El equipo de #NoNosQuedaOtra (Radio Rebelde AM 740) recibió en estudios radiales a Enrique Arias Gibert, juez de la sala V de la Cámara del Trabajo. Desde esta sala, fue uno de los jueces que hizo lugar a la demanda rechazando la excepción de prescripción propuesta por Techint, en el caso de lesa humanidad conocido como “Ingegnieros“, un trabajador de la empresa que fue desaparecido durante la última dictadura cívico-militar. Hace pocos días, la Corte Suprema de la Nación Argentina decidió prescribir el caso Ingegnieros, dándole así impunidad a Techint. El poder de las empresas, la ciudadanía, la noción de contrato social y varias definiciones de fondo, para una extensa e interesante charla en la que Arias Gibert desafía con conocimento de causa a los poderes establecidos que aun hoy logran evadir su responsabilidad.

Nota Parte 1

Nota Parte 2

Enrique Arias Gibert, juez laboral y Dr. en Ciencias Jurídicas.

Juicio por reclamo laboral a Techint y fallo de la Corte Suprema en contra

“Técnicamente, lo que se afirma en el fallo de la CSJN es que prescribió la acción de reparación que es consecuencia de un delito de lesa humanidad cuya persecución penal se declara imprescriptible.

Analicemos esto. Los sujetos que secuestraron y torturaron, además de monstruos, obedecían a una lógica que los autorizaba, esa lógica que los autorizaba redundó en que de golpe cayera de manera abrupta el salario argentino, porque el objetivo principal fue tomar el activo. El principal número de desaparecidos eran delegados de personal, miembros de comisiones internas. Lo que se atacó es el Movimiento obrero argentino, esa capacidad de combatividad, que es justamente lo que se hace desaparecer para que no hubiera reacción. Como efecto de eso se produce en general una apropiación de los salarios y en particular, cada empresa que permitió que funcionaran en su interior estos nidos de sicarios, estos agentes de la dictadura… Ellos a su vez se beneficiaron particularmente con la destrucción de aquellas personas que justamente habían organizado a los trabajadores en términos de contrapoder, en términos de resistencia, que es la función justamente de los trabajadores organizados.

Si castigamos a penalmente a los seres humanos que ejecutaron los delitos y nos olvidamos que las acciones penales tuvieron una causa, que fue ese enriquecimiento, a declaración de prescripción de la acción deja impune al capital que se enriqueció con el delito. Eso es lo principal. No nos olvidemos de una cosa, los delitos de lesa humanidad, que son delitos que adquieren dimensión por la causa y, en particular, el genocidio, no pueden hacer que se castigue al órgano y que el beneficiario que fue la causa de la acción delictiva siga enriquecido. Estamos creando monstruos. En definitiva el que se enriqueció, la empresa X, y en general, la burguesía argentina vinculada a los elementos internacionales fueron beneficiarios e impulsores de los crímenes, porque la burguesía dedicada al mercado interno también perdió. Si castigamos a los ejecutores, o castigamos penalmente a los directores de una empresa X, lo que estamos olvidando es que en realidad quien se apropia de todo eso es el giro del capital, mientras el giro del capital pueda hacer desaparecer gente de manera impune, el delito sigue existiendo como posible.”

Arias Gibert con Revista Hamartia en #NoNosQuedaOtra

Cuantas veces hablamos de que no era solo una dictadura militar, y cuando se decía cívico militar se estaba hablando de eso o se intenta. Cuánto falta por profundizar sobre los efectos del golpe de estado que tienen que ver con lo económico, con la cantidad de desaparecidos que tenían que ver con comisiones internas de una fábrica.

“Si me permiten que vuelva a los griegos, ya que estamos en Hamartia. Esto que digo ahora, lo digo en discusión con un trabajo de 1995 de una psicoanalista, Silvia Jabif, Antígona o la necesidad del discurso. Me parece fundamental dejar e claro esta deuda intelectual con una amiga. Yo lo primero que plantearía es que en toda sociedad, la derecha siempre está tratando de presentar un consenso en una sociedad sin brecha. Y esa es la gran mentira a la que concurren presurosos los humanistas y liberales de izquierda y derecha.

