Escribe: Juan Manuel Bassus

Fotos: Julia Vélez

Dicen que es difícil entrevistar a un periodista. Pero, pese a haber ejercido en todos los formatos posibles (gráfica, radio y televisión) e, incluso, haber escrito libros, la candidata a Vicejefa de Gobierno del Frente de Todos, no podría haber sido más amable.

A horas de que quisiesen inventarle un escándalo por una respuesta monosilábica dicha en un descuido, Gisela Marziotta nos recibe con mate en su oficina en la Universidad Metropolitana (UMET), en un breve respiro de su agitada agenda de campaña. Marziotta, junto a Matías Lammens como candidato a Jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, disputarán la hegemonía que el partido de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta mantienen desde hace 14 largos años sobre los porteños.

En el último bastión irreductible del Pro, donde el anti peronismo es más común que las vallas amarillas en tiempos de elecciones y la grieta se expresa hasta en la composición etaria de los grupos que apoyan a cada fórmula, enfrentando a viejos conservadores con jóvenes de todas las edades; la candidata nos habla de sus propuestas para cambiar a una ciudad con presupuesto de país europeo, que ofrece la calidad de vida de una dictadura africana.

Candidata a vicejefa de gobierno Gisela Marziotta Frente Todos
Gisela Marziotta en la UMET. FOTO: Julia Vélez.

Como periodista pasaste por todo tipo de formatos y compañeros. ¿Qué te llevó a querer dar el salto a la política?

Lo primero, es que empecé a sentir como un devenir muy natural, el querer ser parte de la solución de los problemas que contaba. Me sentía visibilizando historias desde los medios en los que vengo trabajando, pero detrás de las cuales había problemas que tenían soluciones posibles pero que nadie buscaba. Entonces, quise empezar a ser parte de la búsqueda de esas soluciones. Cuando me preguntan -por si pensabas hacerlo- qué diferencia encuentro entre el periodismo y la candidatura, no es más que esa. Estoy, escucho, entiendo cuál es el problema y, ahora, la diferencia que tengo cuando voy a los lugares, es que estoy pensando: “¿Cómo se soluciona esto?”. Porque es estar en el lugar de los hechos (donde estamos los periodistas), es escuchar a la gente, tener sensibilidad por lo que pasa -un periodista sin sensibilidad no puede visibilizar una historia-, con lo cual todo eso es lo mismo. La única diferencia es que, en vez de terminar el tema cuando escribo la nota o cuando termino la entrevista en la radio o en la tele; después viene un paso más, que es juntarse con gente que sabe para decir: “Bueno, pasa esto. ¿Cómo se puede arreglar?”.

¿Por qué en la Ciudad de Buenos Aires? ¿Fue un lugar que vos elegiste y buscaste a propósito o fue el lugar en el que tocó participar?

A ver, amo la CABA. Vivo en ella desde que tengo dos años. Y la conozco porque además de cubrir y trabajar sobre la ciudad, que me hizo conocerla en lugares a los que, a lo mejor, no hubiera llegado por mi tránsito cotidiano, también la conozco por transitarla y vivirla. No sólo porque tengo el domicilio y duermo en la Ciudad de Buenos Aires. La vivo: viajo en subte; mis hijos van a una escuela de gestión pública; tuve conflictos en la inscripción online y sé perfectamente qué no funciona y por qué; manejo en la ciudad y sé lo que pasa con el tránsito; anduve mucho tiempo en bicicleta y sufrí en carne propia a las mal llamadas bicisendas (que en realidad son ciclovías). Entonces digo, conozco la ciudad desde todos esos lugares y la verdad es que siento que primero es un desperdicio enorme que estemos pasando por la situación que estamos pasando, teniendo los recursos que tiene la CABA; y teniendo la posibilidad de que las cosas funcionen y de que los porteños y las porteñas tengamos la calidad de vida que merecemos.

Marziotta junto a Alberto Fernández y Matías Lammens.

Es una ciudad que tiene un presupuesto enorme pero en la que se vive muy mal. Por los resultados de las últimas elecciones, podría interpretarse que los porteños sienten que en algunas áreas el trabajo está bien hecho, pese a que se ve una deuda muy importante. ¿Qué de lo que hizo esta gestión ustedes mantendrían, qué podrían mantener pero con cambios y en qué cosas sienten que habría que barajar y dar de nuevo?

