oposición. Desde allí, podríamos interpelar a gran parte del electorado de la ciudad para avanzar en una dirección alternativa.”