Foto: Maxi Ramos – Agencia AF

No Nos Queda Otra (Radio Rebelde AM 740) entrevistó a Ana Castellani, Doctora en Ciencias Sociales y Coordinadora del Observatorio de las Élites Argentinas (UNSAM). Escuchá el audio completo acá:

 

Ana Castellani – Foto: Georgina García

Sobre el comienzo de la actual gestión de gobierno existió una incertidumbre generalizada en torno a la posibilidad, o no, que tenían las élites dominantes de ofrecer un modelo de desarrollo “viable” (desde la perspectiva de dicho sector social, claro está). Luego de tres años de gestión gubernamental, Castellani asegura que aquella cuestión puede ser respondida de forma negativa.

“En esa alquimia entre élite económica y política que se dio con Cambiemos, no se logró el ‘verdadero motor del despegue’: el famoso shock de inversiones y de confianza.” Según la investigadora, quedó de manifiesto que la propia élite económica que forma parte de la alianza gobernante “está pero no está, pone cuadros para administrar pero, al mismo tiempo, mantiene sus capitales en el exterior”. Y esto es así dado que “no lograron las condiciones de confianza necesarias, al punto que ni siquiera ellos invierten en el país que ellos mismos gobiernan”.

Fueron públicas las declaraciones de funcionarios del gobierno (Aranguren, Dujovne, etc.) en este sentido. “Hay un comportamiento contradictorio en estas élites económicas porque son parte del gobierno y, por ende, también son élite política. Pero cuando les toca hacer su aporte y arriesgar su capital en pos de un modelo viable y sostenido en el tiempo, como no confían en sí mismos, vuelven a ser élite económica, manteniendo una lógica cortoplacista y predatoria, priorizando su capital”.

Ana Castellani

De acuerdo con Castellani, esta realidad se suma a la manifiesta facilidad con que dicha élite se desentiende de cualquier tipo de responsabilidad política: “Es muy llamativo que logren legitimar su reclamo de necesitar cuatro años más para corregir los problemas que generaron ellos mismos durante su propia administración de gobierno”. Por supuesto, siempre “endilgando toda la responsabilidad a la oposición, al peronismo, a los 70 años de fiesta, a los fenómenos meteorológicos… todas frases remanidas que no resisten ningún tipo de análisis histórico, pero que resultaron ser muy efectivas a la hora de lograr la legitimación de ciertos sectores de la sociedad”.

“Aun no hemos analizado el impacto de este tipo de excusas, sobre todo para conocer cuán hondo ha calado en el arco más lejano al núcleo duro de Cambiemos. Ese sector periférico que le permitió ganar el balotage en 2015, las legislativas en 2017 y, en definitiva, ha venido definiendo las elecciones”.

Leé la nota completa en el número 31 de la Revista Hamartia. Conseguila en nuestros PUNTOS DE VENTA o recibila en tu casa haciendo CLICK ACÁ.