Lo que tiene que ver con las obras públicas que están hechas, está bien y va a quedar ahí. Ya se hizo y de ahí no se va a mover. Lo que me parece es que, hoy por hoy, no es prioridad en función de las necesidades que hay en la Ciudad de Buenos Aires, producto también de una política nacional. Lo que le está pasando a la ciudad es que se encuentra con una situación social y económica que es producto de las políticas que ellos mismos aplican, tanto a nivel nación como a nivel ciudad, que es la no contención de nada que tenga que ver con la vida real del vecino y la vecina. Todo lo contrario. Si pueden buscar alguna forma de complicarnos más la vida, de perjudicarnos, de meternos la mano en el bolsillo –porque a Larreta le encanta recaudar- lo hacen. Como con el tema de los parquímetros. Es aberrante. Y por supuesto que en eso vamos a retroceder inmediatamente. No se van aplicar los parquímetros en la Ciudad de Buenos Aires, como ya está aprobado por la legislatura. Y si esto no está hecho aún, es porque estamos en campaña. Es muy importante que los vecinos y las vecinas de la ciudad lo sepan. Pero si este señor llega a ganar la CABA, al día siguiente los ponen en todos los barrios. Porque ya es ley y porque necesita recaudar. Por otro lado, hay que ponerse a trabajar de forma urgente en cosas estructurales, como son la salud y la educación, que son la prioridad. Y un tema sobre el que hay presupuesto asignado y mucho, pero que está mal gestionado, es el Ministerio de Seguridad de la CABA. Y la seguridad es otra deuda que persiste, si bien se hizo el traspaso de la policía que había que hacerlo para completar la autonomía que aún no se cumplía. Pero es un tema pendiente de trabajar en serio. Y me refiero a entenderlo como un derecho humano y sacar a la policía del rol de la represión para pasar a una policía que pueda prevenir, que genere confianza en el vecino, que sea una policía profesional. Y que también sea una policía bien paga. Porque hoy hablas con los y las policías, y no ganan bien.

En el traspaso no sólo tomaron policías que venían de la Federal, sino que absorbieron también gente que provenía de otras fuerzas de seguridad, con una cultura que nada tiene que ver con los DD.HH. ¿Cómo podría subsanarse esto?

Lo primero que tenés que tener es la voluntad política de hacerlo. Si hay una voluntad y una decisión política, después eso se hace, se baja y se cumple. Entonces, lo que queda en evidencia es cuál es la voluntad política de este gobierno. Que es no trabajar en ese sentido y que la policía exista pura y exclusivamente en pos de su rol de represión, que es para lo que la usan. Y hechos como el que no pudiese organizarse ni siquiera un partido de fútbol del que estaba pendiente el mundo; también pone en evidencia lo mal administrada, gestionada y conducida que está el área de seguridad en la CABA. Yo creo que con voluntad política y los recursos que hay, eso se puede trabajar. Desde la policía, desde la fuerza y también con los vecinos y las vecinas. Porque también los vecinos y las vecinas tenemos que recordar que la seguridad es sinónimo de libertad. Y que por eso es un derecho humano. Y que lo que tenemos que recuperar es la libertad, que es lo que venimos perdiendo con el macrismo. Porque la seguridad no sólo es no tener miedo de salir a la calle y que nos pase algo, sino entenderla también en el más amplio y estricto sentido de la palabra. La seguridad de que si vas a buscar una vacante en la escuela, la vas a tener; que si vas a un hospital público va a haber insumos para atenderte; que si vas a pedir un turno vas a encontrar uno y no dentro de cuatro meses; que si vas a buscar un trabajo lo vas a conseguir y vas a estar en condiciones laborales de acuerdo a la legalidad; la seguridad de que vas a poder elegir si tenés y querés una prepaga o preferís ir a atenderte al sistema de salud pública. Gobernar la Ciudad de Buenos Aires es generar la seguridad que le dé la libertad de elegir al vecino y la vecina.

“Tenemos que recuperar la libertad, que es lo que venimos perdiendo con el macrismo. Porque la seguridad no sólo es no tener miedo de salir a la calle, sino entenderla también en el más amplio y estricto sentido de la palabra”. FOTO: Julia Vèlez.

Hablábamos de recursos. La CABA está endeudada en moneda extranjera, recauda pesos y el dólar no deja de aumentar. ¿Cómo harían frente a ese desafío del desfinanciamiento de la CABA producto de los intereses de la deuda? ¿Cómo podrían encontrar un equilibrio entre aumentar la inversión y respetar los vencimientos de deuda?

El problema de la CABA no es un problema de falta de presupuesto, sino de hacia dónde va el dinero que se tiene en ese presupuesto. Yo creo que hay que abocarse a eso como tema prioritario y se hace reordenando las partidas presupuestarias. Y está obviamente también el tema del dólar, que nos remite a la política nacional. Lo que hay que hacer primero es ordenar la economía nacional, que es lo que vamos a cambiar el 27 de octubre. Por eso es tan importante que el gobierno de la CABA, el de la Provincia de Buenos Aires (PBA) y el de la Nación, estén en sintonía. Esto lo que tuvo el macrismo pero lo desaprovechó. Sería una oportunidad histórica para trabajar en conjunto entre las tres jurisdicciones, en temas centrales como es la seguridad o la basura y el medio ambiente. Estar en sintonía entre los gobiernos de la CABA y la PBA para trabajar todo lo que tiene que ver con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), es clave para avanzar. Tuvieron la chance de hacerlo y desaprovecharon esa oportunidad histórica, que espero tengamos nosotros también. Estoy segura de que el 27 de octubre van a ganar Alberto y Axel, con lo cual espero que nosotros también. En la CABA estamos hoy en instancia de balotaje y, si termina siendo así, estoy segura de que nosotros ganamos. Así que vamos a trabajar en conjunto y eso va a ayudar a que todo sea mejor para conseguir nuestros objetivos, en sintonía con el gobierno nacional y el de la provincia.

