Escribe Lic. Patricio Pavón

Los medios de comunicación son canales por los que circulan una serie de mensajes que construyen saberes compartidos y formas de interpretar la realidad social. La expresan en un discurso con un enunciado estratégico.

Cada enunciado, titular o nota, junto con sus argumentaciones, tienen el objetivo de hacer creer que los hechos narrados, los acontecimientos construidos, tengan calidad de “verdad”. En este orden, debe asimismo entenderse que la noticia publicada es ya una interpretación de un hecho, por lo que cada adjetivación o caracterización tiene prefijada la ubicación tanto del receptor como la de los beneficiarios y los perjudicados. Lo mismo en aquellos temas que deliberadamente se decide ocultar o invisibilizar.

Lo que aquí intentaremos es indagar sobre los primeros 500 días del gobierno de Cambiemos a partir de su asunción en diciembre de 2015 reflejados en las correspondientes 500 tapas del diario Clarín. Más precisamente, se fijará la atención en los titulares (bajada y volanta) que forman parte de la portada en versión papel del periódico y en base a ciertos tópicos elegidos se extraerán cifras para demostrar el rol del diario Clarín en el contexto político actual.

¿Porque las tapas del Diario Clarín?

El diario Clarín no es solo un diario. Es, quizás, la cara más visible de un conjunto muy importante de diferentes medios y empresas de comunicación donde el periódico representa, en términos simbólicos y también concretos, la identidad y el horizonte de este conglomerado.

En términos simbólicos el diario Clarín tiene una larga historia desde su fundación en 1945 que lo han ubicado, como lo reza uno de sus lemas, en “El gran diario Argentino”.

Su capacidad de penetración social, junto al lugar que guarda en las preferencias de sus lectores, hacen de este medio un lugar desde donde muchas veces se delimita la agenda pública y se marca el tono dado a ciertos temas públicos

Su historia da un impresionante salto en la década de los ´80 y ´90 con la adquisición de otros medios, Internet e industrias del cable, lo que lo convirtieron en uno de los grupos mediáticos más importantes de habla hispana (1).

En términos concretos el diario Clarín tiene una tirada en promedio, de lunes a domingos, de algo más de 230.000 números. Los domingos se duplica esa cantidad llegando a casi 500.000. Para ponerlo en perspectiva comparada, el diario que le sigue en tirada es La Nación, que tiene un promedio, también de lunes a domingos, de casi 144.000 números, llegando los domingos a 309.000(2).

Es bien sabida la posición de Clarín con respecto al gobierno actual, como lo es también con respecto al kircherismo en general y a Cristina Fernández en particular. Debemos reconocer también, aunque nos estemos adelantando a las conclusiones.

la alianza entre el grupo Clarín y el gobierno tiene tantos condimentos políticos como económicos, lo que hace que esta comunión sea estratégica para ambos

La intención del presente no es analizar esas posiciones sino cuantificarlas a través del objeto de estudio elegido. Por ende, nos limitaremos a analizar cómo en un determinado contexto económico y político la tapa del diario decide reflejar ciertas “realidades” en detrimento de otras. Una salvedad, dado que no coinciden los días de gobierno con los días en que salió el diario, ya que existen fechas en las que no tiene tirada (25 de diciembre, 1 de Enero, 1 de mayo, etc.) se tomara el día 29 de abril inclusive como el día de la tapa 500.

A modo de simplificación se ha recurrido a la denominación “kircherismo/kirchnerista” como modo de hacer referencia tanto a los ex funcionarios de relevancia del gobierno anterior como a aquellas personas claramente identificadas con dicho proceso (empresarios, artistas, periodistas, etc). La misma denominación se utilizará para lo concerniente al gobierno de Cambiemos.

En el análisis más general se clasificaron las notas en positivas, neutras y negativas tanto para el kircherismo como para Cambiemos. Es importante destacar que tal clasificación surge de la asociación de una acción/decisión de gobierno con una valoración agregada a la misma.

Por otro lado, se tomaron los hechos de corrupción reflejados y asociados a cada uno de los gobiernos analizados (corrupción entendida como la utilización, casi siempre en los organismos públicos, de funciones y medios de estos, en provecho económico de sus gestores o de terceros).

