Juan Carlos Pallarols, orfebre, platero, artesano, nos cuenta sobre su oficio, la importancia de los símbolos para el poder y para la gente, y sus vínculos con los distintos gobiernos. Revista Hamartia lo entrevistó en #NoNosQuedaOtra por AM740 Radio Rebelde.

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El orfebre de La Patria

“Yo tengo mis orgullos, haber hecho muchos bastones de mando, haber hecho muchos emblemas, haber tenido el sable original del General San Martín 30 días en mi casa custodiado por un capitán de granaderos y un soldado. Si es por eso, sí, soy el orfebre de la patria, pero yo soy un artesano”.

Trabajando por y para la República.

La “juguetería de la historia” y sus trabajos

“Me emocionan todos los trabajos que hice, compartiéndolos con todo el pueblo argentino, es lo que le da trascendencia, es lo que hace ya sublime la obra, lo otro es nuestra disciplina de habilidades, pero lo que le da sentido es eso, es el trabajar por la democracia, trabajar por el futuro, trabajar simplemente como un homenaje a nuestro país”.

“lo que le da sentido es el trabajar por la democracia, por el futuro, trabajar simplemente como un homenaje a nuestro país.”

“El verdadero dueño del símbolo de poder son todas las personas que votan para hacerlo posible, entonces el verdadero dueño es el pueblo, por eso ellos son los que tienen que intervenir”.

“Los artesanos, los artistas, yo no sé qué es ser artista, yo me siento un artesano, somos muy celosos de compartir o de revelar secretos, pero yo cuando hice el primer bastón de la democracia, estuve un poquito acorralado, un poquito perseguido. No querían el cambio este porque por otro lado había un negociado medio groso y cuando yo lo ofrezco a $1 ya era irremediable, el bastón estaba facturado en $1. No lo podía donar porque la excusa era que el trámite de donación iba a durar 2 o 3 meses y ya no había tiempo, el bastón tenía que ser propiedad de la Nación. Entonces ahí, el capitán Scilingo me da la idea y le digo: “si precisan que sea de la Nación le hago una factura por $1”, y así quedó –como dicen los chicos- se la tuvieron que comer. Cuando me dijo: “El bastón tiene que ser de la nación”, él no me lo dio como un consejo, pero me dio la idea, entonces a partir de ahí digo bueno vamos a hacerlo”.

Juan Carlos Pallarols, en su local en Defensa 1039. Toda una vida junto a los bastones presidenciales

El bastón presidencial como símbolo y su importancia

“Es una obra muy simple, yo tardo un año en hacerlo porque lo comparto con 2,3 millones, hemos llegado cerca de, cuando yo era mucho más joven y tenía más agilidad y podía agarrar la camioneta, el avión, lo que sea y recorrer lugares, hasta casi 4 millones de personas. Es un disparate”.

“Yo no lo elegí, yo no tuve la idea de hacerlo con mucha gente, pero sí mucha gente se adhirió al tema, el periodista Néstor Ibarra me acompañó, muchos periodistas, yo debo parte de poder haber realizado cosas importantes gracias a ustedes, porque ustedes hicieron conocer muchas cosas. Entonces la gente venía a trabajar, y yo la venía a acompañar, y un día salimos a la plaza. Después aproveche y fui al colegio de mis hijos, y ahí me di cuenta la jerarquía que adquiría este trabajo cuando ya había miles de manos. Todo el símbolo que tiene una mano, la mano trabajando”.

“Cuando estuve en un programa y me llamó un economista, me dice :”Usted le da importancia a las manos”. Al país lo van a salvar muchas manos. No va a ser la soja, eso va a ayudar, pero la salvación son miles y miles, millones de manos trabajando”.

“El país lo va a salvar muchas manos, millones de manos trabajando”

El sable de San Martín y el bastón presidencial

“La entrega del bastón tiene que ser un acto transparente. Ese capitán y granadero que lloró en la despedida, una noche que le tocaba la guardia viene y me dice: “Che mira, no era ningún gil San Martín”. Entonces me muestra la foto de un cuadro que está en Francia, y es Napoleón con el mismo modelo de sable de San Martín con las pirámides de Egipto atrás, un cuadro que le pintaron estando él en la campaña de Egipto, y me dice, Wellington también tenía otro sable igual”.

El sable corvo de San Martín.

El traspaso de mando y los sentimientos que genera

“Me siento afortunado de poder estar haciendo esto, ya estoy con ganas de que las nuevas generaciones se expresen, estoy con ganas de que en el Congreso hagan una ley que indique cómo, cuándo, y por qué se hace un bastón. Estamos montando un espectáculo, yo quiero una bailarina hermosa de tango vestida de república y que baile con el bastón de mando. Sueño con que la gente se enamore de la República. Los símbolos nos unen. Todo el mundo tiene símbolos que están muy arraigados y hay que respetarlos”.

La ausencia de traspaso de mando en el 2015

“No se exactamente lo que pasó. Yo aclare que el día 5 de diciembre cerca del mediodía deje tres bastones, uno para la gobernadora porque se habían unido todos los directores de ceremonial de provincia, nación y ciudad para que yo les hiciera los 3 y hubiera cierta igualdad o cierto parecido. Lo lleve el 5 al mediodía, se lo entregue a Jorge Vidaurreta, Director en Ceremonial, en la calle Uspallata. Estaba también una de las secretarias del, en ese momento, jefe de gobierno Mauricio Macri. Los entregué y me fui. Hasta ahí todo bien. Dos o tres días después, una persona que dice ser funcionaria o futuro funcionario del nuevo gobierno me pregunta si yo había prestado el bastón a la presidenta que se iba para hacer una macumba, cosa que realmente me sorprendió, me puso mal y le dije: “Mire no sé si esto es un chiste de mal gusto, no sé si reírme u ofenderme”. No sé quien era la persona, no le pregunte el nombre. Me pareció una estupidez la pregunta. El bastón yo ya lo había entregado”.

“De lo que estoy absolutamente seguro es que el bastón es simplemente un símbolo del poder que le da el pueblo al presidente para que gobierne. Pero si la gestión es buena o mala, el bastón no tiene ninguna responsabilidad”.

“el bastón es simplemente un símbolo del poder que le da el pueblo al presidente para que gobierne”