Santiago Roberto, abogado y Legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el Frente de Todos, en comunicación con #NoNosQuedaOtra AM740 Radio Rebelde para hablar de la alarmante situación que se vive tanto en los barrios populares como en los hospitales públicos y hoteles donde los y las vecinas que deben cumplir la cuarentena son trasladados. Cómo la pandemia solo pone más en evidencia los trece años consecutivos de desidia por parte del Gobierno de la Ciudad a la gente que más necesita de su asistencia.

Escuchá la nota completa:

 

Santiago Roberto
Santiago Roberto

Una situación alarmante

“La verdad que estamos muy preocupados por la situación que estamos viviendo en todos los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires. Principalmente anoche, recibimos una denuncia por parte de vecinos de la Villa 21-24 que fueron llevados para hacer la cuarentena en el Hospital Ramos Mejía; que nos mostraban la situación en la que están viviendo. Total precariedad, falta de higiene, sin atención de ningún tipo, sin alimentos. Eran madres que estaban con sus bebés. Por esto, hicimos pública la denuncia y estamos presentando los pedidos de informe respectivos”.

“Es importante declarar, comentarle a los vecinos, que nosotros ya veníamos recibiendo denuncias por la calidad de los hoteles y la forma en que estaban viviendo los vecinos de la Villa 31; en hoteles de muy poca categoría, que los abandonan, no tienen controles médicos, no les dan de comer, familias que tienen chicos muy pequeños. Entonces por un lado no pueden salir de los hoteles porque tienen que cumplir con la cuarentena, con el aislamiento, porque tuvieron contacto estrecho con casos confirmados. Pero por el otro lado, no los asisten con alimentos ni con sábanas”.

Actuar para prevenir

No había que ser un especialista para saber que el virus, una vez que entrara a las villas de nuestra ciudad, iba a ser muy difícil de controlar. Por la forma de vida, el hacinamiento, la malnutrición, la falta de agua potable, los servicios básicos; es la realidad estructural de estos barrios históricamente”.

“La preocupación tiene que ver hoy con la realidad que se está viviendo en la Villa 31 y en la 1-11-14, son realidades que todavía no han llegado a la 21-24, a la 20, a la Ciudad Oculta. Ahora, el problema es que la Ciudad no toma medidas concretas. Entonces lo que estamos reclamando es que el Gobierno de la Ciudad deje de hacer anuncios ‘marketineros’ en conferencias de prensa, en donde hablan de asistencia alimentaria, en donde dicen que proporcionan elementos de higiene. La verdad, que lo empiecen a hacer en forma concreta, porque nosotros escuchamos a los funcionarios, y los que tenemos trabajo territorial hablamos con nuestros compañeros, charlamos con los vecinos y sabemos que es totalmente distinto, que esos anuncios no se condicen con la realidad. Lo que se vive en estos barrios es una ausencia total del Estado de la Ciudad de Buenos Aires”.

“Ayer hicimos una presentación para encarar un proyecto de ley, porque no se puede esperar más, hay que tomar medidas inmediatas, urgente y en forma concreta”

“Yo puedo entender que lo que no hicieron en los últimos trece años, no lo vayan a hacer ahora producto de esta pandemia. Ahora, ir casa por casa con un carro con agua potable y alimentos, preguntando a los vecinos ‘¿tiene agua potable señor/a?’, y bajarle bidones de agua si le hace falta, es algo que hay que hacer de forma inmediata y es la forma de prevenir que no se disperse el virus en las villas porteñas. Esto no lo están haciendo”.

Una preocupación para todxs

“La interpretación que puedo hacer al respecto es que todos somos conscientes de que es necesario trabajar en conjunto, tanto Nación como Ciudad y la Provincia de Buenos Aires respecto al AMBA; porque es la problemática común que tenemos todos respecto al coronavirus. Ahora, nuestra forma de aportar, desde el Frente de Todos, fueron más de sesenta proyectos con alternativas y propuestas, para poder combatir el virus en toda la ciudad pero con un foco muy especial en los barrios vulnerables. No hemos recibido respuesta a ninguno de estos”.

