Daniel Rosso, sociólogo, periodista, y ex subsecretario de Medios de la Nación, en comunicación con el equipo de #NoNosQuedaOtra en AM740 Radio Rebelde. Las últimas tendencias de las encuestas de cara a las elecciones de octubre, y las estrategias discursivas utilizadas por el oficialismo y la oposición.

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“La comunicación gubernamental no funciona con una lógica de eslabonamiento argumental, no funciona así como funcionaba la esfera pública en la Modernidad. Ellos lo que hacen es: en el lugar donde hay eslabonamiento de argumentos ellos sacan los argumentos, y en su lugar lo que ponen es un eslabonamiento de metonimia. ¿Qué es una metonimia? Una figura retórica por la cual se habla de una cosa con el nombre de otra. Por ejemplo: al Frente de Todos de Alberto Fernández lo nombran como kirchnerismo, al kirchnerismo lo nombran como a La Cámpora, a La Cámpora la nombran como Venezuela, y a Venezuela lo nombran como el régimen fraudulento y autoritario. En ese eslabonamiento metonímico lo que hacen es degradar las identidades opositoras”.

“¿Por qué este componente personal o individual en las campañas de Alberto? Él paseando a su perro o dando clases, o Axel mostrándose en la casa con los dos gatitos adoptados de la zona sur de Buenos Aires; están en función de mostrar de que ahí no hay monstruos matando gente en Venezuela. Sino que son personas normales con una vida normal que están lejos de ser monstruos seriales. Sirven como un modo de contrarrestar y de algún modo inmunizarse contra ese ataque metonímico de la comunicación gubernamental. Allí donde la comunicación gubernamental quiere construir monstruos, la comunicación opositora dice: miren, están lejos de ser unos monstruos, tienen familia, un perro al que quieren y sacan a pasear. Entonces sirve para eso, para contrarrestar esa comunicación estigmatizante y degradante del oficialismo”.

Alberto Fernández con su perro, Dylan. Foto: García Medina.

“Si vos ves el último spot de Axel Kicillof lo que dice es: “han dicho muchas cosas de mi”. Se refiere a esos discursos con los cuales busca inmunizarse a través de esas imágenes contrarias. Por supuesto esas imágenes deben ser reales, porque si se demostrase que son contrarias, ahí sí daría pie para que se siga construyendo al monstruo”.

Lo que hay es una disputa no solo por quién instala la agenda de temas; la oposición intenta instalar el tema económico y el oficialismo temas no económicos, pero no solo esa es la disputa, también es la disputa entre una lógica más argumental desde la oposición que necesita argumentar y la del oficialismo que se siente más cómodo en esta cadena argumental, en donde se intenta degradar a la oposición. El oficialismo ha tenido una definición de democracia muy interesante; la definición clásica de democracia es que la democracia es la suma de todas las partes: para el oficialismo la democracia es la suma de todas las partes menos una. Esa parte que no entra en la democracia es la que hay que estigmatizar y poner en una situación de excesos y de algún modo de desecho para que la democracia en su conjunto funcione”.

Encuestas y tendencias

“A diferencia del 2015, en donde vos tenías una propuesta de centro que era la de Sergio Massa que tenía más de 20 puntos de intención de voto. Aquí la propuesta de centro no logra la misma performance; se supone que están alrededor de 7 puntos. Y el nivel de indecisos a la actualizad está alrededor de 6 puntos. Yo tengo 20 encuestas, y de las veinte, 17 dan todas distintas entre sí. Solo tres coinciden. La diferencia entre la encuesta que más le da a la oposición, que es de 9 puntos de diferencia a favor de Alberto Fernández, y la que mejor le da a Macri, que da 4 puntos a favor de Macri, son seis puntos de diferencia. Se supone que cada punto de intención de voto son más o menos 251 mil personas. Entre la encuesta que mejor le da a Macri y la que peor le da a Alberto Fernández o al revés, la diferencia es de 14 puntos. O sea que una u otra la está errando por 3.200.000 personas”.

Alberto Fernández y Mauricio Macri.

“También te doy otro dato: de las veinte encuestas que yo conozco, diecisiete dan como fórmula ganadora a la de Alberto y Cristina Fernández Kirchner. Es de suponer que esa tendencia es así y esa tendencia es de entre 4 y 9 puntos. Yo, aunque sea por una cuestión de debilidad profesional, creo que la formula opositora va a ganar por alrededor de 6 o 7 puntos”.

“De las veinte encuestas que yo conozco, diecisiete dan como fórmula ganadora a la de Alberto y Cristina Fernández Kirchner”

“Lo que está diciendo Macri es: votenmé a mí, porque lo otro es un desecho y no es necesario argumentar ni explicar nada, lo otro es un desecho. Lo otro hay que mandarlo en un cohete a la luna o excluirlo de la democracia. Es una conclusión de su modo de funcionamiento público. Han abandonado toda lógica argumental y funcionan con esta cadena metonímica para producir desechos”.