El equipo de No Nos Queda Otra entrevistó al Padre “Paco” Francisco Olveira por su reclamo ante la vicepresidenta Michetti durante el acto de beatificación del obispo Angelelli, asesinado durante la última dictadura. Escuchá el audio completo acá:

 

La oscuridad al final del túnel

El sábado pasado la vicepresidenta de la nación, Gabriela Michetti, asistió al acto de beatificación del obispo Angelelli en la provincia de La Rioja. Allí, un grupo de párrocos de la Opción por los Pobres levantó una pancarta que decía “Michetti… el gobierno nacional insulta la memoria de nuestros mártires”. Según Francisco “Paco” Olveira, la presencia de la vicepresidenta fue “como si Bolsonaro fuera testigo en un matrimonio igualitario”. Por eso él mismo se encargó de dejar clara su postura. “No se puede subir a cualquier bondi. Michetti, con su presencia, estaba insultando al pueblo pobre y a la memoria de los mártires que murieron por ellos”.

Olveira entregando una cinta negra “de luto” a la vicepresidenta de la nación.

El pasado reciente

En La Rioja, como en el resto del país, la última dictadura cívico-militar torturó, desapareció y asesinó a obreros, sindicalistas, curas, campesinos, indígenas y hasta al propio obispo Monseñor Enrique Angelelli. Lo que buscaban, explicó al aire el padre Paco Francisco Olveira, era “cortar la pastoral que llevaba adelante Angelelli en la provincia, una pastoral comprometida con los pobres y que buscaba la organización y cooperativización”. “Angelelli se enfrentó a terratenientes y familias poderosas, entre otras, a la propia familia Menem”.

“Mientras defendés a los pobres en general, habrás de la fraternidad, la justicia, la igualdad y el amor, está todo bien. Ahora, cuando alguien como Angelelli llama a expropiar la tierra o a decir que todos somos hijos de Dios y que tenemos el derecho a comer del fruto de nuestro trabajo… entonces ahí te estás metiendo con intereses.”

El injusto presente

Pasaron más de cuarenta años desde el golpe de Estado de 1976, pero el presente económico no parece haberse dado por aludido. Según Olveira, “es lo mismo de siempre, la propiedad privada frente al bien común. Es lo que hace el Estado con el actual gobierno: dejar todo librado al mercado. Por eso tenemos 700.000 niños pobres más.”

El sábado, a instancias del Papa Francisco, la iglesia católica finalmente reconoció que a la muerte de Angelelli no fue un accidente sino un asesinato. Por eso ahora se convierte en mártir, porque “los asesinaron por defender la fe cristiana, que es defender a los pobres”, concluyó Olveira.