También se indagará acerca del grado de visibilidad de un determinado contexto económico nacional a través de una serie de temas que dan cuenta de ello: conflictos laborales, recesión/caída del consumo y ajuste/reducción del gasto estatal.

GRÁFICO 1

Notas positivas, neutrales y negativas.

GRÁFICO 2

Cantidad de notas por temática vs menciones a Cristina.

GRÁFICO 3

Notas vinculadas a corrupción.

GRÁFICO 4

Comparación de notas sobre corrupción kirchnerista vs contexto económico.

Conclusiones

Lo primero que vemos es que, en las notas generales, que hacen referencia a uno y otro gobierno, las referidas a Cambiemos son mayores, esto es bastante razonable teniendo en cuenta que se trata de un proceso que está transcurriendo. Lo llamativo dentro de estos datos es el carácter negativo asociado.

Para el kircherismo, el 90% de las notas que lo mencionan le asocian un carácter negativo, mientras que para Cambiemos esa cifra es de 23%

Este último dato da un claro posicionamiento general del diario con respecto al contexto político que se va acentuando a medida que la situación económica nacional se torna más apremiante.

Tanto las estadísticas oficiales del INDEC en cuanto a la actividad económica como las de las consultoras privadas, le pusieron números a estos 500 días. Para no entrar en detalles sobre las cifras en sí,  nos interesa destacar el punto en común a donde llegan: la economía en su conjunto cayó profundamente durante el 2016 y la tendencia del 2017 no parece revertirse (3). Frente a esta situación el diario optó, primero por mencionar lo menos posible el tema y después por vincularlo con una fase activa del gobierno nacional, por eso vemos que en muchas ocasiones los títulos van por el lado de “Los 8 puntos de la estrategia oficial para reactivar” o “Plan de obras para salir de la recesión”, etc.

El ocultamiento pasa, sobre todo, por evitar hacer una relación causa- efecto de las medidas económicas de cambiemos y la recesión/caída del consumo

Como veremos más adelante, en este caso, al igual que con el desempleo, las bajas del consumo en productos concretos se omiten casi por completo.

Para graficarlo mejor y verlo desde el titular central, basta con mencionar que la palabra recesión solo ocupó este lugar una vez (08/05/2016), lo mismo que la palabra economía (como descripción de una situación nacional) que también aparece dos veces, pero en este caso en sentido positivo para el gobierno, “Un informe del gobierno afirma que la economía ya empezó a consolidarse” e “Inyectan $22.000 millones para acelerar el repunte de la economía”, fueron las menciones.

El tema laboral ha sido una de las primeras inquietudes con la que comenzó este trabajo. Reconocido por opositores y oficialistas, la situación económica en estos primeros 500 días fue, a todas luces, de una profunda recesión o, como algunos dicen, de “estanflación”. Dentro de esta crisis, la desocupación es uno de los datos más preocupantes. A medida que baja el consumo, baja la producción de bienes y servicios y comienzan los conflictos laborales que culminan con suspensiones, despidos y cierre de establecimientos. Todo esto pasó de a miles en estos 500 días, muchos de estos sucedieron en empresas con renombre e historia (4).  Sin embargo, esta problemática tuvo un reflejo casi nulo en la tapa de Clarín, siendo los casos de Cresta Roja y de Ideas del Sur los únicos reflejados con nombres propios.

Esta manera en la que el diario cubrió la problemática laboral tuvo la intención de instalar la idea de que los reclamos en este sentido se hacían sobre hechos no existentes. En su lugar, se optó por hablar de generalidades y de plantear la cuestión como un enfrentamiento entre centrales sindicales y el gobierno, caracterizándolo exclusivamente como un conflicto producto de diferencias político- ideológicas. Siempre, por lo menos desde la tapa, se ocultó la existencia de despidos y suspensiones, básicamente para no darle entidad de realidad.

En el caso de la inflación, a pesar de ser el más mencionado entre los ejes elegidos, sucedió algo parecido. Casi la mitad de las apariciones de esta temática tuvieron que ver con los tarifazos y sus idas y vueltas judiciales, siendo, notablemente, menor la mención a casos concretos de aumentos de productos y casi nunca de aquellos de primera necesidad (carne y muy elípticamente se mencionan las compras en los supermercados).

