Escribe Julián Andreu

25 de mayo 2019

Un escenario montado, donde se encontraría sentada a la ex presidenta con Báez, De Vido y José “Bolso” López, entre otros. Un desconocimiento supino del ordenamiento de salas donde se llevan adelante juicios orales. Dado que es imposible que compartan el mismo espacio, solo por un tema de seguridad, imputados detenidos y otros que no.

La tan mentada foto no se daría, y, aun más, parecería ser que el abogado de Cristina negoció el lugar donde la ubicarían a la ex presidenta: justo pagada al vidrio que separaba a los visitantes de los imputados. La queja de los adláteres del gobierno nacional se hicieron sonar con sus bocinas. Se los escuchaba decir “parece que es una más del púbico y no una detenida”. En mi barrio hubieran dicho: “a llorar al campito”.

Una foto trabajada por medios amigos del gobierno.

Podemos ver, dando vuelta por los medios, una foto trabajada donde sólo dejaron en color a Baéz, De Vido y Cristina en el fondo. Todo el resto en blanco y negro. Sin embargo, nada resultó como esperaban.

Tal es así, que el jueves ya se discutía el sucesor de Macri para el sillón presidencial, ya se dudaba de su continuidad y, si quieren más, ya se estaba esperando una encuesta que realiza un señor llamado Zapata, especialmente encargada por Durand Barba. Ese resultado, sumado a lo que pueda salir de la convención radical del lunes, definirá quién encabezará la fórmula del gobierno para intentar una continuidad que hoy está mucho más que en duda. Es casi una certeza su final el 10 de diciembre, como lo indican todas las elecciones provinciales hasta la fecha.

De operaciones y debilidades

Cuando la Corte Suprema, la semana pasada, pidió la totalidad del expediente al Tribunal Oral Nro 2, por el cual enjuiciarían a Cristina entre otros imputados, la respuesta brutal del gobierno y sus medio fue que era una “corte kirchnerista” y otras barbaridades más.

Empezó luego de conocerse la noticia de la fórmula Fernández – Fernández, que el candidato a presidente, Alberto Fernández había operado sobre el máximo tribunal para lograr parar el juicio y concatenar la imposiblidad de ver la foto, la tan deseada foto para el gobierno, la de Cristina en el juicio oral.

Otra de las noticias poco comentadas fue que el Senado apartó del temario de la sesión de este miércoles pasado 22 de mayo, el nombramiento de una larga lista de jueces de todos los fueros, federales y nacionales, por diferencias internas en el Bloque Justicialista que comanda Miguel Angel Pichetto, cuyos votos son imprescindibles para la aprobación.

Pichetto sin la posibilidad de juntar a su bloque.

Estos pliegos eran cuestionados por el bloque de Cristina en el Senado al que se le sumaron otros bloques que responden a los gobernadores, de manera que el número original de 60 votos habría bajado a poco más de 20. Ante ese cuadro, Pichetto no tuvo otra opción que bajar el tema de la sesión.

Estas operaciones fueron ambas endilgadas al candidato Alberto Fernández, como para intentar ensuciarlo. Lo que, al parecer, no tuvo en cuenta la usina que maneja la mugre y hace circular estas versiones es que al mostrar la capacidad de “daño” del candidato, no hace sólo más que agrandar su figura y su capacidad para controlar resortes que deberían ser manejados por el gobierno actual. Muestra la manera en que a  éste se le diluye como arena entre las manos.

Sin candidate

Lo que debería haber sido, a criterio del gobierno, su mejor semana política sólo por haber obtenido la foto que no tuvo, no lo fue. Tuvo la foto como tal, pero el impacto fue nulo, tal como manifestaron las consultoras que manejan programas de mediciones en redes sociales. La mejor semana para el gobierno pasó a ser, vertiginosamente, una más de las peores.

Ya el miércoles la novela de Alternativa Federal opacó la noticia del juicio a Cristina con las idas y venidas de Lavagna o la pelea con Schiaretti. Pichetto fue vaciado por la orden de los gobernadores de no mandar a sus senadores a votar los pliegos de los 64 jueces. La vuelta atrás y, otra vez, para atrás del ex ministro de economía: reculó en chancletas y, otra vez, se cortó solo. Todo esto fue un condimento que le dio sabor a la semana, para algunos dulce y para otros amargo. El gobierno necesita que no se corte solo el “Pálido” como se lo conoce al ex ministro de Néstor. Saben que en soledad arrastraría un voto desencantado con el actual gobierno y que no apoyaría una fórmula que incluya a Cristina, pérdida para la Casa Rosada.

Dos días habían pasado de la escena del juicio oral que no le dejó nada al gobierno como esperaba. el jueves el eje de la discusión era Macri sí o Macri no, Vidal sí o Vidal no.

El quirófano se trasladó al despacho de Marcos Peña. Desde ahí, dice el vidalismo, salieron las versiones de la gobernadora como candidata a vicepresidenta. Algo que solo genera una resta. En política la aritmética casi nunca es exacta, es más, falla mucho más que las encuestas. Fuertemente desmentidas las versiones desde La Plata.

El gobierno y la desconfianza hacia Vidal.

Las nuevas vedettes de la semana son los radicales. Todos esperan su convención, de la cual no saldrá nada importante. Querrán construir un Frankestein, quizás lo logren, pero dudo que el rayo lo haga caminar, nacerá muerto.

Pero a menos de un mes del cierre de listas, está en duda quién encabezará la lista de Cambiemos. si existiese un liderazgo consolidado, nada de esto pasaría. la única verdad es la realidad: no tienen consolidado el candidate a presidente.

Nada de lo que se ve hoy quedará como está: habrá avances y retrocesos en todos los espacios. Lo que sí hay y habrá es lo que para algunos es los más lindo en el plano político, la rosca que será la actriz principal y descollante hasta el último segundo del último minuto de la última hora del 22 de junio. Más allá de todo, ¡¡¡qué linda que está!!!