Por Johanna Cura y Paula Rojo
Foto Télam

 

Revista Hamartia entevistó a Sabrina Cartabia, quien actualmente es la representante legal de la actriz Thelma Fardin. Se define como Abogada feminista, antirrepresiva, militante por el acceso al aborto. Además es integrante de Red de Mujeres. 

 

RH: La denuncia de Thelma no fue la primera hacia su violador, sin embargo, estas otras denuncias quedaron en un segundo plano ¿por qué crees que sucedió eso?

La primera denuncia fue la de Thelma. Las anteriores fueron testimonios públicos. La de Thelma también denuncia un hecho de mayor gravedad por el tipo penal que configura y por la edad que tenía la víctima en ese entonces.

RH: Sabemos desde la campaña “yo no miento” que es una ruta crítica la denuncia por abuso sexual ¿cuál es el recorrido que debe afrontar una víctima como Thelma luego de realizar la misma?

La revictimización es moneda corriente. Los y las abogados/as no tienen formación en perspectiva de género por lo que llevan a delante defensas tan ineficientes como dolorosas, buscando desprestigiar a la víctima como estrategia para defender a los acusados.

“Es necesario que las víctimas cuenten principalmente con asistencia psicológica y un acompañamiento amoroso que les permita trascender del dolor y poder vivir con alegría”

RH: Teniendo en cuenta que en el 3% de los casos el abusador/violador es condenado ¿Cómo podemos pensar la reparación del trauma de la víctima? Y ¿qué relación tiene esta reparación con el colectivo de mujeres?

La denuncia y la búsqueda de una condena judicial no es la única vía de reparación posible. Es necesario que las víctimas cuenten principalmente con asistencia psicológica y un acompañamiento amoroso que les permita trascender del dolor y poder vivir con alegría.

RH: ¿Cómo se defiende a la víctima en un sistema judicial que se caracteriza por estar enraizado en el machismo?

Se la defiende dándole herramientas para que comprenda los ataques que va a recibir y pueda sostenerse en eje frente a la revictimizacion. Para esto pueden ayudar lecturas, y otros productos culturales. Por otra parte la asistencia psicológica es fundamental, así como la conformación de una red de cuidados y contención entre sus afectos (amigxs/familiares).