Por Diego María Gallardo

No fue campaña del miedo, se debatían proyectos económicos, políticos y sociales bien contrapuestos. Debate que lejos de tener un final se reaviva con las elecciones de octubre de este año. La ciudadanía volverá a tener la responsabilidad y el compromiso de optar por aquellxs que dijeron y cumplieron o lxs que prometieron y mintieron. Inclusión, mercado interno y un Estado presente o un gobierno para pocxs que quita derechos y apuesta al mercado financiero.

Luciano Scatolini, ex director de Desarrollo Urbano de Procrear e integrante del Foro para la Producción y el Trabajo, en diálogo con Hamartia afirmó: “se ponen en juego dos modelos de país, tenemos que retomar lo mejor de Cristina Fernández de Kirchner con las medidas económicas de Axel Kicillof”.  Hay que recordar que cuando Macri lanzó los créditos UVA (unidades de valor adquisitivo), dijo que no iba a subir, pero hoy miles de familias deben más plata de la que pidieron hace 2 años, y las cuotas casi se duplicaron.

Procrear / UVA

“La problemática de los créditos UVA nace con este modelo político económico y social instalado a partir de la presidencia de Mauricio Macri con el fin de modificar una política pública que se venía llevando adelante a través del programa Procrear por la cual se le otorgaba un crédito a tasa fija y en pesos a las familias que no habían tenido acceso a su vivienda. El Procrear, además reemplazar a un alquiler, daba garantías y certezas a las familias cargando las responsabilidades primarias de llevar adelante el programa en el Estado. El cambio a partir de la implementación del UVA fue que el Estado se desprendiese de esta política pública, un fideicomiso en el que participaba el Ministerio de Economía y el Anses con el Banco Hipotecario como administrador, y delegársela al sistema financiero privado. Sumado a esto, a través de una ley, motorizada por el senador Julio Cobos, la rentabilidad iba a ser siempre a favor de los bancos y las pérdidas en contra de lxs ciudadanxs”, aseveró el dirigente platense y actual coordinador del Programa de Integración de Barrios de Avellaneda Scatolini.

Miles de familias creyeron en María Eugenia Vidal y en Macri, en ellxs vieron ese sueño que los llevaría a tener un hogar digno con el fruto de su propio esfuerzo, pero olvidaron que sin un Estado presente no hay progreso personal ni colectivo. La Plata, ciudad donde gobierna Cambiemos con Julio Garro, ya tiene constantes movilizaciones porque 900 familias no pueden pagar por el aumento de las cuotas, producto de la inflación.

“Nunca pierden los bancos porque en caso de que haya inflación o devaluación, males que este gobierno profundizó, la pérdida repercute directamente en las personas que tomaron los créditos UVA. Una de las tantas estafas generadas por el gobierno de la alianza Cambiemos en la ilusión de la ciudadanía”.

Esperanza, hay futuro

“En este contexto lo que hay que refundar es una política pública que implique para el Estado garantizar este derecho humano fundamental que es el acceso al hábitat y a la vivienda. Tenemos dos tercios de la población sin acceso a la vivienda. El Estado con sus responsabilidades quien debe definir y planificar el uso del suelo, la configuración de las ciudades y los mecanismos de mayor equidad urbana. La única manera de que las mayorías puedan acceder a su vivienda es con el apoyo concreto y efectivo de los gobiernos nacionales, provinciales y locales. Se debe profundizar una redistribución de la renta urbana con el objetivo de que no sea el mercado inmobiliario o el financiero, como en el caso de las UVA, quienes definen quienes pueden acceder”.

“Debemos retomar lo mejor de lo que hicimos con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con la idea que tuvo Axel Kicillof de entender al mercado interno como el gran motor de la recuperación económica y el crecimiento. La industria de la construcción es clave para el desarrollo interno y por eso hay que apostar a generar oportunidades para lxstrabajadorxs. Hoy Argentina tiene apenas el 20% de lo que tenía el presupuesto de Cristina de 2015 destinado a hábitat y vivienda. No hay algo más perverso que jugar con la posibilidad e ilusión del acceso a la primera vivienda”, finalizó Luciano Scatolini.