Padre Eduardo de la Serna, cura del grupo Curas en la Opción por los Pobres,en comunicación con #NoNosQuedaOtra AM740 Radio Rebelde, en medio de la marcha a Comodoro Py bajo la consigna #NavidadSinPresxsPoliticxs. La situación de los presxs políticxs del gobierno macrista, el rol que deberían asumir los episcopados ante la situación de América Latina y por qué el neoliberalismo es un genocidio por goteo.

Entrevista de Julián Saud y Hugo Gulman.

Escuchá la nota completa:

Julián Saud y Huga Gulman entrevistan a Eduardo de la Serna.

Lucha por la justicia

“Los que nos sentimos hijos de los curas del tercer mundo, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, aprendimos desde el año ‘70 que la lucha por los presos políticos era también una lucha por la justicia. Me acuerdo desde aquella época, yo en aquél entonces estaba en el colegio secundario, pero ya me acuerdo la lucha por los presos políticos del movimiento de curas del tercer mundo. Un ejemplo típico fue también el tema de la tortura y otra serie de cosas que fueron características de aquellos tiempos del movimiento de curas del tercer mundo. Después, y obviamente durante la dictadura cívico-eclesiástico-militar, también hubo presos políticos, aunque manifestarse era un poco más complicado”.

“ninguna sociedad puede subsistir si no hay justicia

En este momento de vuelta tenemos presos políticos, lo cual es un síntoma de que el gobierno (salvando las formas) quiere parecerse bastante más a la dictadura de lo que uno quisiera. Uno quisiera que no se parezca en nada, no solo en lo económico, no solo en lo represivo sino que también en los presos políticos en una cooptación del poder judicial. A ver, ninguna sociedad puede subsistir si no hay justicia; ella es como la columna vertebral de cualquier sociedad que quiera ser social, humana, que quiera coexistir o convivir. Cuando no hay justicia, evidentemente la sociedad está corroyendose desde sus bases. Después vos podés decir ‘la verdad que este tipo me gusta que esté preso’; pero no puede estar preso sin un poder judicial que lo condene en todas sus instancias. Si a mí me cae bien o me cae mal alguien es un problema mío, y el tipo o la tipa tienen que estar libres hasta tanto la justicia en todas sus instancias no determinen que tienen que estar presos. Eso no está pasando en la Argentina en este momento; desde la prisión de Milagro hasta la prisión de los antiguos funcionarios directos del gobierno como Julio de Vido, Boudou y otros tantos más. Esos son casos de persecución política disfrazada de algo judicial; pero disfrazar es algo que el macrismo sabe perfectamente”.

vallejos-artemio-de-la-serna-arroyo
Eduardo de la Serna (izquierda) en una charla de reflexión sobre la situación social, con Artemio López como coordinador.

Persecución macrista

“No sé si hay un hostigamiento, es decir Curas en la Opción por los Pobres no hay ninguno preso. Pero si vamos a un ejemplo concreto, te puedo decir que Paco fue echado de la diócesis de Avellaneda-Lanús por el obispo. El obispo es un pobre señor que lo echa a Paco por algunas actitudes pero también hay un cura que militó activamente en la campaña de Macri, y a ese no le pasó absolutamente nada. Hay un cura que por lo que estamos viendo, todavía no tengo el dato certero, pero es un cura que hizo militancia activa por la campaña de Gómez Centurión; no le pasa nada. A Paco lo rajan con el argumento de no sé qué pero lo rajan; pero eso no es el gobierno, es un obispo que a lo mejor quiere quedar bien con el gobierno, eso puede ser”.

“los chicos tienen que ir a la escuela a comer y en las escuelas la comida es cada vez peor

“Una vez, cuando yo dije algunas cosas, el presidente le preguntó al cardenal quien era yo. Bueno a mí no me pasó nada, lo que me pasa a mí es lo que le pasa a cualquiera; toda mi vida fui docente y estoy jubilado con la mínima. Es decir, tengo la mínima y por lo tanto no me puedo comprar libros, con la comida tengo que bajar el nivel; como le pasa a cualquiera, yo no me voy a quejar. Pero lo que quiero decir es que este tipo de cosas no es una persecusión a nosotros, es una persecución al pueblo”.

Rol del Papa

“Personalmente voy a decir una cosa que es un poco políticamente incorrecta: yo no quiero que el Papa talle en nada. No quiero que talle en nada porque el Papa es el Obispo de Roma, y en todo caso es el que preside en la caridad. Pero el que tiene que intervenir en la situación de Argentina, Bolivia, Colombia, Brasil es el episcopado del lugar. Es decir el Papa lo que tiene que hacer es acompañar. El episcopado boliviano dijo que no era golpe de Estado, y el Papa no va a decir ‘si es golpe de estado’, porque estaría desautorizando a los obispos, sería un despelote. Yo quisiera que lo diga, pero me parece que no lo tiene que decir. Lo mismo la ausencia de la iglesia, por lo menos de la jerarquía eclesiástica, en lo que está pasando en Chile. El episcopado se ha callado y ha dicho que por favor la gente manifieste en paz; el episcopado ecuatoriano lo mismo. El episcopado brasileño, que antes fue una luz en América Latina, ahora está callado frente a las barbaridades que hace ese dinosaurio vivo que tienen en el gobierno. El episcopado argentino no se ha caracterizado por hablar excesivamente frente a todo el neoliberalismo. Entonces digamos, convengamos, que el hecho de que el Papa sea el Papa, no talla demasiado; yo no quiero que talle, pero sí quisiera que los obispos tallen”.

Hugo Gulman, Eduardo de la Serna y Julián Saud.

“el neoliberalismo es un genocidio por goteo”

Retroceso, al hambre

“El retroceso tuvo que ver con que a partir de que empieza a haber cada vez una mayor pérdida del empleo, obviamente también hay una pérdida del ingreso. Por ejemplo, desde las cooperativas, que vos decís ‘que trabajo de porquería’; pero era un trabajo digno, el tipo que pintaba los cordones de la vereda. A ver, no es el trabajo ideal pero es un trabajo, y eso lo hace digno; es digno pintar una vereda, es digno que ese tipo con esa platita que le daban (y que no era una gran cantidad) pueda comprar un regalito a su hijo cuando cumple años, o que pueda comprar pan, carne, poder hacer un asadito alguna vez por mes, algo. Ahora no, le cerraron la cooperativa, el trabajo empezó a bajar en calidad y cantidad; los chicos tienen que ir a la escuela a comer y en las escuelas la comida es cada vez peor, hasta ver lo que pasó el miércoles en Florencio Varela con el techo que se le vino encima a una docente”.

“Hay un deterioro de todo, que ha provocado esta gestión. Es decir, el neoliberalismo es un genocidio por goteo, y eso es lo que se empieza a ver; se empieza a reproducir en el hambre. Yo llego a mi parroquia hace dos años y medio y había un comedor, ahora hay cuatro”.