Escribe: Álvaro Erices

El fracaso momentáneo de la ley impositiva de Axel no es una batalla política de recinto solamente; el antiperonismo desenfundó toda su artillería multimediática para confundir a la ciudadanía e instalar el “Feroz impuestazo de Kicillof”. Es el momento preciso para que la conducción estratégica del peronismo elabore una política comunicacional efectiva que le ponga freno al Leviatán massmediático que tenemos en frente.

Gobernador Axel Kicillof.

Es preciso ejercer una táctica política y comunicacional que proteja previamente el contenido solidario de las leyes que se envíen a los recintos legislativos -nacional o provinciales- para evitar las tergiversaciones y que a la vez gran porcentaje de la militancia o fuerza propia o simpatizantes del peronismo puedan salir a defender discursivamente a los desprevenidos y a los malintencionados que mienten de forma inverecunda.
En realidad, el 94% de los contribuyentes rurales bonaerenses no pagarán más de 7.590 pesos al año (incluso tienen la opción de hacerlo en 5 cuotas). Cabe mencionar que el 50% de este grupo social solo abonará un máximo de 1.000 pesos anuales. Otro dato para considerar: un total de 1.574 personas pagarían de 0 a 500 pesos al año. En realidad, el impuesto inmobiliario rural del 75% se compone de un 20% -propuesto por el nuevo gobierno de la PBA- y de un 55% de inflación anual que dejó el macrismo.

Es preciso ejercer una táctica política y comunicacional que proteja previamente el contenido solidario de las leyes que se envíen a los recintos legislativos.

Sobre las exenciones, se incluye a los tamberos con propiedades de hasta 100 hectáreas abocados a la producción y a los agropecuarios dueños de hasta 50 hectáreas. Entre 100 y 200 hectáreas pagarán el 50% del impuesto.
Respecto del inmobiliario urbano la segmentación es bastante similar al rural, es decir, para los contribuyentes con inmuebles de menor valor fiscal el incremento será del 15% -menor a la inflación- y para los de mayor valor fiscal el aumento será del 75%. Ergo, el 85% de las propiedades recibirán un aumento inferior a los 4.000 pesos anuales (con la posibilidad de hacerlo también en 5 cuotas).
El inmobiliario urbano baldío también tiende a la progresividad gravando en un 90% a las contribuyentes con propiedades de alto valor y un 15% a los de menor valor.
En el impuesto automotor no habrá modificaciones, salvo en las embarcaciones deportivas que, en línea con el concepto de progresividad, pagarán más quienes posean las de mayor valor.
Para Ingresos Brutos y Sellos se replicarán las alícuotas de 2019.

Senado bonaerense. Fuente: Prensa Senado BA.

La propuesta de la ley enviada por Axel es de redistribución de recursos disponibles. Quien gane más pagará más, quien esté en una situación económica de menores recursos proporcionalmente pagará menos. ¿Es acaso injusto eso?
Sin embargo, esto no es una batalla política de recinto solamente; el antiperonismo desenfundó toda su artillería multimediática para confundir a la ciudadanía e instalar el “Feroz impuestazo de Kicillof”, agitando fantasmas, generando temores referidos al “75% de aumento impositivo” para la clase media.
Por lo tanto, es el momento preciso para que la conducción estratégica del peronismo -tanto en Nación como en la PBA- elabore una política comunicacional efectiva que le ponga freno al Leviatán massmediático que tenemos en frente mediante una táctica bien aplicada por los cuadros auxiliares que, por un lado, eviten el desgaste comunicacional de Axel y Alberto, y por el otro, implementen un modo de explicar de forma simple y de cara a la ciudadanía los puntos más importantes de las acciones de gobierno. No olvidar que este dispositivo de poder invisible actúa sinérgicamente con la oposición y se replica a sí mismo indefinidamente.
Porque no es suficiente que Carlos Bianco, Verónica Magario, Cristian Girard (ARBA), Pablo López (Hacienda bonaerense) o Federico Otermin (presidente de la bancada de diputados bonaerense) salgan a explicar la ley a sus interlocutores próximos que en este caso serían los diputados y senadores provinciales de Juntos por el Cambio. La tarea pedagógica debe trascender hacia la ciudadanía en general.

La oposición hizo caer la sesión.

Esto porque, como se mencionó en párrafos precedentes, el adversario político del peronismo se sirve de un dispositivo massmediático que genera opinión y vulnera mentalidades. Sin ánimos de futurismo tremendista, los trolls de Marcos Peña no fueron mera casualidad. Adentro de la estrategia comunicacional del antiperonismo está clarísima la importancia del componente psicológico en la formación de opinión ciudadana. ¿Cómo se explica entonces que la dueña de un restaurant de comidas situado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires esté preocupada por “el feroz impuestazo de Kicillof” y a la vez realice un planteo a favor de la despolitización y en contra de la clase política? Esto, señoras y señores, no es un invento.
En síntesis, la batalla política/comunicacional del viernes 27 de diciembre de 2019 en la PBA la ganó la oposición bonaerense que desde el arranque le mostró los dientes al nuevo gobernador y de paso benefició a un grupúsculo económico concentrado de 200 personas, es decir, el 6% propietario de terrenos de más de 2.000 hectáreas.
Lo reprochable es que fue gracias a la acción de políticos que supuestamente están en la legislatura bonaerense “representando” a miles que los votaron. Nada nuevo en el horizonte. El premio del show político/mediático se lo llevaron los diputados y senadores bonaerenses e intendentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica (Jorge Macrì, Néstor Grindetti, Roberto Costa, Juan Pablo Allan, Andrés De Leo, Maximiliano Abad, Daniel Lipovetzky, Maricel Etchecoin, Adrián Urreli, entre otres) junto a ex funcionarios de María Eugenia Vidal (como Alex Campbell, Damián Bonari o Daniel Salvador), mientras ésta se encuentra de viaje en París.

El show mediático: Jorge Macrì, intendente de Vicente López.

En términos gramscianos, esto es un problema de hegemonía, pero también de sentido común: el adversario avanza cuando logra instalar en la mente de la ciudadanía intereses que no le corresponden y ésta los defiende como propios. ¿Qué tienen que ver las clases medias en todo esto? Nada, absolutamente nada. El bajo monto anualizado del impuesto rural y urbano lo demuestran. Si embargo, nadie habla de que una persona con automóvil (impuesto automotor) paga más que alguien con un pedazo de tierra (impuesto inmobiliario rural).
Un ejemplo de la confusión que generó el uso desmedido del aparato massmediático por parte de la oposición provincial -e incluso nacional- es que el impuesto inmobiliario rural no es sustancial en términos de recaudación para la Provincia de Buenos Aires: es el 4% de la totalidad de sus ingresos. Pero es un impuesto progresivo; característica que el nuevo gobierno bonaerense acentuó levemente para ir en línea con el gobierno nacional: no cargar sobre las espaldas de los que menos tienen un esfuerzo que no pueden hacer.
La política entendida como guerra por otros medios arrancó no bien asumió Kicillof como gobernador de la PBA. Los hechos lo demuestran y no habrá tregua con el peronismo en el poder. La poco constructiva oposición, el Leviatán massmediático y, entre otres, el 6% bonaerense rural o los 200 dueños de tierras, es decir, el capital económicamente concentrado y de mayor poder adquisitivo ganaron esta vez, pero no de forma permanente si Axel toma profunda nota de lo sucedido.