Javier Andrade, diputado porteño por el Frente de Todos, en comunicación con el equipo de #NoNosQuedaOtra AM 740 Radio Rebelde, por el proyecto de ley que busca darle una función social a las viviendas ociosas de la ciudad de Buenos Aires. La especulación del mercado inmobiliario; el precio de los alquileres, y la dolarización de los inmuebles, en un proyecto que busca acabar con la falta de vivienda en la ciudad.

Escuchá la entrevista completa:

                                     

Javier Andrade.

Déficit habitacional

“Esta es una ciudad que expulsa a sus habitantes. El proyecto que presentamos es un aporte más en la línea de poder consolidar el acceso al derecho a la vivienda que tenemos todos los habitantes de la ciudad de Buenos Aires. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desde que asumió Macri, tiene una mirada que favorece al negocio inmobiliario de los privados”.

“En el periodo Macri-larreta se pasaron a manos privadas 321 hectáreas, de ellas, cerca de 50 hectáreas del estado nacional, que siempre requirieron de aprobación de la Legislatura de la Ciudad de Bueno Aires, en ese modelo de escribanía que teníamos hasta el año pasado”

“En ese marco y entendiendo el déficit habitacional que existe en la Ciudad de Buenos Aires alrededor de 500 mil personas tienen problemas habitacionales: involucra a aquellos que viven en villas, en asentamientos, en complejos habitacionales como el de Piedra Buena, el de Soldati, que está en condiciones paupérrimas; en condiciones de hacinamiento, y obviamente a la gente que está en situación de calle”.

Las excusas del gobierno de la ciudad

El argumento fundamental en general fue vender inmuebles para hacer obra pública; una falso planteo porque la Ciudad de Buenos Aires es una de las ciudades más ricas de Latinoamérica en presupuesto per cápita, similar a otras capitales del mundo como Madrid. La realidad es el endeudamiento que se tiene: este año vamos a pagar cerca del 10% de intereses de deuda; dentro de nuestro presupuesto que está cercano a 500 mil millones de pesos. La verdad que entendemos que la ciudad no debería librarse y desafectar el dominio público para la venta de las tierras de la ciudad”.

Macries Larreta, los mismos intereses, las mismas políticas.

“El suelo es un bien escaso en todas las ciudades de Latinoamérica, y si uno no administra esa posibilidad de generar políticas publicas dentro de ese suelo, que puede ser para viviendas, para espacio público, o para uso público en general y lo deja liberado al mercado inmobiliario para que defina el destino de esas tierras, se cercenan muchos derechos y obviamente dejan de cumplir la función social que deberían cumplir la tierra y los inmuebles que están en esa tierra. El mercado inmobiliario hoy en día regula estrictamente y casi exclusivamente el valor del suelo en Buenos Aires”.

El proyecto que daría función social a la vivienda ociosa

“Al sacar de la oferta una cantidad de inmuebles importantes, vos quitás la oferta y, obviamente, al aumentar la demanda aumenta el valor del precio. Según un censo a mediados del año pasado 138 mil viviendas están ociosas en la ciudad de Buenos Aires. Casi el 10% de las viviendas que tenemos en la Ciudad de Buenos Aires están vacías. Entonces desde ese punto de vista, entendiendo que el suelo es un recurso escaso, que hay una función social de la propiedad, porque lo que ha pasado acá es que se ha utilizado la compra de viviendas para reservas de valor e, inclusive, los últimos datos que tenemos de construcciones durante el periodo 2011 – 2017 dice que se construyeron alrededor de 1 millón y medio de metros cuadrados por año en la ciudad de Buenos Aires; de ese millón y medio casi el 70% es para vivienda multifamiliar, tomando ese 70% como un 100, cerca del 65% es vivienda suntuosa y lujosa, inaccesible para cualquiera de los que habitamos la Ciudad de Buenos Aires“.

“Hay un mercado inmobiliario que no construye para generar vivienda accesible para los habitantes de la ciudad de Buenos aires, sino que se utiliza como una reserva de valor que es ‘sentate y esperá’; al que tiene guita, al que lo pueda pagar”

“Entonces como en el tiempo lo más rentable que hay por la especulación inmobiliaria y por la dolarización del valor de las propiedades, uno compra ladrillos y los compra en pesos, todo lo que se compra para construir en Argentina se compra en pesos y se vende en dólares. Hay que tener dinero para poder esperar. Entonces una vivienda que hace diez años valía 100 mil dólares hoy está en 300 mil dólares. Entonces el que puede especula con esa situación, que es contraria a la función social que tiene la vivienda. Lo que está pasando acá es que la persona que tiene dinero puede comprar todas las propiedades que quiera y disponer de ellas de la manera que quiera”.

“Nosotros lo que planteamos en el proyecto es que aquél que tiene una vivienda ociosa y no la utiliza tiene que aportar algún impuesto, y por otro lado, generamos algunos incentivos para aquél que la pone en alquiler mejorándote algunas condiciones que pueda tener”

“Es una doble función la que cumple el proyecto que estamos proyectando y va con la idea de que el Estado intervenga, regulando el mercado inmobiliario, poniendo estabilidad y generando condiciones para que eso se lleve delante y haya más oferta, y así, de alguna manera regular el precio del mercado inmobiliario y los alquileres en la ciudad de Buenos Aires”

“En principio estamos planteando que una vez cumpliendo los seis meses que se verifica que una vivienda es ociosa debe abonar el triple del importe que normalmente abona en concepto de impuesto inmobiliario y tasa redistributiva de los servicios de alumbrado barrido y limpieza. Y si anualmente persiste en esa situación se aumenta al 100%. Vamos a trabajar fuertemente para que el proyecto se ponga en tratamiento lo antes posible y se pueda dar una buena discusión con todos los sectores y organizaciones civiles, sociales y políticas que puedan hacer aportes, al margen del Ejecutivo y la Legislatura”.