Escribe: Sol Miranda

En Argentina, una adolescente tiene un hijx cada 6 minutos. Es decir, por día se producen 258 nacimientos de niñas y adolescentes, que en total representan el 15% de los nacimientos anuales del país. El 70% de esos embarazos adolescentes (entre 15 y 19 años) no fueron planificados, sino que ocurrieron por accidente o por imposición, mientras que en niñas menores de 15 años esta tasa se eleva a 8 de cada 10, siendo la mayoría consecuencia de abuso sexual y violación. Los datos fueron publicados esta semana en un informe de la campaña #PuedoDecidir, impulsada entre otros por UNICEF, Amnistia Internacional y Fundación Huésped.

Del 21 al 28 de Septiembre es la Semana de la Prevención del Embarazo no Planificado en la Adolescencia. Durante estos días, la campaña #PuedoDecidir, coordinada por FEIM (Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer) y otras nueve organizaciones no gubernamentales con el apoyo de UNICEF, desarrolla eventos, foros y talleres dirigidos especialmente a adolescentes de varias regiones del país. En su nombre radica un importante concepto: decidir es un derecho. El derecho de lxs adolescentes a contar con información clara y precisa para poder tomar las riendas sobre su sexualidad y sus cuerpos, de una forma cuidada y consciente. A medida que propone desnaturalizar la coerción y la violencia sexual, la campaña busca visibilizar esto.

Cuando se habla sobre las principales causas de la maternidad no deseada en la adolescencia, se habla intrínsecamente de una vulneración de derechos. La Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable garantiza no sólo la provisión de métodos modernos, sino también brindar información a lxs adolescentes que lo soliciten y capacitar al personal encargado de esta atención. En un escenario de ajustes y retrocesos en el campo de la salud, con la eliminación del propio Ministerio en su máxima expresión, la dificultad que enfrentan lxs adolescentes para adoptar métodos anticonceptivos y acceder a controles y servicios de salud aumenta.

De la misma manera, si se piensa desde el ámbito de la educación, la Educación Sexual Integral (ESI) garantiza “que todas las niñas, niños y adolescentes reciban la información necesaria para el autocuidado y el ejercicio de sus derechos”. Pero con una ESI que no llega a todas las escuelas o que se reduce a una mirada biologicista del tema, la falta de información o la información errónea sobre la sexualidad, vinculada a los mitos falsos que se crean, no puede ser realmente corregida. Aplicar efectivamente la Ley de ESI en todas las escuelas implica profundizar sobre una dimensión psicosocial de la sexualidad. Esto resulta fundamental para desarmar los estereotipos, los mandatos sociales y los roles de género, y para prevenir el abuso y la violencia sexual, siendo todas estas principales causas de los embarazos no planificados en niñas y adolescentes.

La campaña #PuedoDecidir explica que sin importar la edad, lxs adolescentes pueden decidir porque tienen derechos. Tienen derecho a ser atendidxs en el servicio de salud. Tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral en sus escuelas. A consentir qué relaciones tener. A decidir cómo cuidarse, cómo planificar su vida y a disfrutar de su sexualidad libremente.

Para más información visitá http://puedodecidir.org/