Toda sociedad tiene brechas, toda sociedad tiene maneras diferentes de percibir y de percibirse, esto esta constatado incluso desde los estudios de Levi Strauss sobre los bororos en los cuales no veían lo mismo la gente que estaba en el centro que la gente que estaba abajo, diferenciaban totalmente el modo de concebir el pueblo, de dibujarlo a pedido de Levi Strauss. Eso mismo nos pasa en todas las sociedades, es decir, hay cosas que son naturales, y cuando se habla de consenso lo que estamos diciendo es que está callado el antagonismo. El antagonismo existe en toda sociedad democracia. El dialogo es lo que se opone al consenso, porque el dialogo presupone dos logos, el consenso es el sentido único, por eso la derecha siempre busca el consenso, por eso la dictadura hablaba del consenso de los argentinos. Por supuesto si los habían matado a todos, o si querías hablar te cortaban la lengua. Eso es el consenso. Toda dictadura es una sociedad de consenso.”

Y los griegos saben mucho de eso.

“¡Vamos a volvernos griegos! En la Stasis, esta situación de antagonismo, estos enfrentamientos civiles que se producían en cualquier ciudad griega, incluso entre ciudades griegas hermanas, para establecer poderíos, por cuestiones de honor, etc. era procesada mediante el agonismo. Había algo fundamental que era Agón y no Polémos. Agón tiene que ver más que nada con un enfrentamiento reglado, Ya en la tradición latina, por ejemplo, cuando se enfrentan dos ciudades hermanas, ambas descendientes de troyanos como eran Roma y Alba Longa, lo hacen por el enfrentamiento de tres hermanos contra tres hermanos, los Horacios y Curiacios, ellos reemplazan el enfrentamiento bélico por esta lucha casi singular en la que se determinaría la supremacía y se había pactado que la vencedora gobernaría con justicia a las dos ciudades hermanas. Incluso, en esas luchas agonistas siempre había reglas, había cosas que no podías hacer, por ejemplo, no se podía lanzar flechas, etc.”

Enrique Arias Gibert

“Lo que ha hecho la derecha con la dictadura,e incluso en la actualidad es la destrucción de las reglas dejuego adoptadas para dirimir disputas en el marco de la misma sociedad. Cuando la derecha ve que el consenso que impone y le da fundamento como dominadora está amenazado, pasa del Agón al Polémos, lo agonista es una guerra con reglas porque en el fondo somos hostis, y hostis es tanto alguien distinto como alguien a quien le doy mi hospitalidad. Cuando del agon se deriva al polemos la fratria que hace a la constitución de una sociedad como tal se pone en riesgo.”

Desde el año pasado venimos discutiendo en el año sobre la posibilidad real de que en algún escenario electoral se generen algún tipo de sorpresas, no quiero usar la palabra fraude. Pero como los resultados no dan y la derecha no juega las reglas republicanas, muchas veces no sabemos pensar cuál va a ser el próximo movimiento, porque siempre estamos pensando dentro del sistema.

“Te diría que si yo fuera una persona que le importa muy poco las reglas y quisiera convertir el Agón en Polémos no lo haría ahora, lo haría apenas asuma un gobierno de otro signo al cual trataría de venezualizarlo, convertirlo en un país sin estado, en el que justamente ves cuáles son los resultados del paso del Agon al Polemos. Allí se han realizado atentados, se ha matado gente, se ha considerado inhumano al otro, cada vez que se hace ese pasaje de considerar inhumano al otro, el resultado es un espiral de violencia.

En este punto me gustaría hacer un homenaje sentido a lo que nosotros somos con relación a las Madres de Plaza de Mayo. Fijate vos, por ejemplo, que en Antígona, que es una historia bastante interesante, hay dos hermanos que se enfrentan, el padre de los dos tipos que se matan es Edipo, y los dos tipos que se enfrentan, tienen una historia anterior que es la historia de Edipo, el padre de los dos tipos que se matan es Edipo, y los otros tipos que se matan, que son uno de ellos Polinices, Polinices va contra Tebas, y no va solo contra Tebas mediante las reglas del enfrentamiento civil, sino llama a los extranjeros, actúa contra su patria, y además, de acuerdo a lo que surge no solo de Antígona sino de otras piezas de la tragedia griega, como por ejemplo las Fenicias, estaba dispuesto a entregar a las mujeres de Tebas a estos extranjeros invasores. O sea, había pasado del Agón al Polémos. Frente a la muerte de ambos hermanos se produce la tragedia de Antígona en la que, a mi criterio, ves enfrentarse dos héroes trágicos, Creonte y Antígona. Creonte entiende que Polinices atentó contra Tebas, fue contra la Patria pretendiendo destruirla para ser rey. Al pasar del Agón al Polémos ha ido contra las leyes de la ciudad y las leyes de los dioses, no merecía ser enterrado porque era un no humano. Antígona quiere su entierro porque Polinices es su hermano, porque entiende que todos tienen derecho un Epitafio, que es aquello que se escribe sobre el Tafos, el Tafos es la sepultura. El Epitafio es una inscripción sobre la muerte de alguien. Es muy importante que cada ser humano requiera ser inscripto en la memoria.

