Proyectos deportivos, su querido Lobo y el fútbol femenino. La visión de Pedro Troglio sobre la coyuntura social. Un jugador con estilo, pero con sacrificio, un director técnico querido. Palabras desde la experiencia que denotan compromiso. “El deporte es una de las vías más necesarias para la política” y por eso “no descarto sumarme a un proyecto político”.

Escribe: Diego María Gallardo

Fotografía: Valeria Monetta

Pedro Troglio exfutbolista
El exfutbolista y entrenador del Olimpia de la Liga Nacional de Honduras, Pedro Troglio.

La ciudad de La Plata adoptó a Pedro luego de haber cosechado éxitos internacionales como jugador y reconociéndolo como un protagonista fundamental en aquel mundial de 1990 compartido con Caniggia, Bilardo y Maradona. Una persona sincera y comprometida que no se calla nada y que está dispuesto a aportar su experiencia. Los proyectos deportivos no serán alcanzados si no se analiza lo político.

SER JUGADOR ES MUCHO MÁS LINDO. EL TÉCNICO SIEMPRE ES CULPABLE DE TODO, SI GANÁS TE LLEVÁS EXAGERADAMENTE LOS LOGROS Y LO MISMO PASA CON LA DERROTA.

Del juego al profesionalismo

¿Cómo fue tu comienzo en el fútbol?

En aquella época existían los potreros, ibas a una esquina y jugabas en un baldío. Cuando tenía cinco años me vio el director técnico de un club de barrio, me llevó a jugar a Castelar
y empecé en la categoría más grande. Creo que el fútbol es innato, él se dio cuenta de que tenía atributos que otro no y eso que yo no estaba pateando la pelota con mi papá todo el día, porque él laburaba. Estuve en ese club hasta los doce años, cuando me fui a probar a Boca y quedé en las inferiores. A los catorce años me dejaron libre. Ahí me probé en dos o tres equipos hasta que quedé en River. Comencé otra historia y a los diecisiete años debuté en primera división.

¿Cómo es la infancia y la adolescencia en el deporte? ¿Qué voluntad se necesita?

Siempre fue mi pasión, entonces para mí nunca fue un esfuerzo. Aunque hay una etapa, desde los trece hasta los dieciséis años, que se hace complicado por tu vida de adolescente. Pero mi papá era muy estricto y eso me ayudó mucho. Siempre tuve el objetivo que quería llegar y me gustaba jugar. Además, yo vengo de una familia demasiado humilde y no tuve lo que hoy puedo darle a mis hijxs. Igual yo era feliz de esa manera. Sabía que había otra vida porque fui a un colegio privado y convivía con pibes que tenían todo nuevo. Recuerdo una infancia feliz donde a lo poco que teníamos le dábamos mucho valor. Haber vivido eso me permite transmitirle a mis hijxs que hay otra vida y creo que lo han comprendido.

¿Cómo fue aquel día que saliste a la cancha por primera vez en primera división?

A los diecisiete años estaba debutando en un estadio frente a 80.000 personas. No me había preparado nunca para semejante momento. Durante los cinco años de inferiores jugaba en una cancha casi sin público y me entrenaba para algo que no iba a ser lo que sucedió después. Aquella noche concentré en la misma pieza del “Beto” Alonso, que era el ídolo de cualquiera. Fue una etapa de mucho esfuerzo y emoción que fui superando, porque puede pasar que te quedes en el camino o que sigas adelante.

Pedro Troglio Hamartia
Pedro Troglio con la revista Hamartia

¿Qué diferencia hay entre aquellos pibes y los de ahora?

Hay diferencia, pero no es culpa de los pibes. Es de la sociedad, que cambió. Nosotros no teníamos nada, pero sí mucha falta de información. Hoy conocés vida y obra de los jugadores, conocés cómo viven y sabés lo que va a pasar. Lxs pibes están preparados de otra manera, saben cuál puede llegar a ser su futuro. Los pibes hoy están más fríos porque tienen más información. La vida cambió y nos sacó un poco el afecto y el deseo.