Al igual que ocurrió a principios de la década de los noventa, la nueva gestión de Cambiemos necesitó una nueva reputación pública del Estado que pudiera servir de base para los posteriores recortes

El “nuevo Estado” en estos 500 días se fue reduciendo y retirando de un conjunto muy importante de políticas, planes, programas y prestaciones.

A caballo de esta instalación, el/la empleado/a público/a fue uno de los blancos preferidos del diario, preparando el campo para miles de despidos en diferentes dependencias de los Estados Nacional, provinciales y municipales. Sin embargo, los numerosos reclamos y movilizaciones que sucedieron en el lapso examinado, tenían que ver con esto último pero también con la reducción o el cierre de muchas intervenciones estatales (5). Esto fue reflejado solo 9 veces en la portada, y de éstas, en 5 ocasiones se habló de despidos de empleados estatales.  Los desmantelamientos en los programas Conectar Igualdad, Progresar, médicos comunitarios, de camiones sanitarios o de orquestas y coros infantiles y juveniles para el bicentenario, por citar algunos, nunca tuvieron lugar en la tapa.

El tema de la corrupción merece un tratamiento en particular ya que es el lugar desde donde el diario ha decido pararse para establecer lo que vamos a denominar la “estrategia de negativización del kirchnerismo”.

Del total de las 546 notas negativas sobre la gestión anterior, 353 corresponden a corrupción y en 86 oportunidades ocuparon el lugar de titular central.

Dicha estrategia de negativización tiene un doble objetivo. Primero, instalar la asociación directa del kircherismo con la corrupción, casi como sinónimos. Y el segundo, en forma paralela, que la temática ocupe un lugar central como contrapeso a una situación económica sin resultados positivos para amplios sectores sociales.

Dada la cantidad de notas sobre corrupción kirchnerista y la centralidad que se les dio a éstas, es evidente que frente a lo acuciante de un presente lleno de despidos, suspensiones, caída del consumo y de la producción, se hace necesario la exposición de noticias igualmente impactantes que logren concentran la atención hacia otro lugar.

Es importante aclarar que el oficialismo no estuvo exento de este tipo de casos y con situaciones más que notorias y con repercusión internacional (Panamá Papers, Correo Argentino, Arribas, Avianca, Aranguren y Shell, etc.). Sumado a esto se da la situación de decenas de funcionarios procesados por casos de corrupción, sin embargo, estos  hechos tuvieron escasísimo lugar en la tapa comparado con los del anterior gobierno, se menciono en 41 oportunidades.

Otro ingrediente, es la “obsesión” del diario con Cristina Fernández. La estigmatización de kirchnerismo adquirió a través de las repeticiones de las menciones a la ex presidenta, un hostigamiento particular con nombre y apellido. Cristina es nombrada en 227 ocasiones, llegando en fechas particulares a estar 4 (10/4/2016) y hasta 6 veces en la tapa (5/4/2017). Esta cifra nos da un promedio de casi una mención cada dos tapas.

Lo que acabamos de analizar es solo una pequeña demostración empírica del mecanismo de deslegitimación de un determinado proceso político en pos de otro, teniendo como herramientas fundamentales la negativización y el ocultamiento, según se necesiten.

Para evaluar el verdadero impacto de estas metodologías habría que tener en cuenta que esto se repite cientos de veces en otros medios.

Esta invalidación no solo se dirige hacia una determinada forma de hacer política, sino también hacia un tipo de Estado que intentan reducir en su protagonismo político y económico.  Esta centralidad del Estado afirmada, entre otras, desde su papel como redistribuidor de recursos y legitimador de derechos quizás sea el fundamento último de todas las embestidas.

 

(1) Juan Luis Sacayón Madrigal, “La Concentración de los medios y democracia en la era de la información”, Universidade de Coimbra, Tesis de Maestrando.

(2) http://www.revistaairelibre.com.ar/boletin.ivc.pdf

(3)  Véase Informe de coyuntura Nº 23 Abril 2017 CIFRA – Centro de Investigación de Formación de la República Argentina Mariano Barrera, Mariana González y Pablo Manzanelli.

(4) El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) estimó que al cierre de diciembre de 2016 se perdieron 68.314 puestos de trabajo y una reducción de 4.462 empresas, respecto de diciembre de 2015. Al finalizar 2016, había 6.463.751 de empleos registrados y 573.987 unidades productivas. Las cifras surgen de las bases del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

(5) https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-297760-2016-04-25.html