Domingo 22 de marzo del 2020

Escribe: María Victoria Fregenal

La batería de medidas tomadas por los gobiernos de Nación y las 24 jurisdicciones con respecto a la prevención del contagio del Coronavirus –Decreto de Necesidad y Urgencia con aislamiento obligatorio incluido- es hoy sin dudas el tema más abordado por radios, programas de televisión, medios gráficos y redes “sociales”. Con 65 casos en total y 2 fallecidos, la Ciudad de Buenos Aires no escapa a esta lógica. Sin embargo, otro viejo conocido sigue circulando y aumentando la cantidad de contagios en la Ciudad: el Dengue.

El dengue avanza en la Ciudad de Buenos Aires.

El avance del Dengue en la Ciudad de Buenos Aires, según la lógica mediática actual, parece ser algo de menor importancia hasta que observamos algunos números. Veamos: según el último Boletín Epidemiológico que presentó el Gobierno de la Ciudad (con fecha 20 de marzo) ya son 1266 los casos registrados de los cuales 1036 son autóctonos de las comunas porteñas y 230 tienen antecedentes de viaje. Los barrios de Barracas, Coghlan, Flores, Floresta, Liniers, Monte Castro, Vélez Sarsfield, Villa del Parque, Villa Lugano, Villa Soldati, y Villa Urquiza son los más afectados por la enfermedad. Para tener una mejor perspectiva, veamos el gráfico por comuna elaborado por el Gobierno de la Ciudad basado en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud:

Casos confirmados de dengue según comuna de residencia y antecedente de viaje.
Residentes de la CABA. Entre las SE 1-11; 2020 (n=1266).

Si observamos también la distribución espacial de casos confirmados de dengue según antecedentes de viaje, también hay un dato preocupante: la mayor cantidad de casos confirmados se dan en la zona sur de la Ciudad, en donde el mayor déficit de infraestructura en Salud y Vivienda favorecen la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, transmisor del virus.

Distribución espacial de casos confirmados de dengue según antecedente de viaje.
Residentes de la CABA. Entre las SE 1-12 (incompleta). Elaboración: Unidad de Sistemas de Información Geográfica, DG Ciencias de la Información, Subsecretaría de Políticas Públicas Basadas en
Evidencia, Secretaría de Innovación y Transformación Digital.
Fuente: SNVS

Un detalle, para comprender mejor el mapa y la distribución de colores:

La campaña de prevención contra el Dengue de este año fue sin dudas escasa por parte del gobierno porteño, ya que prácticamente no hubo difusión televisiva ni en la calle para evitar la generación y propagación del virus. Apenas una recorrida de “descacharrización” de Horacio Rodríguez Larreta por el barrio Rodrigo Bueno con el ministro de Salud de la Nación Ginés González García, fue la única acción difundida desde el gobierno de la Ciudad, en contraste con la catarata de declaraciones sobre la necesidad de prevención del dengue por parte del mencionado ministro nacional. En este sentido, los vecinos actualmente no están siendo informados de manera clara sobre qué hacer y a dónde ir en el caso de tener algún problema relacionado a esta epidemia. Según explicó el Gerente Operativo de Epidemiología de la Ciudad de Buenos Aires, Julián Antman, se apunta a “concientizar a los ciudadanos para evitar que se genere el mosquito que transmite la enfermedad”, pero no se realizan fumigaciones preventivas. Por, ahora, las palabras superan a las acciones.

Un ajuste sistemático

Por supuesto, las declaraciones deberían estar en línea con una nutrida partida presupuestaria en Salud para abordar emergencias como esta pero, ¿es así? Según el siguiente gráfico elaborado por el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) se puede vislumbrar un importante recorte en la función Salud del Presupuesto Porteño a partir del año 2012:

Para el presupuesto de 2020 presentado por el Poder Ejecutivo de la Ciudad y aprobado por la Legislatura Porteña, el panorama para la Salud porteña no mejora: el aumento destinado para la función salud es del 38%, mientras que la inflación promedio estimada por el entonces Ministro de Economía de la Nación Hernán Lacunza (Cambiemos) en la presentación en el Congreso del presupuesto para este año es del 43,1%, lo que en términos reales significa un ajuste del 3,1%. Así no hay sistema de salud que aguante.

Preocupación hacia el futuro

La evolución de contagios del virus sigue sin detenerse: en comparación con años anteriores los casos de gente infectada fueron en aumento, como se puede observar en los datos difundidos por la cartera porteña de Salud en su último boletín epidemiológico:

Para una mejor comprensión de la velocidad de transmisión del virus del Dengue veamos algunos datos técnicos. Según explica la Organización Mundial de la Salud el Dengue es una enfermedad infecciosa transmitida por el virus del mosquito Aedes Aegypti y Aedes albopictus. El Aedes Aegypti (hembra) se considera como la principal fuente de transmisión ya que son las que pueden poner huevos en lugares con agua estancada, entre 150 a 400 huevos y al cabo de 10 días nacen las crías. Existen cuatro serotipos de virus del Dengue (DEN 1, DEN 2, DEN 3 y DEN 4), y la diferencia entre estos serotipos radica en su variación genética. Además, la OMS aseguró que este año los casos serían mayores debido al cambio climático. Es decir que existen mayores zonas de inundaciones y con mucha humedad, esto hace posible la generación del mosquito que transmite la enfermedad. A continuación, agregamos algunas de las recomendaciones dadas por la OMS en su sitio web para la proliferación del mosquito transmisor:

FUENTE

Aún con esta advertencia, desde el gobierno porteño no tomaron la iniciativa de fumigar en los barrios de Ciudad, siendo este uno de los consejos que establece la OMS para la prevención y control del dengue. Si a esto se le suma una disminuida campaña de comunicación y concientización, una semi-invisibilización en un contexto de pandemia de Coronavirus, además de un recorte drástico y sistemático del presupuesto sanitario porteño desde hace casi una década, el horizonte parece más que preocupante. Es necesario que el Jefe de Gobierno tome mayores cartas en el asunto, ya que el holgado presupuesto con el que cuenta la Ciudad de Buenos Aires ($480.833 millones para 2020) sin dudas permitiría abordar con contundencia ambas problemáticas.