Escribe: Jimena Riveros

Fotos: Celeste Riveros

Sin dudas el COVID-19, coronavirus en criollo, nos fue exponiendo a cuestiones más internas que del afuera, es decir más personales. Este encierro no elegido nos “obligó” a encontrarnos con cosas nuestras que, en muchos casos, no percibiamos. El hecho de tener que estar en nuestras casas todo el día con los nuestros (que pueden ser otros o quizás otras partes nuestras) nos interpela. Nos desnuda. Nos confunde. Pero quizás también nos permita re encontramos, re descubrirnos, volver a escuchar-nos.

Es una situación inédita. Nadie pensaba en estás opciones por fuera de alguna serie futurista del tipo “Black Mirror” aunque el Indio lo cantó hace rato “el futuro ya llegó” y no nos dimos cuenta.

De pronto nos vinculamos más con la cocina. Hombres y mujeres experimentando con harinas. Algunos volvieron a escribir. Otros a cantar. Otros a dibujar. Y otros conocieron a sus vecinos por primera vez y a través de los balcones. Algunos otros u otras volvieron a poder dormir mucho como nunca antes.

Foto: Celeste Riveros

También es verdad que en aquéllos hogares dónde habitaba la violencia se nos murieron muchas mujeres. Porque las mataron.

Hace dos meses que de lo único que se habla es de cuántos contrajeron la enfermedad, de cuántos murieron y poco de cuántos se recuperaron. Menos se habla de cuántos no nos enfermamos. Y también se habla bastante de conspiraciones. Obvio.

Por otro lado no paro de escuchar pese a todo sobre la ausencia de sexo. Muchas compañeras y amigas diciendo lo mismo: “Yo no estaría teniendo relaciones sexuales (o cogiendo)”. Ni con maridos, maridas, amantes. El encierro despierta algo que ya pasaba pero que no sé notaba tanto. Me parece, digo.

Foto: Celeste Riveros

Igual creo que sin dudas hay algo positivo en toda esta experiencia que estamos atravesando todos, todas y todes. Incluso rescatar esa verdad que se ocultaba y ahora no hay forma. Es y punto

Busquemos qué hay. Qué podemos sacar de esto. Desde cada uno primero y para todos y todas después.

Encontrarlo es la nota. Así me lo escribieron hoy y me cerró.

(Escribo esto hoy q pensé q era sábado y resultó ser viernes)