Escribe: Tomás Matamoros

El 18 de septiembre de 2006 fue la última vez que se lo vio con vida a Jorge Julio López. Es por eso que como cada 18 de este mes se realizan diversas actividades para exigir la aparición de López y el esclarecimiento de lo ocurrido.

Su hijo Rubén comentó: “Van a haber actividades de la fundación Construyendo Conciencia que presido. Vamos a hacer un recorrido por los trece arbolitos que van a estar plantados en el Paseo de la Memoria, donde van a estar graficadas las noticias importantes de estos últimos trece años”, haciendo alusión a la actividad central que se llevó a cabo en la plazoleta Jorge Julio López ubicada en 18 entre 155 y 156 norte de la localidad de Berisso.

Rubén López (derecha), hijo de Jorge Julio López

Además de esta actividad central, en la mañana de hoy se realizó una charla con los alumnos del colegio Normal Número 1, y se convocó a una movilización por el centro de la Ciudad para exigir justicia por Julio López.

Cabe destacar que López fue un militante peronista de General Villegas, y tuvo que abandonar su ciudad natal en 1955 debido a la persecución política e ideológica llevada adelante por la autodenominada “Revolución Libertadora”. Continuó su camino en la ciudad de La Plata, donde comenzó su actividad laboral como albañil dejando de lado momentáneamente su militancia activa.
En 1973 decide retomar la militancia cuando el peronismo logró acceder a la presidencia de la mano de Cámpora, pero sin saber lo que el destino le depararía. En el año 1976 Jorge Julio López es secuestrado por las fuerzas represivas comandadas por Miguel Etchecolatz durante la última dictadura cívico militar. En el año 1979, luego de tres años de tortura, es liberado de la Unidad Penal donde estaba secuestrado y decide dejar nuevamente la actividad militante, pero ahora sí, para siempre.

Tras sobrevivir a la dictadura, fue testigo en los Juicios por la Verdad. Y luego de que la Corte Suprema y el Congreso anularan las leyes de impunidad, López decidió salir nuevamente como testigo y víctima del represor y logró que sea condenado a prisión perpetua. Unos momento antes de dictarse la sentencia a Etchecolatz, Jorge iba a buscar a su sobrino para asistir a la misma. Nunca llegó.

Desde ese momento, no se sabe absolutamente nada de él. Por ese motivo es que como cada 18 de septiembre la ciudad de La Plata se moviliza para exigir Memoria, Verdad y Justicia, y la pronta aparición de Jorge Julio López.