Escribe: Fernando Esteche

Los últimos días nos enteramos por una entrevista radial que la jueza Ana María Figueroa recibió presiones del gobierno de Macri para fallar en la causa del Memorándum con Irán.
Cuando el periodista le pregunta quién la presionó ella se niega a nombrar a alguien, sólo dice que no fue el ministro de justicia sino el segundo, entonces el periodista le nombra a Juan Bautista Mahiques, y la jueza, entre risas inexplicables, calla.

Jueza Ana María Figueroa.

La causa de Memorándum con Irán que inició el encubridor Alberto Nisman, tuvo dos fallos, uno del juez Rafecas y otro de su alzada; ambos establecían la inexistencia de delito. Con el FALLO BAJO PRESIÓN DE ESTA JUEZA la causa se reabrió a pedido de DAIA-AMIA que aportaban como nueva prueba una escucha obtenida ilegalmente de una conversación privada entre el malogrado canciller Timerman y un miembro de esos organismos.
El FALLO BAJO PRESIÓN de esta mujer posibilitó que el siniestro juez Bonadío se apropie de la causa con su cómplice el oscuro fiscal Taiano (forum shopping) y resolvieran la prisión preventiva o condena anticipada de muchos compañeros, en mi caso me tuvieron dos años preso.
Después la jueza DIJO QUE NO DIJO LO QUE DIJO, y mientras tanto un watsapp le llegaba al periodista que la entrevistó, de parte del hijo de Coti Nosiglia, que como buen radical fue bautizado Hipólito, que le espetaba un “vas a tener que pedir disculpas”. Son estilos encriptados que usa esta gente para manifestar su molestia. Es una fórmula parecida a la que Don Corleone le hacía a sus “amigos”, aquello de “le hice una propuesta que no pudo rechazar”.

Más tarde Federico Pinedo, honroso portador de tan oscuro nombre tomado de su abuelo (recuerden la década infame, negociados de la carne, atentado contra Lisandro de la Torre y el asesinato del senador Bordabehere, etc) dice en otra entrevista radial que: “Es bastante normal que los gobiernos hablen con los jueces y les digan: ‘Mire, si usted hace esto le genera tal daño a la Argentina'”. “Es normal e institucional y así debe ser”.”Que el Poder Ejecutivo le informe a los jueces que ‘tengan ciudado con la sentencia que van a hacer, porque esto puede hacer quebrar a la Argentina, téngalo en cuenta’, es absolutamente normal”.

Luego la jueza federal de San Martín, la dra. Martina Forns, recalcó que ni cuando le tuvo que tomar declaración indagatoria al dictador Videla recibió tantas presiones como durante el macrismo.
El juez Juan Ramos Padilla que intervino primero que ningún otro juez en casos de recuperación de identidad de los niños apropiados en la Dictadura (padre de Alejo, el juez de Dolores que está investigando a D´Alessio, Santoro y cía por lawfare, por perseguir y armar causas a expensas de la mesa judicial delmacrismo) está enfrentando hoy un proceso en Consejo de la Magistratura por manifestarse de manera impropia respecto de sus colegas, por decirles a los jueces y fiscales del lawfare, “vendepatrias” y “burros sin moral” desde una cuenta de twitter.

Juez Juan Ramos Padilla

Mientras tanto se anuncia una Reforma Judicial que probablemente redunde en un mayor acceso y más simplificado al servicio judicial, al servicio de justicia en términos administrativos; pero eso no cambia ni las excepciones regias que tienen jueces y fiscales, ni lo antidemocrático del Poder Judicial, mucho menos la colonización por parte de “burros sin moral” y “vendepatrias” que hay en Comodoro Py.
Mientras contamos contagiados por la pandemia, esto que debiera ser un escándalo nacional es una anécdota más. Un juez honesto enfrenta un pelotón de fusilamiento ridículo y vergonzante por decir lo que es…PARRESÍA! El parresiante, el que dice la verdad, en un mundo sostenido por las mentiras corre peligro. Los otros jueces denuncian en las radios las presiones por las cuales explican sus inexplicables fallos, se dejaron presionar, no hacen las denuncias formales, no nombran ni identifican a los operadores, los políticos naturalizan esto.
Lo único que me queda por decir es que los que son presionados y se quedan callados la boca no pueden ser jueces ni fiscales, menos los que son presionados y fallan bajo presión (caso Figueroa). No son víctimas de las mafias, son victimarios porque con sus fallos se llevan puestas nuestras libertades. Además son cagones y ruines.