Roberto Arias, economista y ex director de la seguridad social de ANSES, en comunicación con el equipo de #NoNosQuedaOtra AM 740 Radio Rebelde, en referencia al debate sobre el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y sus posibles usos; alternativas y la propuesta de Alberto Fernández sobre la creación de un banco de desarrollo.

Escuchá la entrevista completa:

                                      

Qué hacer con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad

“Muchas veces cuando uno propone algo sale alguien a decir ‘eso ya fracasó’. En Argentina muchas cosas fracasaron, si nos vamos a guiar por eso no deberíamos hacer nada. En Argentina tuvimos la experiencia del ex BANADE, que terminó mal después de la hiperinflación de los ’80 y hoy hay un banco que de alguna forma tiene esa función que es el BICE, que es el banco de inversión y comercio exterior pero que no tiene fondos. Hay que acreditar los fondos que tiene ANSES, que es un monto importante, y empezar a usarlos realmente para que se mueva la economía; para prestamos a largo plazos en áreas estratégicas como infraestructuras; viviendas, empresas y demás. Hay un informe que se publica trimestralmente: en el 2015 el Fondo de Garantía de Sustentabilidad tenía 60 mil millones de dólares, luego bajó un poco. En el 2015 eran casi el doble de las reservas del Banco Central, hoy sigue siendo más el dinero que tiene ANSES como activos financieros en el FGS que las reservas que tiene el Banco Central. Cerca del 10% del PBI”.

“Todas las inversiones que hizo el FGS hasta el 2015 se fueron pagando en tiempo y forma, no hubo casos donde ANSES se quedaba con una parte de la compañía o la inversión, que es un esquema que tampoco está mal”

“El que le metió la mano en los bolsillos a los jubilados en estos cuatro años fue Macri, porque las jubilaciones perdieron un 20% aproximadamente del poder adquisitivo y el FGS perdió bastante su valor por el tema de la devaluación. Nosotros creemos que la forma de cuidar el sistema es que la economía se mueva y que haya mas inversiones, empleos, y que eso genere más recursos para la seguridad social, para ANSES”.

“Uno de los problemas que tenemos es que no hay financiamiento de largo plazo para las inversiones que hacen falta, es como que si no tenes toda la plata no podes hacer una inversión. La cuestión de fondo es que un país para desarrollarse tiene que hacer muchas inversiones en energía, rutas, hasta empresas; y eso en todo el mundo se hace con prestamos de cinco a diez años. Eso en Argentina no existe. ANSES hasta el 2015 tenía una cartera de préstamos bastante buena: cerca del 10% del FGS se destinaba a inversiones productivas. Se llegaron a hacer una cartera de 7 mil millones de dólares y se devolvió absolutamente todo porque hay esquemas de repago que los tenes asegurados. Justamente como son inversiones, por ejemplo, a las centrales nucleares o a la ampliación de Atucha, lo financió ANSES, y como eso después produce energía, tenes una garantía de pago bastante importante”.

La propuesta de un Banco de desarrollo

“En su momento estaba la propuesta de armar un Banco de previsión social que es algo distinto donde ahí sí administras todo los Fondos de Seguridad Social: imagínate que por ANSES entre los pagos de jubilaciones, pensiones,y recaudación, se mueve entre el 10 y el 11 % del PBI, entonces todos los meses se mueve un gran volumen de fondos que entonces uno dice ¿por qué se los tengo que dar a los bancos privados? ¿por qué no se lo queda el Estado? Sería una decisión valida y con beneficios para los trabajadores afiliados al sistema. Yo la única duda que tengo ahí es por qué no lo haría el Banco Nación. Ya hay una institución que es un Banco comercial que es del Estado Nacional que tiene, obviamente, sus problemas de gestión importantes: yo le pondría más las fichas a mejorar al Banco Nación y que vaya captando gradualmente más fondos de ANSES y dar más beneficios a los trabajadores y jubilados que crear una institución nueva”.

“La gestión anterior hizo que se bancarizaran todos los pagos: las jubilaciones, pensiones, y asignaciones familiares que antes se pagaban directamente en un cajero. Ahora se cobra con una tarjeta de débito, la pregunta es por qué se lo dio a un privado que, encima, me cobra comisiones por un servicio que lo podría dar el Estado”.

“Nosotros participamos en varias reuniones de los equipos del Frente de Todos donde se fueron armando argumentos, después si esto se lleva adelante o no dependerá de la persona que pongan en cada área y las prioridades que tengan. Hay bastante discusión sobre si un banco de desarrollo o no. Primero, si sacar el FGS del ANSES, que yo creo que hay que sacarlo por una cuestión organizacional: una cosa es administrar activos y otra cosa es pagar jubilaciones y pensiones, debería depender de un área económica o, incluso, podría depender de un banco. Segundo, si eso queda como Fondo o como Banco, y después estos temas de por qué no hacer un banco de previsión social que tenga una pata comercial y una pata de banco de desarrollo, de prestamos de más a largo plazo”.

“El sistema en general no es un sistema que sea no sustentable: es un sistema que requiere muchos años de aportes, 30 años. Las jubilaciones se fueron mejorando en los últimos años pero tampoco son excesivamente elevadas, es el 1,5% del salario por año de aportes, o sea, una persona con 30 años de aportes es 45% del salario o medio, más la prestación básica; y el monto de los aportes y contribuciones es bastante alto. El problema que tenes acá es que son muchos años en los que no crece el empleo, que bajó el salario real, que la recaudación no crece; entonces el sistema entró en déficit, y ningún sistema previsional aguanta ocho años sin que crezca la recaudación, ni te crezca el empleo, ni te crezca el salario”.