Ana Castellani, secretaria de Gestión y Empleo Público de la Jefatura de Gabinete, doctora en Ciencias Sociales e investigadora en el CONICET, en comunicación con el equipo de #NoNosQuedaOtra por AM 740 Radio Rebelde, para hablar sobre las nuevas políticas de gestión que se implementarán en el empleo público; la mirada desafortunada que tuvo el macrismo hacia el sector; las formas de jerarquizarlo y resignificarlo, y el control que se realizará sobre las últimas designaciones de cargos políticos superiores que Cambiemos metió por la ventana a semanas de irse.

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Ana Castellani con Santiago Cafiero y Alberto Fernàndez. Detrás, Alejandro Grimson.

El macrismo y la grasa militante

“El Estado argentino en la administración pública nacional y en los organismos descentralizados tiene gente y equipos técnicos y profesionales muy preparados que cubren diversas áreas, que van desde las más típicas de la administración pública, como son las cuestiones de administración financiera, recursos humanos, legal y técnica, interpretación de reglamento, o de informática y sistemas, hasta cuestiones más propias de la gestión política de cada gobierno que constituye la implementación de las distintas políticas públicas; y en ese sentido creo que hay equipos muy sólidos y conformados. Por supuesto la mirada que se tiene sobre el personal del Estado es una mirada muy sesgada, que corresponde a estereotipos propios de lo que es la atención al público, que, obviamente tiene falencias y uno de los objetivos de esta Secretaría es mejorarlas, pero es una mirada muy restringida de lo que es el empleo público porque la mayor parte de los empleados públicos no se condice con ese perfil”.

“Grasa militante fue una expresión muy desafortunada y equivocada que daba cuenta de una mirada muy particular que el macrismo tuvo sobre el Estado y sobre las personas que trabajan en el Estado”

“La idea de grasa es mala en este punto: primero que siempre se utiliza la idea de grasa, que por donde se lo mire es un sustantivo que da cuenta de algo desagradable, que sobra, que hace mal, porque es burdo o vulgar: todo eso puede ser lo que signifique grasa. Y la idea de militante tiene que ver con la idea de que el Estado fue loteado entre la militancia como uno de los criterios de reclutamiento que se dan en la administración pública, que tiene que ver con la incorporación de gente que tenga militancia en la fuerza política de gobierno. Yo creo que la idoneidad es indispensable más allá de la condición de militancia o no que pueda tener la persona y por supuesto el acceso a los cargos públicos que lo ameritan tienen que ser por concurso, donde la idoneidad se demuestra más allá de la militancia política de ese ciudadano”.

El desempleo y los gerentes de Cambiemos

“Hay un fenómeno que se dio durante macrismo, que yo lo asemejo a lo que se dio en los ’90 por lo siguiente: en los años ’90 hay una profunda reestructuración del Estado nacional. Todo lo que se achica en el Estado nacional se termina transfiriendo a las provincias; o sea que lo que queda es una reestructuración del Estado en donde la Nación se achica mucho y las provincias absorben servicios que antes estaban en la Nación. Por otro lado, en la gestión Cambiemos que es mucho más corta y con cambios menos profundos que en los ’90 (entre otras cosas porque duró un solo período presidencial), fue realmente prescindir y reducir el tamaño del Estado, en lo que sería el personal de la carrera administrativa, las burocracias más elementales que están vinculadas con la formulación y la implementación de los programas o las tareas más administrativas y rutinarias del Estado, y ahí se produjo ese número de 41 000 que ellos han hecho público, se ufanan de eso

“Lo que omiten señalar es que el desempleo vino acompañado de una ampliación de empleo en lo que es la línea coordinaciones, y funciones ejecutivas subordinadas a autoridades superiores”