Etapas en el fútbol y su querido Lobo platense

¿Qué elegís hoy, ser técnico o jugador?

Ser jugador es mucho más lindo. El técnico siempre es culpable de todo, si ganás te llevás exageradamente los logros y lo mismo pasa con la derrota. Como técnico todo es culpa tuya. Lo único que te sostiene en el equipo es ganar porque no hay otro fusible para cambiar. En Gimnasia estuve cinco años porque ascendimos y casi ganamos dos torneos, pero en mi último paso por el club mi salida descomprimió todo. Cuando te va mal, las dirigencias de los clubes esperan que te pelees con alguien para echarte. Si tuviera que volver para atrás sería nuevamente jugador de fútbol, que es la etapa más linda que viví.

¿Qué fue Gimnasia y Esgrima de La Plata en tu vida?

Con Gimnasia se generó un cariño hermoso desde que llegué al club, en 1997. Tanto durante la etapa de jugador como la de técnico di todo. En 2005 llegué y nos salvamos del
descenso. En 2011, que estuve cinco años en el club, entramos a las copas, y en 2018 casi salimos campeones. Cuando llegué al club venía de jugar un mundial y por mi estilo de
sacrificio se dio con la hinchada una gran relación. Cuando una persona es fuerte, tanto en un club como en la política, se genera la grieta, porque permite amores y odios. El dolor pasa por ahí a veces, porque siempre estuve para Gimnasia. Igual, la mayoría de las veces recibo el cariño de la gente del Lobo. Hace 23 años que estoy en la ciudad. Lxs que no te
quieren no muestran la cara. El amor en Gimnasia se fue construyendo con emociones fuertes vividas. Pertenecí a un equipo histórico del Lobo.

CUANDO UNA PERSONA ES FUERTE, TANTO EN UN CLUB COMO EN LA POLÍTICA, SE GENERA LA GRIETA, PORQUE PERMITE AMORES Y ODIOS.

Sin etiquetas ¿Cuál es tu posición desde la dicotomía de Bilardo y Menotti?

Siempre lo aclaré. En 1978 veía la selección y me gustaba cómo jugaba. Pero cuando nombro los técnicos de mi vida, ¿cómo no voy a hacer hincapié en la persona que me llevó a jugar un mundial? Eso fue inventado por quienes no me quieren y fue generando esa falsa idea. No nací en Gimnasia y a Bilardo lo conocí antes de llegar. No puedo ser un necio y no reconocer a alguien que fue tan importante en mi vida como jugador y en los logros de mi vida personal. En la ciudad de La Plata se es amigx sin importar el cuadro de fútbol. Obvio que, si me preguntás, no quiero que gane Estudiantes y seguro que del otro lado pasa lo mismo.

El Diego del amor

¿Quién fue Maradona en tu vida?

El Diego es lo más grande que hay. Él era otra cosa. Los que vivíamos el día a día con él sabemos que es un tipo impresionante desde lo humano. Como jugador de fútbol es increíble, pero como ser humano también. Un tipo guapo, fuerte y comprometido. Diego jugando era un espectáculo. Cuando me preguntan entre Messi y él, creo que Lionel lo ha igualado desde muchos aspectos, pero Diego lograba que desde su rol de líder lo admiráramos en el vestuario. Cuando jugábamos con Diego levantabas la cabeza y sabías que siempre estaba cerca, era como que te venía a sacar la pelota. Cuando la perdía era el primero en tirarse de cabeza. Esas son las diferencias que puedo encontrar, pero los dos son unos animales. A veces, en Argentina, se generan discusiones sin sentido sobre quién es mejor y la verdad que te tienen que gustar los dos. Sin embargo, los que hemos tenido la suerte de estar al lado de Diego sabemos lo que fue.

¿Qué otros jugadores recordás por su distinción en la cancha?

