Jueves 1 de agosto del 2019

Escribe Liliana Fijtman

Fotos: Lucas Suryano

Corre 1937 y estamos en la Casa Azul, hogar del matrimonio que conforman desde 1928 la pintora Frida Kahlo y el muralista Diego Rivera en Coyoacán, México. Ambos refugian a León Trotsky y su mujer, Natalia Sedova, quienes vienen sufriendo un largo exilio a través de Turquía, Francia y Noruega para escapar al asedio y persecución de Stalin a través de sus agentes.

Tiempo antes Rivera consigue que el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas dé asilo a Trotsky en lo que será la última etapa de este destierro.

Allí, Trotsky se siente atraído por la juventud y expresividad de Frida, la seduce con libros y notas secretas; hablan en inglés, que chapucean o no entienden sus respectivas parejas, quienes sin embargo, presencian el romance con un voltaje creciente muy teatral. En este clima tenso, de clandestinidad y persecución, se desarrolla el relato de este amor, donde Mario Diament , quien gusta de trabajar la ficción sin chocar con la historia, nos muestra esta etapa con un Trotsky humano, sin poder, lejos del político y general del Ejército Rojo y a una Frida en la cúspide de su creatividad y feminismo libertario. Una Frida vital que lleva el motor de la acción dramática.

Daniel Marcove, quien ya trabajó antes con Diament (Tierra del Fuego, Franz y Albert, Moscú) realiza una puesta interesante que juega con momentos de intimidad de cada uno de los personajes con el público.

Con espléndidas actuaciones de Maia Francia, Roberto Mosca, Silvia Kanter y David Di Nápoli, la obra cuenta además con el plus de physique du rol de los actores para quienes Mario Diament reconoce complacido haber escrito específicamente.

Una obra oportuna para pensar el contrapunto entre la esperanza y la desazón; entre la creación como línea de fuga sanadora para escapar o retrasar la muerte.

 

En El Tinglado, Mario Bravo 948, Teléfono 4863-1188. Viernes a las 20 y Sábados 22.15 horas.