Candidata a vicejefa de gobierno Gisela Marziotta Frente Todos
Marziotta comparte lista con Matías Lammens, candidato a Jefe de Gobierno. FOTO: Julia Vélez.

Ante esta posibilidad de acceder al gobierno de la ciudad, pero a través de un balotaje, que implicaría que el PRO mantuviese su mayoría en la legislatura porteña. ¿Cómo van a hacer frente al desafío de conducir al poder ejecutivo con el legislativo en contra?

Por esto que vos estas diciendo, lo explico cada vez que hablo con los vecinos y las vecinas, es que necesitamos que el 27 de octubre nos voten mucho. Porque es ahí cuando se votan legisladores, comuneros y diputados. Es fundamental trabajar en ese sentido. Primero, para que se cumpla la ley de comunas y segundo, para que trabajemos directamente con los comuneros y comuneras para aplicar la política pública que el barrio necesita. Y no perder tiempo en cuestiones que por ahí después las comunicas y parece que están buenas, pero en realidad no se ajustan a las necesidades de nadie. Es central y fundamental votarnos el 27 de octubre, así tenemos la mayor cantidad de comuneros para trabajar y de legisladores para poder conseguir y aprobar las leyes necesarias para modificar cuestiones como, por ejemplo, el presupuesto. Nosotros vamos a recibir el presupuesto de Larreta. Y vamos a tener que trabajar para modificarlo cuando asumamos. No podemos gobernar con eso. Hay que reasignar partidas. Obviamente que queremos más presupuesto en salud y educación que para hacer veredas, porque hoy es así lo que se requiere. No digo que hacer veredas esté mal, sino que vamos a hacer que funcionen y estén bien. Pero hoy la emergencia es que hay chicos sin vacantes. Y hay que resolver eso. O que en los hospitales no hay alcohol en gel, no hay termómetros o turnos disponibles. Que todo lo que funciona vinculado a lo público, lo hace por la voluntad genial y extraordinaria de la gente que trabaja en esos lugares.  Y después, lo que se trabaje en la legislatura, para mí es un desafío extraordinario. Presidir la legislatura -que va a ser el rol que me va a tocar- y desde ahí, acompañar de la mejor manera posible para conseguir las leyes que necesitemos para gobernar en el sentido que nosotros queremos darle a la ciudad.

“No digo que hacer veredas esté mal, Pero hoy la emergencia es que hay chicos sin vacantes. primero hay que resolver eso”

Hiciste mucho hincapié en el tema inscripción en línea y cómo eso puede volverse un filtro. ¿Crees que el problema está en la herramienta o en la falta de vacantes producto de la no apertura de escuelas?

Es una combinación. Obviamente que lo que faltan son escuelas, pupitres y bancos. Pero no estoy de acuerdo con que la modalidad on-line pueda ser la única forma de inscripción. Porque es un sistema que deja afuera a un montón de gente, fundamentalmente a la que más necesita de la escuela pública. Hay muchas mamás y papás que no tienen acceso a una computadora, o  que no la saben usar. No es fácil además. A mí me costó mucho conectarme, pude hacerlo recién a las cuatro de la mañana. Tenés que tener muchas ganas de ir a la escuela pública o mucha necesidad. Y justamente, quien más necesita es quien menos posibilidades tiene de acceder a esa herramienta. Lo primero que pienso, es en hacer un sistema de inscripción mixto. Que exista la on-line y que funcione, pero también que quien quiera tenga la posibilidad de llevar los papeles a la escuela -que igual hay que llevarlos-. Y también resolver eso. Ya que se hace en línea, y no obligar a la gente a imprimir y llevar un montón de papeles igual. Después, tenés que empezar a hacer las escuelas que faltan y de verdad. No como ahora que las ves en la página del gobierno pero después vas a las direcciones que aparecen y están sin terminar o hay un terreno baldío. O las terminan a medias, las inauguran sin estar habilitadas y después se caen las paredes, o no tienen calefacción. Me parece que no se toma en serio al otro en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Y no hay que perder de vista que Macri y Larreta son lo mismo, porque están disociadas sus imágenes, pero están juntos desde que se creó el PRO. Porque después dicen que Larreta gestiona bien y no. Una buena gestión es una que no tiene pibes sin vacantes y escuela, donde los hospitales funcionan y la gente puede alquilar un departamento sin por eso quedar por debajo de la línea de la pobreza. Una buena gestión no es poner una maceta. Entonces Larreta, para lo que nosotros queremos y esperamos de la ciudad, gestiona mal. Tiene buenas ideas. Que las instrumentan espantosamente mal y las comunican extraordinariamente bien, es cierto. Pero ese no es el fondo y la verdad de la CABA.