Escribe Julián Andreu

Se empieza a percibir el fin de ciclo. El “ya se van” circula como una afirmación, como una certeza, se hace efectivo en resultados electorales, como el de la derrota contundente en la provincia de Entre Ríos, algo no esperado por la Casa Rosada.

Solo un maquillaje y de baja calidad

Hay que analizar sólo algunas medidas que anunció de manera desestructurada el presidente, en la casa de una “vecina” y como desinteresadamente, como de costado y explicadas, o intentando ser explicadas por algunos ministros.

El acuerdo de precios, más que acuerdo es un “pacto de caballeros“, según lo definió el ministro Dujovne. Este pacto sólo constituye un conjunto de 60 productos de primera necesidad en el marco de “Precios Cuidados”, un programa que es patrimonio del gobierno anterior y que desde antes de asumir esta gestión quiso desarticular.

La autoridad de control sería la Secretaría de Comercio, que en marzo de 2016 sufrió el despido de 500 trabajadores -un tercio de su planta- y el sector más afectado fue justamente y no de casualidad el que debería controlar los abusos contra los consumidores. Sin ir mSás lejos el actual Secretario de Comercio es el perfecto desconocido Ignacio Werner.

Está mas que claro: nadie controlará la existencia de los precios de esos 60 productos y explícitamente liberan el precio del resto. Una medida que no beneficiará a nadie y perjudicará a todos.

Es graciosa la medida de la carne, como para darle un título si no fuera una catástrofe el aumento de este producto en el último mes: más del 20% sólo en un mes. Se destinan 120.000 kg por semana a $ 149 estos tres cortes: cuadrada, matambre y asado. La mitad de esta cantidad se venderá en el Mercado Central y el resto en las sedes de los frigoríficos que van a participar en el acuerdo. Por supuesto no se sabe cuáles serán y recién en 10 o 15 días estarán disponibles, ni siquiera tiene precisión. Pero además si dividimos esa cantidad de carne por habitante, nos daría que van a destinar 3 gramos por semana para cada uno. Nada más que agregar.

Ya se van - Revista Hamartia 10 años

Si analizamos el anuncio de congelamiento de tarifas del transporte y de los servicios públicos hay, por lo menos, dos trampas implícitas: sólo se garantiza el congelamiento a “las familias”, con lo cual seguirán los aumentos a comercios e industrias. ¿Qué harán con esos aumentos? La respuesta es muy fácil, lo trasladarán a precio.

Es probable que no todos recuerden que el manejo del transporte público y de los servicios públicos (gas y electricidad) pasaron del Estado Nacional a las provincias cuando se votó el actual presupuesto, aclarado esto, este plan sólo garantiza el congelamiento de la tarifa en lo que respecta a la parte del Gobierno Nacional, será una medida sin efecto.

 

Créditos a los ahorcados

Se darán créditos a jubilados y beneficiarios de la AUH, sectores de los más castigados por este modelo económico. Mas allá de ser inviable brindarle créditos a una franja de la sociedad que no cubre ni siquiera la alimentación, todavía peor es endeudarlos. Lo llamativo es que la tasa será de 50% anual. ¿Cómo se explica que se prevé por el presupuesto una inflación del 23% y el propio estado nacional, a través de la Anses, preste con 27 puntos porcentuales arriba de lo presupuestado? Usura se llama esto, y con los sectores más desprotegidos.

El total del plan anunciado equivale a los intereses que paga el BCRA, llámese el Estado Nacional, a los bancos por las Leliq de una semana.

Puesta en escena

Parece que la vecina que visitó Macri para hacer los anuncios, es una conocida del presidente, ya que la visitó por segunda vez en dos años.