Martes 24 de marzo del 2020

Escribe: Julieta Dorio

Es muy fuerte el tema de los números. No me refiero al número de infectados ni de muertos por el coronavirus, que de por sí es una cifra alarmante, por ser una mínima parte de lo que podría ser debido al factor exponencial de contagios. Sino por la cantidad de argentinos que decidieron salir del país luego de que se declarase la pandemia. 30 mil. 20 mil eligieron irse en avión y 10 mil por tierra. 30 mil. Es una cifra que nos marca mucho. Siempre. 30 MIL. Y no puedo evitar pensar en los 30 mil compañeros desaparecidos que nos dejó la última dictadura cívico eclesiástico militar. Esos 30 mil que todos los 24 de marzo nos tiene en la calle marchando, exigiendo al Estado Memoria, Verdad y Justicia bajo un mismo grito: ¡NUNCA MÁS!

Esos 30 mil que tenemos en la memoria por el esfuerzo de un grupo de valientes madres y abuelas que luchó durante más de 40 años para que no los olvidáramos, para que se haga Justicia y que los genocidas y sus cómplices fueran enjuiciados y cumplan condena en una cárcel común. Hoy no podemos marchar en las calles porque tenemos el deber de cuidarnos y de cuidar a los otros para frenar el contagio exponencial de la población y evitar que el sistema de salud colapse como pasa en algunos países de Europa, que hoy tienen que elegir a quiénes dejan de atender (a quienes dejan morir) porque no dan abasto.

Son 30 mil los que están desaparecidos por luchar por un mundo más justo, más solidario, más humano, por pensar en el otro.

Hoy el número resuena a la inversa, con 30 mil personas que, lejos de pensar en el otro, tuvieron una actitud egoísta e inconsciente de irse de viaje aún sabiendo que ponían en riesgo su salud y la de todos, y que hoy tenemos que repatriar generando un gasto altísimo para el Estado. Y así y todo muchos de ellos deciden volver a cagarse en el otro violando la cuarentena obligatoria y elevando el riesgo de contagio. 30 MIL. Desde que escuché la cifra no pude dejar de pensar y comparar y maldecir. Cómo hoy, a 44 años de que comenzó esa dictadura nefasta, sigue habiendo gente que no entiende que el “sálvese quien pueda”, que el mirar para otro lado, no los va a salvar. Que hoy si no nos cuidamos y cuidamos al otro, guardándonos en casa, nos ponemos a todos en riesgo.

Nos queda mucho por aprender como sociedad. Nos queda mucho por luchar para tener una sociedad más justa y solidaria. 30 MIL. Hoy no podemos marchar, hoy nos toca ser parte de ese héroe colectivo que nos enseñó Oesterheld (uno de los 30 mil desaparecidos) con el Eternauta. Hoy tenemos que quedarnos en casa. Pero la Memoria no se mancha. Con marcha o sin ella. En las calles o en casa en cuarentena. Hoy más que nunca gritemos NUNCA MÁS! Por los 30 mil desaparecidos, por las Madres, por las Abuelas, por los nietos recuperados y los que falta recuperar, por la Memoria colectiva y por todos nosotros. Pero no salgamos de nuestra casa. Los 30 mil que hoy no están se quedarían en sus hogares para cuidar así a los demás. Así que vos, gil con ganas, que te creés un vivo barbaro, inmune a todo y superior al resto de los mortales, quedate en tu casa. Sólo haciendo eso podés salvar vidas. Es todo lo que te pedimos y es fácil. Dale, que hay bocha de gente laburando sin descansar para cuidarnos. Y si no lo entendés así, te lo digo a lo Mascherano, que ésa seguro te llega al cuore… HOY, SI TE QUEDÁS EN TU CASA, TE CONVERTÍS EN HÉROE.