Escribe: Tomás Matamoros

Se acabaron los amagues sobre cual será la sede de la final de la Copa Libertadores de América. La Conmebol analizó y decidió dar marcha atrás con realizarla en Santiago de Chile. Tras una reunión entre dirigentes de la Confederación, River y Flamengo, se acordó que el partido se disputará en Perú, en el estadio Monumental de Lima.

El lunes pasado, se había confirmado que Chile no se bajaba de la final. La secretaria de deportes chilena, Cecilia Pérez aseguraba que iba a garantizar la seguridad para este partido, pero la crisis social y política se acrecentó y el titular de la Conmebol tomó la decisión de reunirse con los presidentes de los dos clubes finalistas. Cinco horas duró la reunión, y la negociación terminó con Lima en reemplazo de Santiago de Chile como sede de la final de la Libertadores entre River y Flamengo.
“Venimos trabajando sobre una ciudad hace más de un año y debimos encontrar la opción más viable. Ambos clubes y los presidentes hicieron un esfuerzo enorme por explicar y entender la situación que nos lleva a tomar esta decisión. Es la opción más viable para todos y tenemos las garantías del gobierno peruano”, afirmó Alejandro Domínguez al ser consultado sobre el por qué de esa sede.

Además ratificó que la decisión fue tomada luego de que se hicieron visibles las posibles movilizaciones sociales que se iban a realizar alrededor del estadio durante la final, y donde estaban convocadas varias facciones barrabravas chilenas y ciudadanos que se están haciendo escuchar en Chile. También aseguró que se devolverá la plata de las entradas a quién la haya adquirido y no pueda asistir el 23 de noviembre a Lima.

Por otra parte, la aerolínea Latam, tuvo un gesto impecable al no agregar cargos en los cambios de los pasajes de Santiago a Lima, adquiridos por los hinchas que deberán comunicarse con la empresa aérea para notificar el cambio, enviando una foto de la entrada para el partido. Además la Conmebol repartió para ambos clubes miles de entradas para la venta, debido a que la capacidad del estadio peruano es mayor que el de Santiago de Chile.

De esta forma, el partido se realizara tal como estaba previsto el día 23 de Noviembre, en formato de final única pero en el estadio de Lima.