6 de febrero de 2020

Escribe: Mireya Dávila Brito

La primera “República de negros”, fundada en 1804, precursora de los principios de independencia, libertad e igualdad en la región (hoy América Latina y el Caribe) atraviesa una crisis institucional y económica que atenta contra la vida de lxs haitianxs y, además, cuestiona las bases del humanitarismo, promovido por las naciones del Norte global. Por cuanto Haití ha sido laboratorio de organismos extraterritoriales (Naciones Unidas y sus oficinas coloniales MINUSTAH, MINUJUSTH y BINUH, más el Fondo Monetario Internacional y Core Group), ONG’s y demás articulaciones civiles y militares en connivencia con la elite local que, lejos de resolver la crisis histórica, agravó los asuntos de interés nacional.

Hace 15 años, Haití fue ocupada por fuerzas militares de Naciones Unidas, comandadas por Brasil, en un claro ejercicio de sometimiento del pueblo haitiano que traía profundas heridas coloniales. Los sucesivos desastres naturales (2010), la propagación del cólera (desde el 2010), la devaluación de su moneda y la dependencia económica han diezmado a la población, han reducido su capacidad productiva y lo han convertido en el país más pobre del continente.

Manifestaciones en Haití el 20 de febrero de 2019 (AFP) Fuente: La Soga Revista Cultural

La injerencia de Estados Unidos y Europa viola la soberanía y ha causado estragos en la gobernabilidad y en el tejido social. La mal llamada “ayuda humanitaria” profundizó las diferencias sociales entre lxs haitianxs; cometió abusos sexuales contra niñxs y mujeres; negoció la trata de personas; militarizó sus barrios; ejecutó razzias contra la población civil y desarmada; armó bandas criminales, y saqueó los fondos de Petrocaribe, eje de la integración regional.

En los reclamos populares de septiembre y octubre de 2019, hubo 42 personas asesinadas, según Naciones Unidas. El gobierno de Moïse, siguiendo los dictámenes del FMI, acaparó las reservas de combustible y aumentó sus precios, encareciendo aún más la vida de lxs haitianxs. Además, el bloqueo económico que pesa sobre Venezuela trajo consecuencias directas sobre la isla: Los buques cargados de combustibles, vía Petrocaribe, no pueden ser entregados en puerto haitiano. De modo que la escasez impactó la vida cotidiana. Sumada a la imposibilidad de acuerdos políticos internos, existe una denuncia por malversación de fondos de aquel préstamo que Venezuela le hizo a Haití a través de la plataforma petrolera.

protesta en Haití
Cientos de personas exigen la renuncia de Moïse el 27 de septiembre de 2019 (Andrés Martínez Casares / Reuters) Fuente: France 24

Hoy Haití se enfrenta a un gobierno de impugnable legitimidad (acusado de fraude electoral en 2015 y 2016); aún sin Primer Ministro (fue despedido por los diputados del Congreso en marzo de 2019), y con un Parlamento que recién cesó sus funciones. Pero, ¿qué ha sucedido en Haití luego de las recientes protestas?, ¿cómo avanza el diálogo entre el gobierno de Jovenel Moïse y la oposición?, ¿cuál ha sido la actuación de Haití en la geopolítica latinoamericana y caribeña? Este resumen informativo registra algunos sucesos claves para entender en qué momento se encuentra Haití.

Moise
Jovenel Moïse, presidente de Haití (Jeanty Junior Augustin / Reuters) Fuente: Sputnik News
  • 13 de enero, venció el mandato legislativo del Parlamento elegido en 2015, tras no ser elegido un nuevo parlamento en diciembre, cesaron las funciones de diputados y senadores.

  • 28 de enero, la cancillería peruana anuncia que Haití se suma al Grupo de Lima. Una agrupación de 17 países, conformada por Colombia, Chile, Honduras, Costa Rica, Perú, entre otros, creada por la OEA y la Unión Europea para intervenir en los asuntos de Venezuela. Un año antes, Haití no reconoció la legitimidad del presidente Nicolás Maduro y votó contra esta nación en la OEA, favoreciendo una posible intervención militar a Venezuela.

Kozak EEUU
Michael Kozak, Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, saluda la incorporación de Haití en el Grupo de Lima. Fuente: Twitter
Core Group
Manifestante expresa su rechazo al Core Group, acusado de apoyar al gobierno de Moïse. 11 de febrero de 2019. Fuente: Twitter @madanboukman
  • 1 de febrero, al no acordar sobre el mandato de Moïse y la gobernabilidad del país, el Core Group (integrado por Canadá, Estados Unidos, Alemania, Brasil, Francia, la Unión Europea, ONU y OEA para intervenir en los asuntos de Haití) instó a que se construyan consensos para poner fin a la disputa. Sin embargo, la presidencia haitiana informó que hubo puntos en común como la necesidad de una nueva constitución y una asamblea constituyente.

  • 3 de febrero, medios locales difunden que hay voluntad al diálogo entre gobierno y oposición. Tanto Jean Clarens Renois, líder del partido opositor Unidad Nacional para la Integridad y la Reconciliación (Unite) como Jude Charles Faustin, asesor presidencial, manifiestan sus intenciones de continuar con las reuniones. El representante del Vaticano, Eugene Martin Nugent, también alentó a continuar el diálogo para poner fin a la crisis de gobernabilidad. En este sentido, fueron invitados los actores políticos a reunirse el próximo 7 de febrero.