Antígona enterrando a Polinices

El resultado es que ahí se produce una tragedia en la que Creonte y Antígona, sin temor y sin compasión, tienen en cuenta su deseo, los dos creen que están obedeciendo a una Ley de los Dioses y de la ciudad, los dos se enfrentan… Uno diciendo, este es un no humano, este rompió las reglas de juego y en consecuencia está fuera de la polis, es un apolis, que es el peor de los insultos que te podrían dar los griegos, y Antígona, por el contrario, te está diciendo, aun así hay que enterrarlo. Y es acá donde quiero diferenciar, mientras que Creonte dice: ese es un no humano, no merece nada, no merece ser enterrad; nuestras madres, frente a toda nuestra bronca, frente a toda la locura que significó la dictadura, ¿qué dijeron? Queremos verdad, queremos memoria, queremos justicia. Aun frente a los inhumanos que entregaron la Patria y rompieron todas las reglas de la fratria, los que violentaron la humanidad y por eso son autores. consejeros y cómplices de un delito de lesa humanidad.”

¿Cuánto le cuesta a Techint? Lugar donde agarran a Enrique Ingegnieros y se lo llevan.

“No es un tema económico. En realidad, es muy poco dinero, no te olvides que justamente que María Jimena Ingegnieros, ya había cobrado la indemnización que paga el Estado a los desaparecidos, por lo tanto, la diferencia que había entre eso y entre la indemnización del centro de trabajo es muy poco. El problema no es el dinero, el problema es el principio, porque tener que aceptar que van a reconocer y que deben pagar por la consecuencia de los actos, cuando se han enhebrado con la dictadura más nefasta que tuvo la historia argentina, pues eso es lo que no quieren los grandes empresarios. No es una cuestión de dinero. Es más, es una suma que hasta si me apretas un poco hasta yo la pago.

Esto dejaría claro que el capital no es indemne, que, si el capital actúa, para enriquecerse, utilizando delitos de lesa humanidad, eso es imprescriptible y debe responder.”

“Si el capital actúa, para enriquecerse, utilizando delitos de lesa humanidad, eso es imprescriptible y debe responder”

“Es un tema sobre el cual la Corte Interamericana de Derechos Humanos va a decir algo y creo que no es algo que se vaya a sostener en el tiempo, es mi deseo, pero no soy futurólogo.

En nuestro sistema lo que los jueces deben aplicar se llama ley, la jurisprudencia es lo que los jueces dicen, es decir, una jurisprudencia de cámara, para un juez de cámara… Si vos resolves algo… Sacando razones de apuro, para evitar que la cosa demore más de lo que es necesario, carga y sobrecargo del sistema, que es la única excusa que tenes, vos no podés decir, digo esto porque los otros dicen, vos estás obligado a argumentar y, además, vos no podes… Justamente el juez tiene jurisdicción, ¿qué es jurisdicción? Jurisdicción es decir el derecho. Vos no podés decir el derecho por la boca de otro. Cuando mucho, podés subirte a hombros de gigantes para ver más lejos, pero no se puede descansar en el hombro del otro para que ese otro diga el derecho. Esto a muchos les gusta porque es un modo de ser cómodo, la jurisprudencia como tal no es una fuente formal del derecho, eso es un invento. La fuente del derecho es el ordenamiento legal emanado del Pueblo. Decir el derecho es una obligación de la que cada juez es responsable. No hay ciudadanía sin responsabilidad por los actos.”

Los cortesanos a favor de Techint

“No hay tal jurisprudencia, si uno dice porque otro dice es no decir y es una manera de cubrirse, una manera de no hacerse cargo de lo que se dice y tiene que ver con todo lo contrario a lo que hace falta para un juez de la República. Un juez de la República cuyo modelo por ejemplo a mí me parece que puede ser un tipo como Ramos Padilla, es un juez que frente a cualquier poder establecido sigue buscando la verdad, sin torcerla, sin inventarla, sin cambiar el derecho. Lo único que no puede hacer el juez es olvidarse de la ley, el juez puede interpretar la ley, pero tiene que seguirla, o sea, el texto permite muchas interpretaciones. Como decía Aristóteles, el ser se dice de muchas maneras, pero no de todas.