En consecuencia entendemos nosotros que la mejor forma de colaborar y aportar, es denunciando lo que está pasando. Porque si ellos dicen, como ha dicho Diego Fernández respecto a la Villa 31, de que no hay ningún vecino de la villa que no tenga agua, y nosotros en el momento sabemos que por lo menos hay siete u ocho manzanas que no tienen agua; lo tenemos que salir a decir. Más allá de la sintonía que se tenga o no”.

Santiago Roberto
Santiago Roberto, trabajando en territorio.

“Me parece que este es un problema que excede las cuestiones políticas. Claramente nos tiene que preocupar a todos lo que se está viviendo en los barrios vulnerables, en las villas, de la Ciudad de Buenos Aires. Ya sea por solidaridad, por una sensibilidad social o por una cuestión de compromiso militante. Pero si no te interesa el tema, lo cierto es que si no se controla la pandemia en los barrios, las pocas camas que hay en el sector de salud en la Ciudad de Buenos Aires, van a ser ocupadas rápidamente; y eso es una complicación para todos los vecinos, vivas o no vivas en las villas porteñas”.

“Nosotros hemos hecho propuestas concretas para aportar nuestro granito de arena. De hecho hoy, al día sesenta y dos de la cuarentena, no hay un protocolo específico para los barrios vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires por parte del Ejecutivo de la Ciudad. Ayer hicimos una presentación para encarar un proyecto de ley, porque no se puede esperar más, hay que tomar medidas inmediatas, urgente y en forma concreta; porque de no ser así, la situación va a ser incontrolable”.

Responsables

“Yo hablé de Diego Fernández porque es el responsable de la Villa 31. Para el resto de las villas, los responsables de la unidad ejecutora son Juan Maquieyra, presidente del IVC, y Migliore como ministra de Desarrollo Social en la ciudad. El responsable político de todo es Horacio Rodríguez Larreta”.

Juan Maquieyra
Juan Maquieyra junto a Larreta

Nosotros no estamos planteando que realicen medidas estructurales, obras faraónicas, porque no es el momento y no hay tiempo para eso. Estamos hablando de que no haya ni un destino en la Ciudad de Buenos Aires ni en los barrios vulnerables que no tenga un plato de comida, que no tenga elementos para higienizarse y que no tenga agua potable”.

“No lo decimos solo nosotros, hay un fallo judicial de la Ciudad de Buenos Aires también; que dice, coteja las falencias que hay en los servicios que está prestando la ciudad y obliga a entregar garrafas sociales, alimentos, elementos de protección y agua potable para usarse en las villas porteñas. Eso no se está cumpliendo”.

“Personalmente, entiendo a esto como una cuestión ideológica. Es la misma desidia que vienen manteniendo en estos últimos trece años de gobierno en la Ciudad de Buenos Aires. Es un desinterés por el otro, principalmente por el que vive en los barrios más vulnerables, por el que menos tiene. Lo que hace esta pandemia es resaltar estos hechos que son los que venimos viviendo desde siempre y que nosotros estamos denunciando en forma sistemática. Lo hemos visto cuando quieren hacer la urbanización de los barrios, como en el caso de la Villa 31, que ponen un montón de recursos la Ciudad de Buenos Aires y créditos internacionales, pero que hacen esa urbanización con el único fin de erradicar la villa; no para brindar una solución habitacional a los vecinos de ese barrio”.

María Migliore y Juan Maquieyra
María Migliore y Juan Maquieyra.

“Entonces, lo que estamos viviendo hoy con el coronavirus tiene que ver con lo que venimos denunciando hace trece años; un total desinterés por las personas que más necesitan. También tiene que ver con la contradicción que es la Ciudad de Buenos Aires, que es la más desigual del país, donde existen dos realidades totalmente distintas, una es Rivadavia para zona norte y otra para zona sur; cosa que varios índices estadísticos demuestran, en cuanto a la expectativa de vida, la mortalidad infantil, los ingresos, el hacinamiento habitacional. Lo que estamos viviendo hoy como producto de la pandemia del coronavirus, es lo que viene sucediendo en la Ciudad de Buenos Aires hace ya más de trece años”.