El equipo de #NoNosQuedaOtra en AM740 Rebelde, en diálogo con Leandro Santoro, diputado de la Ciudad de Buenos Aires por Unidad Ciudadana. Las claves en la gestión de Cambiemos que permitieron desligar los resultados económicos de la conducta electoral de la sociedad. La interpelación al sentido común de los indecisos, y la posibilidad de mantenerse competitivos electoralmente.

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Leandro Santoro
Leandro Santoro

El sentido común de la sociedad

“Yo no creo que la crisis económica haya devenido en un salto de conciencia. Creo que el gobierno va a ser competitivo en las elecciones y va a sorprender. Ellos han logrado desenganchar las consecuencias de las causas; han logrado suavizar parte del impacto social de las medidas económicas con un trabajo muy profundo sobre el sentido común. Si yo te hubiera dicho hace cuatro años atrás que Macri iba a tener todos los indicadores para atrás: el del consumo, el de la industria, el de la construcción y el que se te ocurra, y que sin embargo iba a ser competitivo me iban a decir, no: la gente está esperando mejorar la situación, no empeorarla. Y eso no ocurrió. Y los tipos son competitivos”.

“La naturalización de la desigualdad y la aceptación fatalista de las condiciones de pauperización de la sociedad, hacen que el impacto electoral, y de la crisis, sea mucho menor del que uno hubiera imaginado años atrás”

“Que sean competitivos después de haber destruido todo: de haber duplicado la deuda externa; duplicado la inflación; duplicado el desempleo, y de haber pauperizado el poder adquisitivo del salario, habla de que lo económico no es determinante de la conducta electoral.”

La interpelación a los indecisos

“El ordenamiento de la sociedad hoy es distinto. ¿Qué refleja el antiperonismo? Es el rechazo hacia la movilización como forma de conseguir mejoras sociales; refleja cierta superioridad de clase; hay una mirada muy clasista ahí atrás. Refleja una serie de valores. No es lo mismo el antiperonismo de hoy que el del ’89. Hay un cambio cultural que fue consecuencia de una estructuración del campo político por parte de la derecha, a partir de la creación de falsos antagonismos sobre enemigos internos. Por ejemplo, la lógica de las mafias versus la gente. Si yo te hubiese dicho hace seis años atrás que la familia Macri iba a encabezar la lucha contra las mafias te morías de risa. Era impensable. Por eso Macri se llamaba Mauricio. Porque todo el mundo asociaba el nombre a la familia, a la mafia de la obra pública. Tuvieron mucha inteligencia en eso”.

“lA DERECHA estudió en profundidad al “tercio flotante”, entonces saben cuáles son los miedos que tienen, las angustias que tienen, los deseos que tienen, y saben cómo interpelarlo”

“Yo creo que la disputa es por el tercio flotante. Hay un tercio que es antiperonista por definición, y hay un tercio que es peronista o kirchnerista por definición. Después hay una disputa por el tercio flotante. Hay cosas que nos exceden a nosotros y lo exceden a Marcos Peña. Vos sabes que siempre vas a tener un porcentaje de la sociedad que estéticamente, éticamente, y filosóficamente se va a definir de una manera, y otro tercio que se va a definir de manera contraria. Hay como una lógica de polarización y de un lugar intermedio. Yo creo que lo que hizo bien la derecha a diferencia nuestra es estudiar en profundidad a ese tercio flotante, entonces saben cuáles son los miedos que tienen, las angustias que tienen, los deseos que tienen y saben cómo interpelarlo. Nosotros lo hacemos desde la intuición y ellos lo hacen desde el profesionalismo.”