Escribe Julián Andreu

Hay variables de las que gobierno prefiere no hablar y son los datos económicos que muestran la peor gestión desde la vuelta de la democracia. No incluyo el tema durante la dictadura por razones obvias, pero me atrevería a aseverar que, quizás, este gobierno muestre números aún peores que el de la etapa 1976 – 1983 cuando gobernaban los genocidas del proceso militar.

Baja de imputabilidad

El domingo 6 de enero el título principal en la tapa de Clarín fue: “El gobierno quiere bajar a 15 años la edad para juzgar por delitos graves”. Otra vez la baja en la edad de imputabilidad, tema por el que ya campeó varias veces desde que asumió Macri la presidencia.

Escenario secundario - Revista Hamartia

Desde hace varias semanas el tema con el que quiere debatir el oficialismo pasa por la inseguridad/seguridad. El 4 de enero nos desayunamos la compra de 300 pistolas eléctricas Taser, un número insignificante para la cantidad de miembros de las fuerzas de seguridad existentes, con lo cual es sólo una noticia cortina, mas allá de que existen innumerables informes de organismos que estudian los abusos de las fuerzas de seguridad, de DD.HH. que desaconsejan el uso de este tipo de instrumentos, por ser una herramienta de tortura, con lo que conlleva este tipo de prácticas en nuestro país.

Ahora la novedad es el tema de los delitos cometidos por menores, que rondarían en el 1% del total.

Ya en febrero de 2017 se buscó tratar el tema de la imputabilidad de los menores. Las respuestas fueron las mismas que ahora: es insignificante la cantidad de menores que cometen delitos graves. La socióloga y plenarista del Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires en representación de la Legislatura, Florencia Gentile, y una de las impulsoras de “Argentina no Baja” fijó su posición: “La baja de la edad de imputabilidad es ineficaz como respuesta a la inseguridad porque en términos estadísticos el porcentaje de delitos graves cometidos por menores de 18 años en general y más por menores de entre 14 y 16 años -la franja de los que ahora no son punibles- es ínfimo”.

Un informe del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires establece que sobre 175 homicidios registrados en 2015 sólo un caso fue cometido por un menor de 16 años, mientras que diez casos fueron atribuidos a adolescentes de entre 16 y 18 años (el 3,8% del total).

En tanto, según estadísticas de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, durante el 2015 se iniciaron 26.798 causas contra menores de 18 años, de las cuales 126 corresponden a homicidios dolosos, es decir menos del 0,5 % del total.

Las no noticias

Es claro que cuando el gobierno pone en agenda un tema, hay que ver el trasfondo de posibles, casi seguras noticias que no son las que vemos en los grandes medios.

En la tapa de Clarín de hoy sigue instalada la agenda en el tema inseguridad o seguridad. Algunos analistas expresan que se debe a una posible candidatura de la actual Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la vicepresidencia, teoría de la cual me permito dudar.

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El lunes posterior al domingo en el que tituló Clarín con la baja de imputabilidad, de manera subrepticia el gobierno deslizó la posibilidad de cambiar el escrutinio en las elecciones de agosto, octubre y de noviembre, en el caso de que haya balotaje.

En el proceso electoral que tenemos hoy vigente, las autoridades de mesa confeccionan un documento en papel que es llevado por el Correo Argentino a uno de los 400 centros de transmisión electoral distribuidos en el país. Allí se escanean los telegramas y se transmiten las imágenes al centro de cómputos, desde donde se difunden los resultados provisorios de los comicios.

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Esos telegramas que informan los escrutinios provisorios se anularían.

estos Telegramas y actas son la única garantía que tienen los fiscales de cada mesa pertenecientes a un partido o alianza política, para contrarrestar posibles “errores”.

No es difícil adivinar qué buscan. Al ver que sus números en las encuestas no los favorecerían, el adelantamiento de elecciones es otra opción con poca efectividad. Nos quieren llevar a un fraude macriótico.

Sin distracciones

A sólo ocho meses de las PASO y con un panorama económico desfavorable, el gobierno utilizará todas las herramientas legales -e ilegales- para mantener el poder, en todo el significado de la palabra. Macri será el candidato y todo el resto de Cambiemos jugará la partida según le convenga a él, inclusive la jugada de la provincia de Buenos Aires.

Vidal es solo un alfil del tablero que maneja el “rey” Mauricio y su otro yo, Marcos Peña.

La oposición, quiero decir todos los que nos consideramos de la vereda de enfrente de este modelo de saqueo -no digo ajuste- no tenemos la posibilidad de distraernos con escenarios secundarios. Ellos juegan el principal y es ahí donde hay que disputar. Es ahí donde se define el sentido común que, por ahora y solo por ahora, lo maneja el oficialismo.

La utilización de la violencia como recurso discursivo no es nada nuevo, como dice Agarrate Catalina “Soy parte de un negocio que nadie puso y que todos usan, es la ruleta rusa y yo soy la bala que te tocó. Cargo con un linaje acumulativo de mishiadura, y un alma que supura veneno de otra generación”. Una posible respuesta…