Por Nuria Giniger*

El sábado 23 de febrero, el asedio del gobierno yanqui al pueblo venezolano y a la Revolución Bolivariana -a través de la fantochada de la “ayuda humanitaria”- nos tenía a todas y todos los militantes populares y anti-imperialistas del mundo en vilo y dispuestos a luchar. En ese marco, Liberación – Corriente de Universidad, Ciencia y Tecnología convocó a un Encuentro Nacional de Científicxs y Universitarixs para debatir y planificar cómo intervenir en un año tan particular como este. Por eso mismo, nuestro Encuentro Nacional comenzó con un panel de apertura que nos permitió enmarcar los debates que íbamos a desarrollar en las comisiones: Virginia King, venezolana y revolucionaria de la organización de Derechos Humanos FUNDALATIN, reflexionó acerca del propósito de Estados Unidos de recuperar su “patio trasero” repleto de reservas naturales y de esperanzas. Alberto Kornblihtt, investigador y director electo de CONICET (pero no nombrado por el Ejecutivo, ya hace diez meses) explicó el ajuste del sistema científico-tecnológico en el marco de las políticas del gobierno de derecha. Por último, nuestro compañero Ernesto García, recuperó los lineamientos de debate del Encuentro en el que nos propusimos avanzar con una propuesta estratégica que sintetizamos en la idea de “Universalización del Conocimiento”: Universalizar la Universidad y la Ciencia, o sea el conocimiento, significa que éste tiene que ser patrimonio del pueblo y no de minorías selectas, meritocráticas y que funcionan –porque así lo articulan– alrededor de un “mercado de los prestigios”. Desarticular esos sentidos comunes tiene la finalidad de la transformación sustantiva.

El segundo momento del Encuentro fue un trabajo en comisiones, donde más de 90 compañeras y compañeros de 20 universidades nacionales, CONICET e INTA nos dispusimos a construir un plan de acción que tenga al mismo tiempo un debate estratégico acerca de qué ciencia y qué universidad queremos, pero que contenga el plan de acción para construir conflictividad, en pos de crear una alternativa que saque de una vez y para siempre a la derecha de nuestro país y Nuestra América. Debatimos acerca de la política universitaria, de la acción gremial estudiantil – docente (poniendo énfasis en la articulación y unidad de los sectores) y de la política científica. Como sostuvimos en 2018, la Universidad sigue en peligro y el Cientificidio es una política de Estado, y contra eso hoy luchamos.

Por eso, sin quedarnos exclusivamente en una posición defensiva y de resistencia, concluimos que universalizar la Universidad y la Ciencia, o sea el conocimiento, tiene el sentido de formar a intelectuales (cientificxs, profesionales, tecnólogxs, docentes) de la clase trabajadora. Universalizar quiere decir hacer estallar por crecimiento y propiedad colectiva la categoría histórica que llamamos Universidad: potenciar la democratización, contribuir a desarticular la desigualdad estructural y latinoamericanizar su inflexión mayormente europeizada y colonial. Latinoamericanizar significa crear un sistema de Ciencia y Universidad más humilde y más abierto respecto de sus procesos pedagógicos y de producción de conocimiento. El desdén cientificista a los saberes populares, solo reifica la dominación. La Universidad y la Ciencia argentinas y latinoamericanas aún no se pintaron de pueblo. Es necesario desarticular la naturaleza elitista y enclaustrada del conocimiento (dejar atrás y para siempre la herencia de sociedades de élite relacionada con el conocimiento) y habitarlo por las lenguas, los saberes, las culturas de matriz popular. Desde ya, esto no significa ni implica borrar el acervo histórico europeo sino recuperarlo críticamente, ponerlo en diálogo y debate –en estado de igualdad– con los saberes nuestroamericanos.

Finalmente, tuvimos un panel de cierre con Jorge Calzoni (rector de la UNDAV), Gloria Herrera (dirigente de CONADU-H), Roberto Salvarezza (diputado nacional de Unidad Ciudadana), Carlos Girotti (dirigente ATE-CONICET/CTA) y Altzibar Ciorda (dirigente estudiantil de Liberación). La unidad y la necesidad de construir estrategias de lucha a corto, mediano y largo plazo fueron los nudos centrales por los cuales circularon las intervenciones.

Para nosotros, Universalizar quiere decir derrotar la oleada de ofensiva imperialista sobre los pueblos de América y del mundo: en Argentina, derrotar ya a Macri, desgastar al gobierno y dar por tierra las ideas que lo sostienen. No hay universalización del conocimiento sin lucha ni combate. No hay universalización del conocimiento si no se entiende como proceso de poder popular, es decir de disputa colectiva institucional, cultural, gremial y sobre todo, política. No hay universalización del conocimiento sin unidad ni asumiendo las posiciones propias como las únicas verdaderas y eficaces, desconociendo la diversidad de adscripciones religiosas, ideológicas, futbolísticas, musicales, políticas de nuestro pueblo. La universalización del conocimiento se construye peleando denodadamente contra las jerarquías, las meritocracias y las diferencias sectarias dentro del pueblo, y cuerpo a cuerpo contra la mercantilización del conocimiento y de nuestras vidas.

A un año de la fundación de nuestra Corriente Liberación, este Encuentro Nacional nos propone organizarnos para la unidad, organizarnos para disputar y organizarnos para vencer.

*Militante de Liberación – Corriente de Universidad, Ciencia y Tecnología. Investigadora CONICET.