Si vos pensas que acá 30.000 personas murieron por establecer una verdad y una justicia y los desaparecieron y nos le quisieron dar ni el epitafio, los quisieron borrar, no están muertos sino desaparecidos decía Videla, ¿qué otra cosa podemos hacer nosotros que hacernos cargo de esta tradición republicana y democrática de honrar la verdad y la justicia con las consecuencias que yo tenga?

“Los jueces no tienen que parecerse al pueblo, tienen que ser pueblo. Ser pueblo significa no parecerse a un supuesto prototipo sino asumir una función republicana y democrática.”

Justamente la revista hamartia que acaba de salir habla sobre el caos. Y me acuerdo de un señor que decía, nosotros por suerte tenemos un solo idioma, el español que no necesitamos traducir, que sería el caos si tuviéramos que traducirnos con los uruguayos. ¿Quién dijo que no tenemos que traducirnos? Que los tenemos tan cerca y son tan distintos. Por ejemplo, yo no puedo entender cómo es un partido Izquierda el de Tabaré Vázquez, o ellos no pueden entender qué es el peronismo, hablamos usando los mismos significante de cadenas de equivalencias y diferencia que hacen distintos e incomprensibles totalmente los significados. Cualquier persona que se haya casado sabe que no se puede hablar sin traducir.

Pero vamos a hamartia, hay algo que es interesante que es la hamartia o hamartía, que es ese error que se produce necesariamente cada vez que uno intenta algo, de hecho, la mayor parte de las veces que se equivoca uno siempre arranca con el error, como aparece en la fenomenología del espíritu de Hegel, primero empezamos por la parte más baja para poder encontrar lo más alto, esa es la hamartía, es un error que está permanentemente en nosotros, ¿cómo traduce hamartía del griego al latín? Hamartía en latín es traducida como pecatus, pecado. Para ellos el error es pecado y por eso todo está vinculado a la culpa, y en definitiva si algo te pasa tiene que ver con tu culpa y la predestinación y con todas esas cosas tan jodidas.

Para un griego uno siempre está expuesto a la fortuna, a la tyché, nada nos garantiza nada. Por eso el error (la Hamartía no sólo puede ser involuntario, sino el efecto de la mala fortuna) Para el cristianismo si no somos felices es por el pecado, por una culpa que incluso puede estar en una actitud de los primeros humanos. Si no somos felices gozando una felicidad a la que estamos llamados (un griego jamás pensaría eso) es por la intervención de la culpa y del pecado.”

Arias Gibert y la hamartia

“Este es el efecto de las equivalencias entre idiomas que olvidan que una palabra no puede ser unívoca porque es el resultado de una historia que se marca en las equivalencias y oposiciones entre términos. Justamente, poreso hamartía no es el equivalente de pecatus, que es lo que te traduce Google. No es google.

Ninguno de nosotros tiene la menor idea de cómo hablar inglés, por decir algún idioma que más o menos creemos que sabemos. Ahora, hamartía es justamente ese error necesario, pero que al mismo tiempo te hace responsable.

El héroe trágico no se hace el tonto frente a las consecuencias de sus actos, aun así, no lo haya hecho por culpa, aun así, la fortuna le haya actuado en contra. Se coloca en una situación en que tiene que hacerse cargo de la buena y de la mala fortuna, sin miedo y sin compasión. Eso, justamente, es el héroe trágico, y esa es la función por la que yo les decía que uno está, si se quiere, desapegado. ¡Así es fácil ser valiente! El héroe griego se hace cargo de la hamartía pase lo que pase, él elige. Antígona no es una una mujer a la que le encanta suicidarse y que la empareden, Antígona es una mujer que quiere vivir, pero cree que tiene que ser fiel y no ceder en su deseo, y en eso también se parece a nuestras madres.”

Contrato social y ciudadanía responsable

“Esta idea es muy profunda y es muy importante no confundirse. Equivocarse es necesario, tenemos que hacernos cargo de los errores y los no errores. ¿Cuántos tipos han sostenido en los peores momentos, por ejemplo, en la década de los 90, sus creencias? ¿Cuantos tipos la sostuvieron en la dictadura del 76? Y lo hicieron, hay muchos que lo hicieron y ante los cuales hay que sacarse el sombrero.