El “Beto” Alonso, Enzo Francescoli, Rubén Sosa, el “Beto” Márcico, Guillermo Barros Schelotto, son jugadores con quienes tuve la suerte de compartir un equipo. Pero tam-
bién estuve con Caniggia, que es como mi hermano, y era un gusto jugar con él. Cuando éramos chicos, Claudio tenía doce y yo catorce, viajábamos juntos desde Ituzaingó para entrenar en River. Después nos fuimos juntos al Verona y jugamos en la selección. Es el día de hoy que nos seguimos viendo. Una excelente persona Claudio.

Fútbol femenino, deporte en movimiento

¿Cómo ves los logros constantes de la mujer en el deporte?

El avance del fútbol femenino tiene que ver con la liberación de la mujer. El hecho de poder manifestarse, de decir lo que sienten y lo que piensan. Debemos tomar conciencia de lo que está pasando y de lo que ellas mismas sufren. Se ha progresado, no sólo en la libertad del género femenino, sino en el deporte, en el trabajo y en la vida de cada uno y cada una. Me parece algo excepcional que el fútbol se acople a estos cambios y que las mujeres sean parte de un deporte tan lindo. Una de mis hijas juega en las Lobas y hablo mucho con ella sobre esto. No sólo me alegro por ser parte de esta realidad que avanza conteniendo a todos y a todas, sino que además celebro que suceda.

EN UN PAÍS MACHISTA CRISTINA PAGÓ LAS CONSECUENCIAS DE SER MUJER.

Deporte y Política

La política y el deporte, ¿dónde se encuentran?

La política es necesaria. Los clubes de barrio necesitan políticas de Estado que acompañen proyectos deportivos porque si no les es imposible sostenerse. Las escuelas de fútbol que funcionan en los barrios vulnerables son imprescindibles y no pueden tener veinte pibes jugando con una sola pelotita. Ahí es donde lxs pibes van a jugar para no estar en la calle, ésa es la contención. Pelotas, redes para los arcos, conos, algo tan fácil. Además, con los tarifazos necesitan ayuda para pagar la luz y el gas. Es decir, el deporte es una de las vías
más necesarias para la política. El día de mañana me gustaría incursionar en la política. El deporte es el camino para que muchxs jóvenes no estén en la calle.

En un futuro cercano, ¿tenés pensado ser parte de un proyecto político?

Hace diez años atrás te hubiera dicho que no, pero hoy, con 53 años, pienso que es necesario involucrarse desde el compromiso, si no pasa la vida y lo ves desde afuera. Lógicamente, aportando desde el lugar de ciudadano. La verdad está cuando caminás en serio y ves lo que pasa en los barrios. Estamos en una tremenda crisis. Está mal que Julio
Garro, intendente de la ciudad de La Plata, quiera juntarse con lxs pibes para ver qué necesitan cuando hace cuatro años que viene todo mal ¿Por qué aparecen ahora, después de que explotó todo? Creo en la política y por eso no descarto la posibilidad de sumarme, todo depende de qué haga de acá en adelante. Obvio que si me comprometiera con un
proyecto político, sería el de antes, el que estaba hasta 2015.

Proyectos de país, ¿dónde te ubicarías?

Tuve la suerte de escuchar y estar con Cristina Kirchner. Es una persona verdaderamente fuerte. Se le ha hecho muy difícil en la política. En un país machista ella pagó las consecuencias de ser mujer. En todos los gobiernos te puede ir bien o mal en lo individual, pero lo fundamental es lo colectivo. Hay que pensar en hoy, en cómo vivíamos y cómo
vivimos ahora, con quién te sentiste cómodo. No quiero que me digan más que tenemos que pensar en el país dentro de cien años, quiero que hoy estemos bien. Creo que no
hay otra manera que no sea volver a pensar un país para todos y todas. Me convocó Florencia Saintout y fui a escuchar lo que están planteando porque es una mujer que no tiene ninguna equivocación y la conozco desde hace tiempo. Tenemos que generar nuevamente un cambio, pero para construir algo nuevo con las raíces de lo que vivimos con Cristina.

Publicada en Revista Hamartia #33