“Nosotros necesitamos poner el Estado al servicio del desarrollo nacional. Redignificar la noción del empleo público, jerarquizarla, profesionalizarla, enaltecerla y dar un conjunto de políticas hacia adentro de lo que es la administración pública y el sector público en general. No solo la administración, también los organismos descentralizados para darle a la gente ganas de trabajar en el Estado y recuperar el orgullo de ser trabajador estatal. Y a su vez, tenemos que tratar que el Estado, a través de lo que es su cara más visible, que somos las personas que estamos trabajando en él, podamos ponernos al servicio de la ciudadanía para facilitarle la vida a los ciudadanos de este país. Los tres objetivos serían: que el Estado se ponga al servicio del desarrollo quiere decir que pueda implementar las políticas públicas que están orientadas al desarrollo nacional; para implementarlas necesitás a los trabajadores del Estado porque sin esos trabajadores por más que tengas las mejores políticas del mundo no vas a poder hacer nada, necesitás colocar toda la maquinaria burocrática del Estado que no son solamente los fierros y los proyectos sino que son también las personas orientadas y comprometidas con esa línea de orientación pública; y después,  hacia lo más cotidiano, ayudar a vivir mejor a la gente, porque el Estado tiene que producir bienes y servicios de calidad que le tienen que llegar al ciudadano de la forma más sencilla posible. Nuestros objetivos son esos”.

Ana Castellani

Las políticas de reincorporación

“La reincorporación de trabajadores en este momento dependerá de cada jurisdicción y de la línea presupuestaria que tenga cada jurisdicción y las direcciones que tome sobre qué quiere hacer sobre su personal. Te pongo un ejemplo muy concreto: si el ministro de Educación quiere relanzar el Conectar Igualdad, obviamente hay una necesidad de que haya un equipo que lo implemente; si es con la misma gente que fue despedida o no es una decisión del ministro. La cantidad final de trabajadores tiene que ver con las acciones que realice el Estado y con cómo reorganice lo que ya está existiendo. En este nuevo diseño hay que poner todos los recursos al servicio de esta situación”.

Nosotros estamos revisando en cada jurisdicción, en cada Ministerio, en cada organismo sectorizado toda esa línea de direcciones nacionales, coordinaciones, y direcciones generales con mucho cuidado porque así nos obliga a hacerlo el Decreto 36, que obliga a revisar todas las designaciones de los últimos tres años que sean transitorias y todas las designaciones por concurso de los últimos dos años especialmente de las líneas más altas y los cargos más altos que sabemos que se abusaron en la gestión de Cambiemos. Por supuesto que todo eso se puede modificar porque la estructura se modifica en cada gobierno, entonces si esas direcciones estaban abultadas y no se necesitaban, desaparecen como función y serán reemplazadas por otras cosas que pueden no ser direcciones”.

Conflicto de intereses

“Nosotros tenemos en el marco de nuestra Secretaría, una Subsecretaría de Fortalecimiento Institucional, y en ella una Dirección de Integridad dedicada precisamente a analizar esas situaciones que puedan generar potenciales conflictos de interés, o violación de ética pública. También hay una Dirección que se ocupa de pensar políticas para la prevención, sean de problemas de conflictos de intereses en toda la administración pública nacional y de hacer tareas de capacitación vinculadas a estos temas. Por supuesto tenemos que trabajar de forma coordinada en algunos aspectos con la Oficina Anticorrupción para adquirir toda la información que sea necesaria. Las situaciones de conflicto de interés, más allá de que en este gobierno el reclutamiento haya sido muy distinto al del gobierno anterior, ya que en el anterior se potenciaron porque desde el Ministerio para reclutar funcionarios hizo que vinieran del sector privado, entonces te comprás un problema de conflicto de interés. Acá, Alberto Fernández, evidentemente, no tuvo ese criterio de reclutamiento, lo que no quita que haya que seguir haciendo tareas de análisis para prevenir esas situaciones, y políticas para formar. Es un desafío, porque hay que cambiar una cultura de lo que son las autoridades superiores, aunque creo que hay también una cuestión generacional. Las nuevas generaciones que llegan a la política está bueno que tengan presente más estos temas, y que tengamos criterios estandarizados que podamos desplegar a lo largo de todo el entramado de la administración pública”.

FOTO PORTADA: Georgina García