Para hablar de contrato social primero debemos sacarnos el mito liberal. El mito liberal dice que nosotros contratamos por libertad. ¡Mentira!, nosotros contratamos porque necesitamos de otros, yo no contrato porque me guste contratar, yo contrato porque el otro tiene o hace algo que yo necesito, por eso son tan peligrosas esas posiciones de los bienaventurados, de las almas bellas, que miran como desde arriba, y dicen, pobres obreros… y se conmueven hasta las lágrimas.

Esos son los efectos del mito liberal. Vos no contratás obreros porque sean baratos, sino porque los necesitás. Si no necesitás obreros, no tenés por qué contratarlos, vos contratás en tanto es medio de producción, y lo vas a contratar en tanto tengas mercado interno para hacerlo, y si para eso hace falta un mejor salario, en realidad donde perdiste ganaste.”

Contrato social es resultado de dos fuerzas opuestas o más, pero que son fuerzas opuestas, y cuando hablamos de unidad no nos olvidemos que para cualquier pensador dialéctico o un poquito serio, la unidad, la síntesis, no suprime, sino que supera la antítesis anterior. Aunque haya unidad siguen existiendo las divisiones. Toda sociedad está dividida. Pretender una sociedad angelical es una fantasía, es una entelequia. Es una fantasía terrible en la cual se anidan fundamentalmente todos los fascismos.

Los fascismos justamente existen sobre la supresión de todas las diferencias. Hay un solo líder de empresa porque en el fondo lo que se está buscando es una situación en la que un ser humano es objeto de otro, por eso el contrato social presupone siempre elementos discordantes. Por eso les decía que el contrato social no va sobre el consenso, ni va sobre la libertad, sino sobre la necesidad que tiene uno de otro. Por eso es muy absurdo lo que hicieron tanto… Me pareció muy divertido que el día después de ese discurso hubo dos comentarios de tipo filosófico o histórico en el que Infobae agitaba y decía: estamos volviendo a la Ley Anti Agio de 1952. Y la Izquierda Diario decía: volvemos al contrato social… Hay algo que es común en las diferentes formas de liberalismos de izquierda o derecha, que es que no tienen conceptos históricos, por eso misma razón tenes a Infobae diciendo eso. Trosky decía con absoluta buena fe porque él lo creía realmente, que en 1917 Lenin había tomado su bandera de 1905, porque él no había entendido nunca la historia. En 1905 no eran las condiciones de 1917. Cada condición, cada situación, requiere análisis de balance de fuerzas y balances de situaciones. Eso, justamente, es lo que está proponiendo, o sea, lo que tiene que pensarse con cualquier contrato social, ningún contrato social va a ser la repetición de lo anterior, sino tener en cuenta que hay relaciones cambiadas, balances de situaciones cambiadas, relaciones de fuerzas cambiadas, en las cuales, además, nos necesitamos para volver a construir una sociedad que no significa una unidad que suprime la división sino una unidad con la división.

“Aún en la unidad existen las divisiones. Toda sociedad está dividida. Pretender una sociedad angelical es una fantasía. Es una fantasía terrible en la cual se anidan todos los fascismos”

Si hablamos de un contrato social que incluye a todos los argentinos excluye a todos los poderes que implican quitarles poder a los argentinos.”

¿Reedición de una comunidad organizada?

“A mí, comunidad me resulta más molesta, organizada o desorganizada, porque la comunidad es justamente Gemeinschaft… El ideal de que hay algo UNO sin resto afuera, y eso es algo que ya no existe, ya nadie puede pensarlo. Es más, cualquier concepción democrática es una concepción de diferencias y de antagonismos, de antagonismos y no Polémos.”

¿Cuál es la comunidad argentina?

“Toda sociedad es incompleta, como el lenguaje, no existe un lenguaje completo, permanentemente fluye, lo mismo nos pasa con el idioma, con las relaciones jurídicas, las relaciones políticas, y justamente, la legalidad, tiene una función fantasmática que es hacer como que la sociedad existe, cuando en realidad la comunidad como tal no existe. No existe, pero es necesario. Hay algo que decía Lacan que es…no hay el Uno, pero hay de lo uno. Es decir, todos nosotros necesitamos que el rey tenga un gran vestido, aunque veamos que está desnudo.”

Repensar el poder judicial. Contexto de presión sobre los jueces.

