El equipo de No Nos Queda Otra (Radio Rebelde AM 740) entrevistó a Juan Carlos Junio, Secretario General del Partido Solidario y Director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, quien analizó el ajuste del PRO sobre lo impensable: los comedores escolares. La Ciudad de Buenos Aires, uno de los distritos más ricos del país, pero con políticas conducidas por Rodríguez Larreta y su ministra de Educación Acuña, no quiere asegurar la primer comida (y tal vez la única) de los pibes y pibas en las escuelas.

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Juan Carlos Junio, Secretario General del Partido Solidario.

Políticas de ajuste extremo en la ciudad

El Secretario General del Partido Solidario sostuvo que las políticas de ajuste del Jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, transcienden los intereses económicos e ideológicos y se enmarcan en una conducta inhumana e insensible.

“Es difícil que a uno no se le revuelva la sangre, que uno no se revele ante tanta insensibilidad, ante una conducta política tan inhumana que trasciende los intereses económicos y las ideologías. Lo que está haciendo la Ministra Soledad Acuña y el Jefe de gobierno Rodríguez Larreta para avanzar el ajuste, para sacarle la comida a los niños más vulnerables de las escuelas públicas, es lo que han hecho a través de la norma burocrática”

“El trámite de subsidio para que coman los chicos en la escuela que se hacía en las propias escuelas era una cosa muy simple y lo transformaron en un problemón, ya que hay que ir al CFP del barrio, hay que ir a una computadora, hay que contestar online diez temas…  Gran parte de los padres y madres no lo hacen por diversas razones, no logran completar el formulario porque no tienen Internet, no lo saben usar, incluso en algunos CFP hay cola y no se puede porque hay que ir a laburar”

“Hay un comunicado de la Ministra Soledad Acuña dirigido a las queridas familias, lo que les dice es que los que no pueden llenar el formulario deberán pagar los 110 pesos por chico. Anda a calificar tamaña bestialidad”

“Vamos a suponer que no sea caro, vamos a darle la derecha a Rodríguez Larreta, que es un hombre que se ríe y siempre está feliz y a su Ministra, que es una cerradora de centros educativos, y vamos a suponer que los 110 mangos están bien. Lo que es imposible aceptar es que porque no llenen un formulario no le den de comer a los pibes. Por eso te digo, es dudoso el precio, pero lo que importa es la actitud política y tienen antecedentes. Ya habían quitado de la vianda escolar el pan porque genera sobrepeso. Los platos de fideos y de arroz vienen solos, acompañados por nada”

Las futuras elecciones en la ciudad

“Patalear y reclamar lo tenemos que hacer aunque no lo logremos, porque es nuestra obligación moral, política e ideológica. Pero no se trata de vivir sólo para dejar testimonio sino para cambiar la realidad. Yo, por un lado, creo que la crisis económica general impacta en todo el país y también en la ciudad, porque acá hay clases medias que están yendo para abajo”

“Esta gente está afectada por la situación económica, por lo tanto, yo creo que desde el punto de vista objetivo de la economía, hay mejores condiciones para que penetren estos discursos. Después es cierto que hay un avance instalado del discurso de la derecha conservadora que ganó a una parte de la sociedad porteña, pero creo que ellos tienen una desventaja y nosotros una ventaja porque los oídos se han abierto”

“Si logramos una fuerte unidad, ampliar la propuesta política todo lo que podamos, en términos sociales, culturales y simbólicos,  yo creo que tenemos posibilidades de ir a una elección muy superadora de las anteriores”

Los plazos para cerrar una alianza

“Cada vez falta menos. En lo que sería el mundo del kirchnerismo se están haciendo reuniones, el sábado van a poner mesas en una parte grande de la ciudad, principalmente por Av. Rivadavia. Se están haciendo reuniones políticas con vistas a ampliar todo lo que se pueda la propuesta política. En eso estamos”

“Entre indigentes y pobres en la ciudad tenemos el 21 por ciento, que vienen a ser 650.000 personas, en una ciudad de tres millones. Lo que importa es interpelar al resto de la sociedad porteña, en la que yo confío en su sentido democrático, solidario, e insistir en que no podemos convivir en una sociedad en la que cada vez hay más niños pobres, más niños que no comen, un porcentaje altísimo de niños y pre adolescentes que pasan hambre, la escuela pública se deteriora… Incluso insisto a los padres que mandan a sus hijos a la escuela privada, en que ellos fueron a la universidad pública, a la escuela pública, tienen que, también, incorporarse a defender un valor democrático que es la escuela pública. Hay que ir por ahí, con un sentido de interpelar a una ciudad de Buenos Aires más solidaria, más democrática y no cada vez más segmentada socialmente, culturalmente y políticamente, porque eso es lo que lleva al conflicto, al crecimiento del conflicto y al enfrentamiento social”