Escribe: Orietha Kalo

FOTO PORTADA: Pepe Mateos

Durante la presidencia de D. F. Sarmiento en el año 1869, se crea el Colegio Militar de la Nación. Y en el año 1898 en la segunda presidencia de Roca, el servicio militar obligatorio. Conocido como “La Ley Ricchieri” (sí, como la autopista) sancionada el 11 de diciembre de 1901, la misma, establecía la conscripción de todos los argentinos “varones” de 20 años y para su adiestramiento se crearon las bases de Campo de Mayo, en Buenos Aires, y Campo de los Andes, en Mendoza.

Antes del año 1994, los pibes estaban destinados a ser exhaustivamente examinados para cumplir con la ley Riccheri, algunos festejaban su pie plano, ser chicatos o número bajo. Dado que, con esos “defectos” no entrabas al servicio. El sorteo era por bolilla, la ruleta rusa, entrar en la colimba era preocupación de muchxs, familias llorando, hermanxs, padres, madres, tíxs, novixs, etc. Y que no te toque lugares como “Campo de Mayo”, donde entre 1976 y 1983 alrededor de 4000 personas fueron chupadas, torturadas y desaparecidas.

Tuvo que correr mucha sangre, incluida una guerra, para que dejara de ser obligatorio. Tal es así, que hay un caso, el de Omar Carrasco (20), que cambia la historia.

Carrasco estaba en el cuartel Zapala (Neuquén), había entrado por sorteo en el año 1994, presidencia de Carlos S. Menem, en el servicio militar. Tres días después de su ingreso fue reportado como desaparecido y declarado desertor. Se lo encontró sin vida en el fondo del cuartel, torturado y asesinado por jefes del Ejército. Dos años después se dio la sentencia a 15 y 10 años de prisión a dos de los 3 acusados. En el año 2000, Salazar y Suárez recuperaron su libertad por la aplicación de la ley del dos por uno (subrayo esto porque el año pasado el macrismo quiso hacernos el mismo chiste con esto del 2×1). Luego de este caso el servicio militar obligatorio dejó de existir.

Cuando escuchás en Volver que “20 años no es nada” te querés dar la cabeza contra la pared por tener tanta razón.

Hoy, año 2019, presidencia de Mauricio Macri, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich hace el siguiente anuncio junto con el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro: la creación por decreto del “Servicio Cívico Voluntario en Valores”. De cara pintada tiene todo. ¿Lo maquillamos un poco? Es para los pibes entre 16 y 20 años que no trabajan, que se drogan, que no estudian. Para ellos la solución es anotarse “voluntariamente” en las fuerzas armadas. Los “ni, ni” que anuncio el ministro, me hacen acordar a los que no están ni vivos ni muertos. Y eso me revuelca el corazón, me lo hace piedra, tengo que respirar hondo y poner la música más alto ante la impotencia.

Bullrich y Finocchiaro, bala y tiza. ¿O bala y bala?

A esos “ni, ni” de los que hablo Finocchiaro, a esos jóvenes, hay que disciplinarlos y hacer que obedezcan. Las palabras exactas fueron “orden” y “disciplina”. Y agrego Bullrich “una masiva posibilidad de darles a los jóvenes una salida, un camino hacia la libertad”. ¿Hacia qué “libertad”? ¿La de la visión Cristiana? Me pregunto. Libertad es poder ELEGIR. Es que el Estado pueda darnos políticas públicas concretas y claras para el pueblo, para que sea más equitativo, igualitario. Parafraseando en criollo “pa que la repartija sea más justa para TODXS, vio”. Para que quienes tienen poco o nada (esxs que para usted hay que “disciplinar” porque hay que ir a estudiar con el estómago vacío) puedan tener más, además de opciones. Es poner el dinero donde falta en la EDUCACIÓN PÚBLICA, EN LA SALUD PÚBLICA, BIBLIOTECAS POPULARES, CLUBES DE BARRIOS, ETC.

Cuando pensamos que ya no había más nada que nos pudiera sorprender, ayer, la ministra de Seguridad se encargó de darnos otro golpe, con una propaganda alarmante: madre de hijo (pobre) que no está haciendo nada, para usted, tenemos la solución. SERVICIO CIVICO VOLUNTARIO EN VALORES (lo corregimos y le sale derecho).

Su argumento es que no es obligatorio. ¡Ah!, menos mal. Me pregunto para que pibes está destinado. A ver pensemos. Cuando te falta el pan en la mesa, cuando no tenes un sope, cuando de tanta opresión la única que te queda es la merca, chorear, el alcohol, la calle (o usted cree que lo hacen porque les encanta o deporte), ¡NO! lo hacen porque su realidad es nefasta, para no ver de a ratos lo que viven. O me va decir que el joven blanco, rubio, que no trabaja o no estudia y sale por Palermo y se da con la más cara se va meter en el servicio militar. ¡NO! a ese papito o mamita le bancan el berrinche. Usted quiere que “el negrito” lo haga porque le molesta, ese no se merece los derechos del rico, ese se merece un servicio militar. Esa es la salida a “la libertad” que les ofrece. Y discúlpeme que disienta pero un pueblo libre es un pueblo que apuesta al trabajo y la educación. No que los disciplinen la Gendarmería. Que dicho sea de paso son los que mataron a Santiago Maldonado. Sí, los mismos. Esos que reprimen en las marchas, a lxs pibes, a lxs viejxs, a lxs manterxs, a lxs extranjerxs… Ellos le van a enseñar “valores” a nuestrxs pibxs.

Esa “libertad” esos “valores” se los regalamos. No los queremos.