“Nos faltaba algo del contrato social, la ciudadanía. Hay algo que es fundamental, recién hablábamos de recursos humanos, qué es el recurso humano si no uno ciudadano, el ciudadano es justamente aquello que tiene derechos, libertades, y es un fin en sí mismo. Por ejemplo, cuando el preámbulo nos dice: Asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres que quieran habitar el suelo argentino, lo que nos está diciendo es que, a cada hombre, a ese el Estado tiene que estar dirigido a asegurar la libertad y libertad no es elegir morirse debajo del puente, que los pobres tienen esa bohemia, es asegurar lo que es propio de cada ser humano. No hay ciudadanía si no hay derechos humanos, y derechos humanos no es solo esa cosa penal de luchar contra el genocidio, sino fundamentalmente asegurar que lo que es propio de cada ser humano para que se pueda desarrollar, como es la vivienda, el vestido, la educación, la alimentación, forman parte de los principios básicos de la ciudadanía, sin eso no hay Estado, y un Estado que excluye y que saca al sujeto de ese lugar, va a ser cualquier cosa menos democrático, cualquier cosa menos republicano, porque la República lo que significa, justamente, es la existencia de determinados derechos que no pueden ser alterados, que es lo que te hace ser humano, cuando vos dejas de ser humano para convertirte en recurso, entonces es fácil que seas pisado.

“Si hablamos de un contrato social que incluye a todos los argentinos, excluye a todos los poderes que implican quitarles poder a los argentinos”

Por otro lado, lo que te estaba diciendo es que, fundamentalmente, una de las cosas sobre los cuales es necesario avanzar es que hay toda una mentalidad que lo que pretende es colocar al sujeto en un lugar pasivo. Lo que pretenden las posiciones de derecha, neo liberales, es una pasividad de un sujeto que se convierte simplemente en un consumidor o en un vendedor, o sea, solo se vincula con otro hombre a través de la mercancía. Justamente por eso van muchos atentados contra las sociedades cooperativas, porque en todos los lugares donde se discuta políticamente, aunque sea decir…qué vamos a hacer con nuestra empresa, son combatidas, va todo contra ellas. Lo que es ciudadanía es fundamentalmente esta capacidad política, es elegir dónde está el bien, elegir dónde está el bien, que es propio de cada uno y eso es lo que se trata de obturar. Frente a la situación trágica de la que hablamos, otro de los modos que tienen es de colocarlos en la situación de víctima. Por ejemplo, recién hablaste del apriete, o sea, el tema es que uno toma decisiones y se hace cargo de esas decisiones. El apriete tiene que ver con que en el fondo hay algo por lo cual vos estar dispuesto a ceder en tu deseo, si no estás dispuesto, o no te aprietan, o tienen que meterte, como Antígona, en una tumba. Y eso yo creo que tiene que ver con la responsabilidad y con una actitud subjetiva, la ideología de la víctima no le sirve a nadie. Los compañeros no fueron víctimas, fueron personas que asumieron una voluntad de cambiar la sociedad y fueron asesinados por eso. Eso es fundamental de entender, ni los dos demonios, pero tampoco la víctima propiciatoria.

Esa situación de las víctimas inermes que necesitan ser defendida está en la base de todas las intervenciones monstruosas del imperialismo humanitario.”

¿En qué estado se encuentra el poder judicial?

“El tema principal es eso que les decía, cuando el juez no sigue la Ley, cuando deja de interpretarla, cuando haces interpretación aberrante, eso lo dice Humberto Eco, haces cualquier cosa menos justicia, menos legalidad, y ese tipo de cosas destruye al poder judicial, y eso está basado en una idea de impunidad. La impunidad tiene mucho que ver no con una forma de valor sino con una forma de cobardía, hay quien usa su poder y lo que le es dado, sin admitir que le ha sido dado como prestado, porque se lo dio el pueblo, y quien se vale de ese lugar para servirse él, eso que hace la impunidad, y eso que hace a…no toquemos y no hablemos, porque la impunidad se funda en la cobardía, cuando aparece un juez valiente como Ramos Padilla, todo vuela por el aire, pero cuando no encontras jueces valientes, no encontras gente que esté dispuesta a ser capaz de asumir su deseo la sociedad pierde potencia, se hace triste. El deseo de un juez es siempre un deseo de legalidad y de justicia, que no es un deseo particular. Un juez no hace las cosas para que lo aplaudan, sino su creencia y fidelidad a la Ley y a la justicia. El deseo del juez es un deseo de ley.

Hay un chiste de Berthold Brecht que le decía a los gobernantes que si no les gustara su pueblo que lo depongan y elijan otro. Más allá de la ironía, toda idea de transformación implica no sólo transformar la distribución de bienes como la cultura, el poder y la riqueza, sino también al sujeto, transformar al pueblo. Eso, y no otra cosa es la batalla cultural, diría Gramsci.”