Escribe Julián Andreu

19 de mayo de 2019

¿Será Fernández – Fernández la fórmula del pueblo? ¿Esa que por 1951 no pudo ser por el renunciamiento de Evita? No magnifiquemos, pero si podemos ilusionarnos. Una premisa fundamental y excluyente: hoy mas que nunca es vital la unidad, hoy mas que nunca es imperioso ganar en primera vuelta.

El candidato a presidente Alberto Fernández saluda desde el balcón de su casa

Fernández al gobierno

Nadie vio venir esta jugada. Si hay algo que produjo, fue estupor en algunos, en otros sorpresa y en otros muchos, o no tantos, desconcierto. En estos últimos podemos englobar a los funcionarios del gobierno nacional. Se los leyó y escuchó salir sin línea a pegarle, sin un orden al que nos tienen acostumbrados, por lo menos durante la primera etapa de la gestión. Creo no equivocarme que ya con mucho menor prolijidad. Esta bomba en el centro de la escena política nacional e internacional no fue una excepción, en materia comunicacional, para los tiempos que le corren al elenco amarillo gobernante.

La primera reacción fue traer una frase de los ’70: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. Y que por esto de disociar el poder se llegó a la dictadura genocida que comenzó el 24 de marzo de 1976, la que algunos de los funcionarios tildaron de “catástrofe”. Nada de esto sucedió, y mucho menos una catástrofe, que es un hecho fortuito y sorpresivo. La dictadura fue un plan macabro que no tuvo errores, fue un plan ideado. Y mucho menos que haya derivado de un gobierno nacional y popular como fue el Héctor “El Tio” Cámpora.

Juan Domingo Perón y Héctor Cámpora

De lo que si no hay duda, es que esa dictadura genocida se da contra el movimiento de masas mas importante que tuvo y tiene Latinoamérica: el peronismo. Ese que aterra a esta clase oligárquica que hoy nos gobierna y que sabe que tiene fecha de vencimiento el 10 de diciembre de 2019. Recordemos que Perón estaba proscripto y no podía ser candidato; es por eso que le ofrece al odontólogo ser candidato en su representación, como un soldado leal. Cámpora acepta el desafío. 

Además esa frase se le da a un electorado donde más del 50% son menores de 40 años, hablarle de frases de cuatro décadas atrás, es por lo pronto infantil, produce cero efecto.

Lo que viene

Las experiencias que dejaron las elecciones de Entre Ríos y Córdoba mostraron que una unidad amplia cosecha casi un sesenta por ciento de votos, coincidente con el rechazo que hoy muestran todos las encuestas de opinión al gobierno de Macri.

La Pampa hoy no será la excepción y el candidato del PJ pampeano Sergio Ziliotto se impondrá por un margen abultado sobre el candidato de Cambiemos. ¿De Cambiemos? Parecería ser que ya no lo es. Su gráfica muestra a un candidato puro y duro radical, me refiero a Daniel Kronemberger. Hagamos un poco de memoria, este boina blanca le ganó la interna al candidato de la Casa Rosada y ex funcionario del gobierno nacional, Carlos Javier Mac Allister, por una amplia paliza. Parece que el candidato opositor provincial quiere disimular su pertenencia a Cambiemos. Tarde, y no será una excepción a la regla, será la novena elección consecutiva con sabor amargo a derrota para el oficialismo nacional que encabeza Mauricio Macri. Será una nueva derrota personal aunque lo quieran disfrazar.

Siguen las voces dentro de Cambiemos que proponen ampliar la coalición, todos los que sostienen esta teoría dicen “antes que sea demasiado tarde”.

Me atrevo a decir que no suscitará grandes cambios la convención radical del 27 de mayo, pero también me atrevería a aventurarme que tampoco saldrá una declaración firme de apoyo total a Macri, solo en parte y propondrá expandir los límites y sumar más actores en apoyo a la candidatura del presidente por su reelección. Incluso se podría llegar a ver una PASO dentro de ese espacio.

Los resultado de esa convención, como todo lo propuesto por los radicales desde que comparten el gobierno con el PRO, serán desestimados por el jefe de campaña Marcos Peña, sin que llegue la sangre al río.

Un calendario en contra

Vienen fecha pesadas en el calendario electoral, dos sobre todo. El 9 de junio podría darle al gobierno un pequeña alegría, Jujuy y Mendoza votan sus respectivos gobernadores, serán dos seguras victorias, pero también se llevarán tres derrotas: Chubut, Entre Ríos y un catastrófico resultado en Tucumán, donde Cambiemos podría quedar cuarto.

Pero los ojos políticos se van a situar en el 16 de junio, una semana antes del cierre de listas que se dará el 23 de junio a las 0 hs. Ese domingo previo, el 16, la Casa Rosada sufrirá su peor jornada electoral del año, si a elecciones provinciales nos referimos.

Eligen gobernador San Luis, donde se descarta la victoria del actual gobernador Alberto Rodríguez Saa, y en Tierra del Fuego se repite la escena. La gobernadora se quedará otro mandato más, hablo de Rosana Bertone.

Gildo Insfrán, gobernador y candidato a reelegir en Formosa, por el Partido Justicialista formoseño.

Formosa será la provincia donde el peronismo de la mano del actual gobernador y candidato, Gildo Insfrán, le asestará la mayor diferencia a su rival de Cambiemos en todo el mapa nacional electoral. Encuestas ya arrojan números con un 70% del voto al gobernador, humillante para un desconocido candidato radical Adrián Bogado.

Omar Perotti y María Eugenia Bilsa.

Pero la vedette de la jornada será Santa Fé, tercer distrito en peso electoral. También definirá su gobernador ese 16 de junio. Si se alzase con la victoria el actual senador por esa provincia y candidato por el PJ santafesino, Omar Perotti, desplazando al socialismo que gobierna desde el 2007, producirá un terremoto político que sacudirá Balcarce 50. Podríamos aventurarnos y decir que de suceder esto, para el gobierno de Mauricio Macri será GAME OVER.