Escribe: Tomás Matamoros.

Tal como era previsto, el gran candidato Brasil con buen juego en la final, pero también con cierta ayuda en el enfrentamiento con Argentina, obtuvo el premio mayor, y se quedó con esta edición de la copa acumulando nueve de estas en su historial.

Brasil otra vez campeón.

Fue luego de una semifinal llena de dudas y bronca por las malas decisiones del árbitro Rody Zambrano y del Video arbitraje que dirigió el partido de Brasil – Argentina en el cual en ningún momento del partido se revisó ninguna jugada. Brasil ganó después la final contra Perú y se consagró campeón en un estadio repleto de hinchas que asistieron a este cruce definitorio.

Los locales demostraron su poderío a nivel futbolístico y se quedaron con el certamen al ganarle a Perú por 3 a 1 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro con los goles de Everton a los 15 minutos, Gabriel Jesús a los 48’ y Richarlison a los 90’ de penal. El descuento vino a los 43 minutos con el gol de penal de Paolo Guerrero.

Al finalizar el partido, se dio lugar a la entrega de los premios al Mejor jugador del torneo (Dani Alves), Mejor arquero del torneo (Allison Becker), Goleador (Everton) y el premio reconocimiento al Fair Play por “jugar con el corazón y respetar al rival en todo momento”, según indicó la organización de este torneo.

El seleccionado peruano no logró la consagración, pero si hacer historia para su fútbol.

Luego de la entrega de los mismos, el equipo dirigido por Tite se acercó a una figura que causó mucha polémica cada vez que asistió a los encuentros del carioca. Nada más ni nada menos que el actual presidente Jair Bolsonaro, que aprovechó la situación para bajar del palco donde estaba ubicado y sumarse a los festejos del seleccionado brasilero e incluso levantar la copa.

Esto fue bien recibido por algunos jugadores, aunque no es el caso el de Marquinhos que decidió no extenderle la mano en el saludo y pasó de largo continuando por las otras autoridades de la Conmebol.

De esta manera, luego de conseguir su novena Copa América, Brasil vuelve a reinar en el fútbol sudamericano luego de doce años, cuando obtuvo en Venezuela la edición del 2007.